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Nueva destitución presidencial en Perú reabre dudas sobre estabilidad política y su impacto en el dólar

El mercado podría reaccionar con volatilidad de corto plazo, pero no necesariamente con una tendencia estructural de debilitamiento del sol.

Perú suma un nuevo episodio a su ciclo de inestabilidad política tras la destitución de José Jerí. En la última década, siete presidentes no han completado su mandato, ya sea por renuncias, vacancias o procesos impulsados por el Congreso bajo la figura de “incapacidad moral permanente”. La alta rotación en la jefatura del Estado vuelve a poner en el centro del debate los efectos económicos de la incertidumbre institucional.

El Congreso inició el proceso para designar a un presidente interino que deberá conducir el país hasta julio de 2026, cuando asuma el nuevo gobierno elegido en las elecciones generales de abril. Aunque el cambio ocurre dentro del marco constitucional, el contexto de fragmentación política y confrontación entre poderes mantiene en alerta a los mercados.

“Desde el frente cambiario, la teoría sugiere que una destitución presidencial incrementa la incertidumbre y puede presionar al alza el dólar frente al sol. Sin embargo, los antecedentes recientes muestran que en vacancias anteriores el tipo de cambio no registró variaciones abruptas ni sostenidas. Parte del riesgo político ya estaría internalizado en los precios”, agregó Agustin Vargas, lider comercial, Capitaria.

Mientras no se anuncien cambios en la política económica ni se alteren las reglas fiscales y monetarias, el impacto cambiario tiende a ser acotado y transitorio. El mercado podría reaccionar con volatilidad de corto plazo, pero no necesariamente con una tendencia estructural de debilitamiento del sol.

“A pocos meses del proceso electoral de 2026, la clave estará en la rapidez con que se consolide la transición y en las señales de continuidad institucional. Más que el cambio de nombre en Palacio, lo que observan los inversionistas es la estabilidad de las reglas económicas”, concluyó Vargas.

Astech apuesta por modernizar bodegas de pisco

Proyecta nuevas soluciones de envasado para pequeñas bodegas y refuerza su posicionamiento en el mercado regional.

La empresa peruana Astech, especializada en el diseño y fabricación de maquinaria industrial para los sectores de alimentos, agroindustria, farmacéutico y químico, busca ampliar su línea de negocio con el desarrollo de maquinaria de envasado dirigida a pequeñas bodegas de pisco. El objetivo es impulsar la automatización del sector, elevar la calidad productiva y facilitar el acceso a mercados internacionales.

La compañía trabaja de manera cercana con pequeñas y medianas empresas mediante el diseño de equipos semiautomáticos y soluciones a medida, adaptadas a sus volúmenes de producción, tipo de envases y capacidad de inversión. Este modelo le ha permitido acompañar el crecimiento de emprendimientos como el Grupo AJE, al que apoyó en sus primeras etapas y con el que mantiene relación hasta hoy a través de servicios de mantenimiento y nuevos desarrollos.

“Nuestras máquinas se caracterizan por ser robustas y duraderas; no sacrificamos calidad por competir en precio. Se diseñan a partir del análisis de errores previos y oportunidades de mejora”, señaló la gerenta general de la firma, Claudia Montaño.

Nuevos lanzamientos y diversificación

Como parte de su estrategia de innovación, Astech presentó una envasadora de lavavajillas en pasta, equipo que, según la empresa, no cuenta con un equivalente similar en el mercado latinoamericano por sus características técnicas y diseño.

Actualmente, su portafolio incluye máquinas llenadoras (lineales automáticas, volumétricas, rotativas, monoblock y triblock), tapadoras (monocabezal, multicabezal, lineales y rotativas), envasadoras (stick pack automáticas, verticales de tres costuras y rotativas automáticas), etiquetadoras (rotativas automáticas, semiautomáticas y autoadhesivas), así como equipos complementarios como encajonadoras, dosificadoras y sacheteras, todos fabricados bajo especificaciones personalizadas.

Capacidad productiva y presencia internacional

La planta de fabricación, con una extensión de 1.000 metros cuadrados, atiende tanto el mercado local como el internacional. Astech exporta principalmente a Ecuador, brinda servicios en Bolivia y mantiene presencia en Venezuela, México, Guatemala, Chile y República Dominicana.

Entre sus principales clientes figuran CBC Peruana, San Miguel Industrias (en Lima y Arequipa), Palmas del Espino, Alimentos Cielo, Unique y Lakasa, marca del Grupo PDC con presencia en Latinoamérica.

