Gobierno, sindicatos y empresas discutirán un eventual aumento de la remuneración mínima, aún sin un monto definido.
La remuneración mínima vital, RMV, volverá al centro del debate laboral el próximo 3 de setiembre, cuando el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, CNTPE, realice la Sesión Extraordinaria N.° 49 para discutir un eventual reajuste del salario mínimo.
La convocatoria reunirá a representantes del Gobierno, trabajadores y empleadores, luego de las primeras reuniones del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, MTPE, con organizaciones sindicales y empresariales. Hasta el momento, no existe un monto definido para un eventual incremento.
¿Quiénes participarán en el debate?
Entre las organizaciones sindicales consultadas figuran la Confederación General de Trabajadores del Perú, CGTP; la Confederación de Trabajadores del Perú, CTP; y la Central Unitaria de Trabajadores, CUT.
Por el sector empresarial participaron representantes de la Asociación de Exportadores, Adex; la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú, Agap; la Cámara de Comercio de Lima, CCL; y la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas, Confiep.
El ministro de Trabajo, Juan Sheput, señaló que las primeras reuniones evidenciaron posiciones distintas frente a un eventual aumento de la RMV.
La agenda del 3 de setiembre también contempla la articulación entre trabajadores, empleadores y Estado frente a los efectos del Niño Global, además de los desafíos que plantea el avance tecnológico y la inteligencia artificial para el mercado laboral.
¿Cómo se calcula el sueldo mínimo?
El CNTPE cuenta con una metodología técnica aprobada en 2007 para orientar las revisiones periódicas de la RMV. Esta considera dos variables principales: la inflación subyacente esperada y la variación de la productividad multifactorial.
El primer componente busca preservar el poder adquisitivo de los trabajadores frente al aumento de precios, mientras que el segundo incorpora la evolución de la productividad de la economía.
Sin embargo, estos criterios no han sido los únicos considerados en anteriores procesos de revisión. Para el incremento aprobado en 2022 también se evaluaron variables como el crecimiento del PBI, desempleo, informalidad laboral y la relación entre la RMV y la remuneración promedio.
Por ello, el próximo debate no estará limitado a la aplicación de una fórmula, sino que también considerará el contexto económico y laboral en el que se aplicaría un eventual reajuste.
Mypes afrontarán uno de los principales desafíos
El impacto sobre las micro y pequeñas empresas será otro de los puntos relevantes ante un eventual incremento del salario mínimo.
Sheput señaló que el Gobierno evalúa implementar un bono para las mypes, además de medidas tributarias y de competitividad vinculadas al reajuste. Hasta ahora no se han precisado el monto, las empresas que accederían al beneficio ni su mecanismo de financiamiento.
La discusión cobra especial importancia debido a la alta informalidad entre las unidades económicas pequeñas. Según la información del INEI citada en el documento, ocho de cada diez trabajadores informales se desempeñaban en empresas de entre uno y cinco trabajadores.
En ese contexto, el impacto de un eventual aumento dependerá no solo del nuevo monto de la RMV, sino también de la capacidad de las empresas con menor margen financiero para absorber mayores costos laborales sin afectar la contratación formal o trasladar costos a los precios.
La sesión del CNTPE del 3 de setiembre permitirá conocer las posiciones de trabajadores, empleadores y Gobierno y determinar si existe espacio para avanzar hacia un nuevo monto de la remuneración mínima y bajo qué condiciones podría aplicarse.




