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Hackathon del CIP Lima impulsará soluciones para convertir a Chancay en hub ecotecnológico con IA de Sudamérica

El Colegio de Ingenieros del Perú – Lima presenta a 13 equipos que desarrollan plataforma clave para atraer inversión y ordenar futura ZEEP de Chancay.

A pocos días de la reglamentación de la Ley N.° 32449, que crea el régimen especial para las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP), el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP Lima) impulsa el “Hackathon CIP Lima – Smart Chancay”, una iniciativa orientada a convertir a Chancay en el hub ecotecnológico con inteligencia artificial de alcance sudamericano.

El anuncio fue realizado por el decano del CIP Lima, Edwin Chávarri Carahuatay, quien señaló que el evento tiene como objetivo desarrollar una plataforma tecnológica basada en IA que articule la oferta y la demanda de servicios, inversiones y oportunidades en la futura Zona Económica Especial Privada (ZEEP) de Chancay.

En ese marco, informó que el próximo miércoles presentarán oficialmente a los 13 equipos clasificados que se avocarán a la generación de la herramienta que facilitará la vinculación entre empresas nacionales y extranjeras, proveedores especializados e inversionistas interesados en instalarse en la ZEEP, el cual ofrecerá beneficios tributarios y aduaneros bajo la Ley N.° 32449.

“El Hackathon CIP Lima marca un hito para el Consejo Departamental de Lima, al ser el primer evento de esta naturaleza en sus 38 años de historia. Desde el Colegio de Ingenieros del Perú queremos aportar con conocimiento, innovación y tecnología para que ese desarrollo sea ordenado, sostenible y genere oportunidades reales para el país”, destacó el decano.

El reto del hackathon es convertir a Chancay en un hub ecotecnológico con inteligencia artificial. Para ello, se ha planteado tres ejes estratégicos: comercio inclusivo y digital, con soluciones de trazabilidad, marketplaces para MIPYME y tableros de oportunidades de exportación; logística y conectividad inteligente, mediante el uso de IA para optimizar rutas, costos y tiempos de entrega multimodal; y competitividad, empleo sostenible y medioambiente, con modelos predictivos de empleo y cadenas de valor regionales.

Según explicó Luz Castañeda, presidenta del Instituto de Estudios Profesionales de Ingeniería (IEPI), y parte del equipo organizador, el objetivo es convocar a los ingenieros colegiados expertos para proponer una solución ecotecnológica o un modelo de negocio que permita al CIP Lima actuar como articulador técnico clave de la ZEEP de Chancay.

Por su parte, Ronnie Guerra, presidente de la Comisión del Hackathon, precisó que, tras su presentación, los equipos ingresarán a una fase de inmersión y capacitación, que incluye aspectos normativos, técnicos y estratégicos, seguida del desarrollo de un producto mínimo viable (MVP) con el acompañamiento de aliados especializados.

El equipo ganador, que se conocerá en mayo y será reconocido durante la Semana de la Ingeniería Nacional 2026, que se realizará en junio, recibirá un premio de S/ 25,000 y su propuesta será escalada por el CIP – Lima para convertirla en una herramienta digital de uso público que facilite el análisis de datos y la interacción entre ciudadanos, expertos y potenciales inversionistas en Chancay.

Los equipos clasificados son: AtlasCode, ChancAI, Chancay-Nova, ChancayÑam Team, Chancay Valley Team, Connect IA Chancay, CODEUNI, ElectroByte, Innovatech, Linked Horizon, Team Nova, The Chanzeers y Vigía Chancay.

Con esta iniciativa, el Colegio de Ingenieros del Perú – Lima reafirma su rol como actor técnico estratégico en uno de los proyectos de desarrollo más importantes del país y apuesta por convertir a Chancay en un hub ecotecnológico de alcance continental.

 

 

Cómo construir confianza empresa – clientes en 2026: los acuerdos necesarios y las red flags no negociables

Uno de los errores más comunes es confundir la implementación de soluciones puntuales con la construcción de confianza.

En las relaciones personales, la confianza no aparece de golpe ni se sostiene solo con palabras. Se construye con coherencia, con límites claros y con la certeza de que el otro cuidará aquello que le confiamos. Cuando esa confianza se quiebra, no basta con pedir disculpas: el vínculo cambia, se vuelve frágil y, muchas veces, irrecuperable.

En el ecosistema empresarial ocurre exactamente lo mismo. En un contexto de digitalización acelerada, fraudes cada vez más sofisticados y uso creciente de inteligencia artificial, la confianza se ha convertido en el activo más valioso —y también en el más vulnerable— de las organizaciones. Sin embargo, muchas empresas siguen abordándola como si fuera un producto más: algo que se compra, se implementa y se da por resuelto.

