En los Estados Unidos, los datos macroeconómicos ofrecieron una lectura mixta pero mayoritariamente sólida en cuanto a actividad. El PMI de servicios S&P Flash se situó en 51.3, superando la previsión de 50.6, mientras que el PMI compuesto alcanzó los 52 puntos y el manufacturero se posicionó en 54, ambos por encima de las expectativas del mercado. No obstante, las prestaciones iniciales por desempleo aumentaron ligeramente a 214k frente a las 210k esperadas, y el Índice Nacional de Actividad de Chicago mostró una lectura de -0.2. En este entorno, el presidente Donald Trump ha adoptado una postura de máxima presión, afirmando tener el control total sobre el Estrecho de Ormuz, advirtiendo que ningún barco entrará o saldrá sin aprobación de la Marina estadounidense y ordenando disparar contra cualquier embarcación que intente colocar minas. Paralelamente, Trump ha condicionado cualquier acuerdo a que sea «apropiado y bueno para Estados Unidos», mientras reconoce que los ciudadanos deben esperar precios más altos de la gasolina a corto plazo, tras alcanzar los futuros un nuevo máximo de 52 semanas con una subida del 3.39%.
El panorama geopolítico se ha deteriorado rápidamente tras reportes de Axios que indican que Irán ha desplegado más minas en Ormuz, sumado a la activación de defensas aéreas en Teherán para enfrentar «objetivos hostiles». La inestabilidad interna en Irán es evidente tras la dimisión del presidente del Parlamento, Ghalibaf, del equipo negociador debido a interferencias de la Guardia Revolucionaria (IRCG). Mientras, el ministro de defensa israelí, Yoav Katz, afirma que Israel está a punto de reanudar la guerra y espera la «luz verde», el CENTCOM ya ha redirigido 33 buques desde el inicio del bloqueo. En contraste, Trump ha intentado inyectar optimismo al sugerir una alta probabilidad de paz entre Israel y Líbano este año y la extensión del alto el fuego en ese frente por tres semanas más, aunque CNN reporta que EE. UU. contempla atacar defensas iraníes si no se alcanza un acuerdo pronto. Este contexto ha llevado a las exportaciones totales de crudo y productos petrolíferos de EE. UU. a un récord histórico de 12.9 millones de barriles diarios, duplicándose desde enero de 2022 ante la desesperada demanda de Europa y Asia por suministros alternativos. En este sentido en el más reciente anuncio, el presidente Trump afirmó que ambos países extenderán la tregua por tres semanas y que Estados Unidos colaborará con el Líbano en materia de seguridad.
En el sector corporativo, los gigantes tecnológicos han tomado medidas drásticas para ajustar su estructura de costes. Meta ($META) anunció la eliminación de aproximadamente 8,000 empleados y 6,000 puestos vacantes, un recorte del 10% orientado a impulsar la eficiencia y compensar inversiones estratégicas. Microsoft ($MSFT), por su parte, planea la primera compra voluntaria de empleados en sus 51 años de historia. Mientras tanto, el sector de semiconductores continúa su racha histórica: el índice Philadelphia Semiconductor subió un 1.9%, alcanzando un nuevo máximo y encadenando su decimoséptima sesión consecutiva de ganancias, impulsado en el «after-hours» por las sólidas perspectivas de Intel. Por el contrario, IBM no logró disipar las preocupaciones del mercado respecto a la monetización de la Inteligencia Artificial, lo que limitó el avance del sector tecnológico en general.
El escenario actual describe gran volatilidad geopolítica con leve optimismo frente a los datos fundamentales de EE. UU. (PMI y por el lado del conflicto, se espera una tregua por tres semanas. Por ahora, el mercado está operando bajo un sentimiento de «Codicia» (69/100), pero es una confianza frágil sustentada casi exclusivamente en el rally de los semiconductores y la Inteligencia Artificial como rebote técnico. En las siguientes sesiones veremos el impacto de esta tregua en los mercados, opiniones y respuestas que seguro darán señales de lo que puede continuar.
El sellado total del Estrecho de Ormuz y la falta de un interlocutor claro en Irán tras la salida de Ghalibaf aún limitan el descenso del petróleo. Sin embargo, si la mano tendida por Trump encuentra respuesta, veríamos un rally en los índices. El petróleo regresaría rápidamente a la zona de los 85-90 dólares y el Nasdaq buscaría nuevos máximos históricos.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group









