El S&P 500 retrocede 0,3% hasta 7.153 puntos, el Nasdaq 100 cae 0,1% a 27.045 y el Dow Jones pierde 0,5% hasta 49.436, reflejando una toma de utilidades tras el reciente impulso del sector tecnológico. En el frente corporativo, los resultados muestran un tono mixto: Tesla superó expectativas en utilidades con un BPA de 0,41 dólares, aunque sus ingresos —cercanos a 22.387 millones— se ubicaron ligeramente por debajo de lo previsto, en línea con un mercado más selectivo.
En este contexto, el foco vuelve a concentrarse en el mercado energético. El Brent sube 3,5% y supera la barrera de los 100 dólares por barril, consolidando el escenario alcista observado en sesiones previas. Este movimiento responde al deterioro en las condiciones operativas del Estrecho de Ormuz, donde recientes ataques e incautaciones, sumados a la persistencia del bloqueo marítimo, refuerzan el riesgo de disrupciones en el suministro global.
Desde mi perspectiva de mercado, el repunte del petróleo abre espacio para una extensión adicional si las tensiones se mantienen, con el crudo pudiendo proyectarse hacia la zona de 110 e incluso 120 dólares por barril en un escenario de escalada. En contraste, una señal creíble de distensión o avances concretos en las negociaciones podría detonar un ajuste relevante, llevando al Brent hacia niveles de 95 e incluso 90 dólares por barril. En este entorno, el petróleo se consolida como el principal catalizador de corto plazo, con una alta sensibilidad a cualquier cambio en el frente geopolítico.
Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group