De acuerdo con la Encuesta Global de Confianza Digital 2025 de PwC, realizada a 4.042 ejecutivos empresariales y tecnológicos de 77 países, el 57% señala que la confianza del cliente es una de las principales áreas que genera impacto directo en el negocio, mientras que el 49% identifica la integridad de la marca y la lealtad como dimensiones críticas influenciadas por una estrategia sólida de confianza y seguridad. En otras palabras, la confianza ya no solo protege a las organizaciones del riesgo: las posiciona mejor frente a sus competidores.

Para Alberto Juárez, vicepresidente global de Identidad Digital y Servicios de Confianza en Sovos, la confianza empresarial es un sistema vivo que entrelaza decisiones humanas, estructuras tecnológicas, procesos operativos, criterios de gobernanza, gestión de riesgos y política organizacional.

Al igual que en una relación de pareja, la confianza no se sostiene en un único gesto, sino en la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, una y otra vez. Cuando esa coherencia falla, el problema no suele ser técnico, sino estructural.

Las “red flags” en la relación empresa – clientes

En las relaciones personales, ignorar las red flags —las señales tempranas de alerta— suele tener consecuencias. Cambios de comportamiento, contradicciones, silencios incómodos o historias que no terminan de cerrar, pueden llevar al derrumbe de la confianza.

En el mundo empresarial, estas red flags también existen y, con el avance de la transformación digital, son cada vez más sofisticadas. Atención al cliente no personalizada, escasa capacidad de respuesta inmediata frente a incidentes y alta exposición a fraudes digitales son las señales más sensibles que pueden deteriorar la lealtad de los clientes.

“Un ecosistema de confianza digital es, en esencia, la capacidad institucional de identificar, validar, autorizar, registrar y preservar identidades y sus acciones de forma consistente, trazable y verificable. Cuando uno de esos eslabones falla, aparece el riesgo. Cuando fallan dos, el fraude. Cuando se rompen tres, todo colapsa”, advierte Juárez.

La prevención, entonces, no pasa solo por reaccionar ante el incidente, sino por diseñar sistemas capaces de identificar anomalías, inconsistencias y comportamientos fuera de patrón antes de que el daño ocurra. Así como en una relación madura se valida lo que no cuadra, en el ecosistema digital la confianza necesita verificación constante.

Datos personales: la intimidad que se confía

En una relación sana, la información íntima no se expone ni se utiliza sin consentimiento. Su mal uso se vive como una traición. En el entorno digital, los datos personales cumplen ese mismo rol: son la forma moderna de intimidad.

Cuando una empresa no protege adecuadamente la información de sus clientes, colaboradores o socios, el impacto va mucho más allá de una sanción económica. Se erosiona la percepción de cuidado, de respeto y de responsabilidad. Y sin eso, no hay vínculo que perdure.

Para garantizar un manejo responsable de los datos personales, las organizaciones deben partir de principios fundamentales como:

  • Consentimiento informado, asegurando que los usuarios comprendan y autoricen explícitamente el uso de sus datos.
  • Finalidad clara y legítima, evitando usos excesivos o no declarados.
  • Almacenamiento seguro, alineado con estándares internacionales como ISO 27001.
  • Plazos definidos de retención, evitando conservar datos más allá de lo necesario.

A estas prácticas se suman auditorías regulares, capacitación continua del personal y documentación clara de los procesos. Estas medidas no solo reducen riesgos operativos, sino que fortalecen la percepción de transparencia y responsabilidad ante clientes y aliados.

“Lo que realmente sostiene un ecosistema de confianza no es la tecnología, sino la coherencia”, explica el ejecutivo de Sovos. En ese sentido, la protección de datos no es solo un requisito legal, sino una declaración de principios sobre cómo una organización entiende la relación con quienes confían en ella.

Cumplimiento: los acuerdos que sostienen la relación en el tiempo

En cualquier relación duradera existen acuerdos. No como imposiciones, sino como marcos que dan certeza y protegen a ambas partes. En el ámbito empresarial, ese rol lo cumple el cumplimiento normativo.

Lejos de ser una carga burocrática, el compliance bien entendido formaliza la confianza, ya que define responsabilidades, establece límites y garantiza que las reglas del vínculo sean claras y verificables.

Uno de los errores más comunes es confundir la implementación de soluciones puntuales con la construcción de confianza. Un onboarding con biometría, una firma digital o un sistema documental avanzado pueden cerrar una transacción, pero no crean un vínculo sostenible por sí solos si no crean una arquitectura integrada y coherente.

En un Perú cada vez más digital, donde los fraudes evolucionan más rápido que la percepción de riesgo, construir confianza se ha convertido en una decisión estratégica. No hacerlo implica aceptar relaciones frágiles, basadas en la costumbre más que en la convicción.