Automatización como palanca de competitividad

La apuesta por modernizar bodegas de pisco responde a una tendencia creciente en la industria: la incorporación de tecnología como herramienta para mejorar eficiencia operativa, estandarizar calidad y fortalecer la competitividad exportadora. En un contexto donde las PYMES buscan escalar producción sin elevar significativamente sus costos fijos, la automatización se consolida como un factor estratégico.

Ministerio de Economía y Finanzas autoriza intervención en obras con problemas para evitar paralizaciones

Nueva directiva permitirá a entidades públicas asumir control financiero de proyectos en riesgo y reducir arbitrajes y resoluciones contractuales.

En un escenario donde más de 60.000 obras públicas permanecen paralizadas en el país, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) aprobó la Directiva N.º 0001-2026-EF/54.01, que habilita la intervención económica en proyectos con dificultades técnicas o financieras, con el objetivo de evitar su paralización y asegurar su culminación.

La norma, denominada “Directiva de intervención económica de la ejecución de la obra bajo los sistemas de entrega de solo construcción y diseño y construcción”, establece que la entidad contratante podrá asumir el control del manejo de los recursos del proyecto, ya sea de oficio o a solicitud de parte, cuando existan razones técnicas o económicas que comprometan su correcta ejecución.

El mecanismo busca mejorar la eficiencia del gasto público, reducir riesgos de sobrecostos y asegurar la continuidad de inversiones estratégicas en infraestructura.

Medida apunta a reducir arbitrajes y controversias contractuales

La intervención económica permitirá que gobiernos regionales, municipalidades y demás entidades del Estado asuman temporalmente el control financiero de las obras en ejecución, evitando escenarios como la resolución de contratos o el inicio de arbitrajes.

Según la directiva, la aplicación de la medida deberá estar debidamente sustentada en criterios técnicos y económicos, y seguir los lineamientos establecidos por la Dirección General de Abastecimiento, que regulará el procedimiento específico.

El MEF también recordó que todas las entidades públicas deberán registrar el Informe Final de Inventario y el Acta de Conciliación de bienes muebles patrimoniales correspondientes al año 2025 hasta el 16 de marzo de 2026, en cumplimiento de la normativa vigente.

Más de 62.000 obras paralizadas desde 2012

Un análisis del Banco Mundial advierte que entre 2012 y el cierre de 2023 se registraron 62.013 obras paralizadas, equivalentes a aproximadamente el 45% de los 132.000 proyectos de inversión pública en ese periodo. Se trata de iniciativas con ejecución financiera menor al 90% y sin desembolsos durante al menos 18 meses.

En un escenario aún más crítico, 2.850 proyectos presentan avances mínimos, reflejando una parálisis estructural en determinados segmentos de la inversión pública.

Este volumen de obras inconclusas ha retrasado la provisión de infraestructura en sectores clave como transporte, saneamiento, educación y salud, además de generar sobrecostos y afectar la confianza en la gestión pública.

De acuerdo con Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), el problema responde principalmente a la falta de articulación entre planificación, presupuesto y ejecución.

Impacto en la gestión fiscal

La nueva directiva representa un intento de corregir fallas estructurales en la ejecución del gasto de inversión, en un contexto donde el cierre de brechas de infraestructura sigue siendo una prioridad fiscal.

Si la medida logra reducir paralizaciones y controversias contractuales, podría contribuir a mejorar la calidad del gasto público y acelerar la entrega de infraestructura, aunque su efectividad dependerá de la capacidad técnica y administrativa de las entidades ejecutoras.

Petroperú profundiza su deterioro financiero con pérdidas por US$468 millones en 2025

La estatal incrementa su nivel de endeudamiento, reduce patrimonio y opera con ingresos insuficientes para cubrir costos y obligaciones financieras.

Petroperú cerró el 2025 con pérdidas superiores a US$468 millones, según los estados financieros publicados ante la Superintendencia del Mercado de Valores, SMV. La empresa continúa sin generar ingresos suficientes para sostener su operación, en un contexto de caída de ventas y presión creciente sobre su estructura de deuda.

Durante el ejercicio, la petrolera reportó ingresos por US$3.439 millones, cifra 2,5% menor que la registrada en 2024. Sin embargo, sus costos de producción, distribución y gastos administrativos alcanzaron los US$3.637 millones, superando ampliamente los ingresos y sin considerar aún el peso de las obligaciones financieras.

Deterioro patrimonial y mayor apalancamiento

El deterioro financiero se refleja con mayor claridad en la estructura patrimonial. Los pasivos de la compañía pasaron de representar tres veces su patrimonio en 2024 a cuatro veces en 2025, elevando el nivel de apalancamiento y reduciendo su margen de maniobra.

