Un estudio liderado por la academia busca enfrentar el “black spot”, un problema que afecta hasta el 20% de los envíos y genera pérdidas en mercados internacionales.
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) lidera una investigación clave para la industria de la palta Hass en Chile, orientada a reducir el impacto del “black spot”, un desorden fisiológico que afecta la apariencia del fruto y puede generar pérdidas de hasta 20% en exportaciones, según reportó PortalFruticola.
Un mercado en expansión con desafíos de calidad
Chile se consolida como el segundo mayor consumidor mundial de palta Hass, solo detrás de México, con un consumo per cápita de 8.9 kilos en 2025. Este dinamismo también se refleja en su posicionamiento exportador, donde la calidad visual del fruto es determinante para competir en mercados exigentes.
El “black spot”: un problema estético con impacto económico
La investigación es liderada por Romina Pedreschi, quien explica que el “black spot” se manifiesta como manchas oscuras en la cáscara tras largos periodos de almacenamiento en frío.
Aunque no afecta la calidad interna del fruto, sí impacta su valor comercial, ya que los consumidores suelen asociarlo con deterioro, lo que genera rechazos en puntos de venta y pérdidas para exportadores.
Origen multifactorial y rol del estrés oxidativo
Los estudios han identificado que este desorden no solo se origina en la postcosecha, sino que responde a factores desde la etapa productiva, como condiciones climáticas, madurez del fruto y estrés fisiológico.
A nivel celular, el fenómeno está vinculado al estrés oxidativo, que genera daño en las membranas y provoca el oscurecimiento visible en la piel.
Atmósfera controlada: clave en la mitigación
Uno de los avances más relevantes ha sido el uso de atmósferas controladas durante el transporte, una técnica que reduce el metabolismo del fruto al modificar la concentración de gases.
Sin embargo, la investigación advierte que los periodos fuera de estas condiciones —durante la logística— incrementan el riesgo de aparición del problema, lo que abre espacio para mejoras en la cadena de frío.
Innovación para decisiones estratégicas
El proyecto Fondecyt en curso busca identificar biomarcadores tempranos que permitan predecir qué lotes tienen mayor probabilidad de desarrollar “black spot”.
Esto permitiría a la industria optimizar decisiones logísticas, como definir destinos de exportación o ajustar condiciones de almacenamiento, elevando la eficiencia y reduciendo desperdicios.
Competitividad y sostenibilidad en juego
Más allá del impacto comercial inmediato, este tipo de investigaciones refuerza la competitividad del sector agroexportador y contribuye a la sostenibilidad del sistema alimentario, al reducir pérdidas a lo largo de la cadena.
El avance científico en la palta Hass refleja una tendencia creciente: la integración de innovación, logística y conocimiento para sostener el crecimiento de las agroexportaciones en mercados globales.