“Como en cualquier relación que aspira a durar, la confianza empresarial no se exige ni se comunica en campañas. Se diseña, se protege y se demuestra. La próxima década la liderarán quienes entiendan cómo ensamblar ecosistemas coherentes, donde la confianza no sea un evento aislado, sino una condición permanente”, concluye el experto de Sovos.

 

 

Perú supera los USD 15 mil millones en agroexportaciones y marca nuevo récord en 2025

El dinamismo de los mercados internacionales y el respaldo fitosanitario del MIDAGRI impulsaron un crecimiento de 17.3% en las ventas del sector agrario, con una balanza comercial ampliamente superavitaria.

El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego informó que, al cierre del 2025, las agroexportaciones peruanas alcanzaron los USD 15,013 millones, lo que representó un crecimiento de 17.3% frente a las ventas registradas en 2024. El resultado consolida al país como uno de los principales proveedores de alimentos a nivel global y confirma la fortaleza del sector como motor de divisas para la economía nacional.

El ministro Vladimir Cuno destacó que este desempeño responde a una estrategia sostenida de apertura de mercados y fortalecimiento del soporte fitosanitario. Según indicó, el enfoque del sector seguirá orientado a diversificar la oferta exportable e incorporar de manera progresiva a la pequeña agricultura en las cadenas de exportación.

Exportaciones tradicionales y no tradicionales

Durante el periodo analizado, las exportaciones agrarias tradicionales sumaron USD 1,912 millones, cifra que significó un incremento de 55.4% respecto a 2024. Este avance estuvo explicado principalmente por las mayores ventas de café sin tostar sin descafeinar, que alcanzaron los USD 1,797 millones, y de azúcares refinados, con USD 39 millones. Ambos productos concentraron el 96.0% del total de las exportaciones tradicionales.

Por su parte, las exportaciones agrarias no tradicionales registraron ventas por USD 13,101 millones, con un crecimiento de 13.3% frente al año previo. Este segmento continúa siendo el principal sostén del desempeño exportador del agro peruano, gracias a la consolidación de productos con alto valor agregado y demanda sostenida en los mercados internacionales.

Productos líderes del ranking agroexportador

Los principales productos exportados en 2025 fueron los arándanos frescos, con USD 2,457 millones y una participación de 18.8%, seguidos por las uvas frescas con USD 1,960 millones, las paltas con USD 1,363 millones, el cacao en grano crudo con USD 913 millones y los espárragos frescos con USD 409 millones.

También destacaron las colocaciones de mangos frescos, cítricos, alimentos para animales, otras frutas y derivados del cacao, lo que refleja una canasta exportadora cada vez más diversificada.

Aportes al crecimiento del sector

Entre los productos con mayor contribución al crecimiento sobresalieron las uvas frescas, los arándanos, el cacao en grano crudo y las paltas. Llamaron especialmente la atención los fuertes incrementos en manteca de cacao de acidez superior, carmín de cochinilla, mango congelado, cacao en polvo y grasa y aceite de cacao, lo que evidencia un avance significativo en la exportación de derivados con mayor valor agregado.

Solo en frutas y hortalizas, las exportaciones sumaron USD 8,104 millones a diciembre de 2025, equivalente al 61.9% de las agroexportaciones no tradicionales, con un crecimiento de 11.5% frente al año anterior.

Mercados de destino y balanza comercial

Los diez principales destinos de las exportaciones agrarias peruanas fueron Estados Unidos, Holanda, España, México, Inglaterra, China, Alemania, Chile, Canadá y Ecuador. En conjunto, estos mercados concentraron el 77.5% del valor total exportado en el periodo analizado.

Entre enero y diciembre, la balanza comercial agraria registró un superávit de USD 8,168 millones, cifra superior en 26.0% a la del mismo periodo de 2024. Este resultado estuvo impulsado por el mayor flujo de divisas proveniente de las exportaciones agrarias, que aumentaron en USD 2,216 millones respecto al año previo.

El pulso empresarial inicia el año con señales de mayor confianza

Los indicadores de expectativas empresariales mejoraron en enero de 2026 y se mantienen en terreno optimista, reflejando una percepción más favorable sobre la economía, el sector y el desempeño de las empresas.

Las expectativas empresariales comenzaron el 2026 con una tendencia mayormente positiva. En enero, casi todos los indicadores registraron avances frente a diciembre y todos se mantuvieron dentro del tramo optimista, lo que sugiere una mejora en la confianza del sector privado respecto al desempeño económico en el corto y mediano plazo.

Economía con mejores perspectivas

El indicador de expectativas sobre el desempeño de la economía a tres meses subió de 55,3 puntos en diciembre a 56,5 puntos en enero. A doce meses, el índice también mostró un ligero avance, al pasar de 64,5 a 64,8 puntos, consolidándose en terreno optimista.