El patrimonio cayó 19,3% como consecuencia de los resultados negativos acumulados. Las pérdidas acumuladas representaban el 43,6% del patrimonio en 2024 y ascendieron a 54,5% en 2025, un indicador que evidencia la erosión progresiva del capital de la empresa.

Ante este escenario, voceros de Proinversión señalaron recientemente que la compañía se encuentra virtualmente en situación de quiebra, reflejando la gravedad del cuadro financiero.

Factores operativos y restricciones de liquidez

La empresa atribuyó parte del resultado negativo a restricciones operativas derivadas de cierres de puertos por oleajes anómalos, que afectaron el suministro de crudo hacia la Nueva Refinería de Talara y el abastecimiento de productos durante el primer semestre.

Asimismo, la caída de los precios internacionales del crudo impactó el valor de los inventarios, reduciendo márgenes en un entorno ya complejo. Petroperú también enfrentó limitaciones en líneas de crédito bancarias, lo que restringió la liquidez necesaria para asegurar el suministro de crudo y sostener el procesamiento en sus refinerías.

Otro factor relevante fue la menor contribución de los lotes petroleros al resultado neto, que pasó de US$77 millones a US$29 millones, influida por la culminación de los contratos de licencia de los lotes I y VI en octubre de 2025 y por resultados negativos en el lote Z-69.

A ello se suman los gastos fijos del Oleoducto Norperuano, que no contaron con ingresos suficientes por servicio de transporte de crudo.

Riesgo estructural

El desempeño de 2025 confirma que la petrolera estatal enfrenta un problema estructural más allá de factores coyunturales. La combinación de baja rentabilidad operativa, alto endeudamiento y restricciones de financiamiento coloca a la compañía en una posición delicada, que podría requerir medidas de reestructuración financiera o apoyo estatal adicional para sostener su continuidad.

El desafío para 2026 será recuperar flujo operativo positivo y restablecer acceso a crédito en condiciones competitivas, en un entorno internacional aún volátil para los precios del petróleo.

Zhonggu Logistics refuerza su expansión con nuevos pedidos de portacontenedores en China

La compañía invertirá hasta USD 167 millones adicionales en dos buques de 6.300 TEU construidos por China Merchants Jinling Shipbuilding

La naviera china Zhonggu Logistics amplió su programa de renovación y expansión de flota con la orden de construcción de dos portacontenedores de 6.300 TEU en el astillero China Merchants Jinling Shipbuilding, en Jiangsu. El anuncio se produce apenas una semana después de haber confirmado la adquisición de cuatro unidades similares en Hengli Heavy Industry.

Según informó la compañía en una presentación ante la Bolsa de Shanghái, el monto total del contrato no superará los 1.160 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente USD 167 millones en conjunto, lo que sitúa el precio unitario en torno a USD 83,5 millones. El valor se mantiene en línea con el pactado previamente para los buques encargados a Hengli.

Estrategia de flota y posicionamiento competitivo

Con estos nuevos pedidos, Zhonggu consolida una estrategia orientada a fortalecer su capacidad en el segmento de tamaño medio, clave para rutas regionales y ciertos servicios intercontinentales. De acuerdo con la consultora Alphaliner, los buques estarían basados en el diseño compacto MARIC Hercules 6000, una plataforma que ha ganado presencia en los pedidos recientes de armadores asiáticos.

Aunque las fechas oficiales de entrega no han sido confirmadas, fuentes del sector estiman que podrían producirse hacia finales de 2028, considerando la actual carga de trabajo del astillero.

China Merchants Group ya había asegurado contratos similares el año pasado, incluyendo órdenes vinculadas a EPS y Zodiac Maritime, lo que refuerza la consolidación del diseño dentro del mercado de nuevas construcciones.

Flexibilidad operativa en un mercado volátil

Zhonggu opera principalmente como línea regular, pero también mantiene una estrategia flexible en la gestión de activos. La compañía no descarta emplear parte de la nueva capacidad para fletamento a terceros, dependiendo de las condiciones del mercado y la evolución de las tarifas de transporte.

La expansión se produce en un contexto de normalización progresiva de las tarifas marítimas tras la volatilidad registrada en los últimos años, mientras las navieras buscan equilibrar eficiencia operativa, renovación tecnológica y control de costos.

El refuerzo de flota sugiere que Zhonggu apuesta por mantener competitividad en un entorno donde la capacidad instalada, la eficiencia energética y la flexibilidad comercial se han convertido en factores decisivos para la rentabilidad.