Visión del sector y situación empresarial

Las expectativas sobre el desempeño del sector mostraron una mejora más marcada. A tres meses, el índice se ubicó en 58,6 puntos en enero, 1,9 puntos por encima del nivel de diciembre. A doce meses, el indicador aumentó de 64,6 a 67,6 puntos, reflejando una visión más favorable sobre la evolución sectorial.

En cuanto a la situación de las propias empresas, el índice a tres meses subió de 57,9 a 60,9 puntos entre diciembre y enero. A doce meses, el avance fue de 69,7 a 71,0 puntos, consolidando un escenario de expectativas sólidas para el desempeño empresarial.

Demanda, contratación e inversión

Las expectativas de demanda también mostraron una evolución positiva. El índice a tres meses pasó de 58,7 a 61,0 puntos entre diciembre y enero, mientras que a doce meses se incrementó de 70,9 a 73,0 puntos.

En el caso de la contratación de personal, el indicador a tres meses registró una leve corrección, al ubicarse en 52,9 puntos en enero frente a los 53,5 puntos de diciembre. Sin embargo, a doce meses se observó una mejora, con un aumento de 61,1 a 62,9 puntos, lo que sugiere una expectativa de mayor dinamismo laboral en el mediano plazo.
La inversión empresarial mantuvo una trayectoria optimista. El índice a tres meses subió de 57,6 a 58,2 puntos en enero, mientras que a doce meses se incrementó de 65,6 a 67,0 puntos, reflejando una mayor disposición a invertir.

Situación actual con resultados mixtos

Los indicadores de situación actual mostraron un comportamiento mixto en enero. El índice de negocios mejoró de 58,0 a 58,6 puntos entre diciembre y enero, manteniéndose en el tramo optimista. Asimismo, el indicador de demanda respecto a lo esperado avanzó ligeramente, de 50,0 a 50,2 puntos.

En conjunto, los resultados de enero sugieren un inicio de año con mayor confianza empresarial, apoyado en mejores expectativas sobre la economía, el sector y la demanda, aunque con señales de cautela en algunos componentes de corto plazo.

Petro y Trump reabren el diálogo bilateral tras meses de tensión

El presidente colombiano afirmó que la reunión con su homólogo estadounidense permitió retomar una relación directa, con énfasis en respeto mutuo, cooperación energética y lucha contra el narcotráfico.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró que la reciente reunión sostenida con Donald Trump en Estados Unidos permitió restablecer un diálogo directo y franco entre ambos gobiernos, luego de más de un año marcado por desacuerdos públicos y tensiones diplomáticas. Según el mandatario, este nuevo escenario abre la posibilidad de tramitar las diferencias bilaterales desde el respeto mutuo y el fortalecimiento institucional.

Un giro en la relación bilateral

Petro señaló que el principal avance del encuentro fue la recuperación del valor de la palabra y del canal directo entre ambas administraciones, un elemento que considera clave para normalizar la relación cuando restan seis meses para el fin de su mandato. La relación entre Colombia y Estados Unidos atravesó su momento más crítico en enero de 2025, a raíz de diferencias en materia migratoria, lucha contra el narcotráfico y la postura frente a Venezuela.

Erradicación de cultivos y cooperación técnica

Entre los compromisos planteados tras la reunión, el presidente colombiano destacó la creación de instancias de verificación objetivas y científicas para evaluar los avances en la erradicación de cultivos de hoja de coca, uno de los puntos centrales de la agenda bilateral. Petro sostuvo que este enfoque permitiría sustentar las políticas antidrogas con evidencia técnica y reducir la fricción política entre ambos países.

Energía e integración regional

En el plano económico y energético, el mandatario propuso a Estados Unidos un plan de articulación energética para las Américas, basado en energías limpias. Según explicó, América Latina cuenta con un potencial de generación renovable hasta cinco veces mayor que la actual capacidad eléctrica estadounidense, lo que abre oportunidades para inversiones, integración regional y transición energética.

Venezuela y seguridad regional

Durante el encuentro también se abordó la situación venezolana tras la salida de Nicolás Maduro del poder. Petro planteó a Trump la posibilidad de cooperación entre Colombia y Venezuela en la lucha contra el narcotráfico en zonas fronterizas, así como proyectos de interconexión eléctrica y energética. Además, ofreció la colaboración de su país en la recuperación económica de Venezuela, con énfasis en el sector petrolero.

El acercamiento entre Bogotá y Washington marca un intento de recomponer una relación estratégica para la región, con impactos directos en comercio, inversión, seguridad y transición energética, en un contexto político aún marcado por desafíos y redefiniciones.