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Las 10 minas de cobre más grandes del mundo produjeron 4,9 millones de toneladas en 2025

El alza histórica del cobre, impulsada por la inteligencia artificial, la transición energética y restricciones globales de oferta, vuelve a poner bajo presión a las mayores operaciones mineras del planeta.

El mercado global del cobre atraviesa uno de los ciclos de precios más fuertes de las últimas décadas. Durante 2025, el metal registró un incremento cercano al 40 %, impulsado por amenazas de aranceles en Estados Unidos, su creciente relevancia como mineral crítico y una serie de interrupciones en la oferta internacional.

La tendencia continuó en 2026, cuando el precio del cobre alcanzó los US$14.500 por tonelada en enero, marcando un récord histórico en medio del crecimiento de la demanda vinculada a inteligencia artificial, electrificación y energías renovables.

En este contexto, las diez mayores minas de cobre del mundo produjeron en conjunto 4,9 millones de toneladas durante 2025, equivalente a más del 20 % de la producción minera global.

Escondida lidera la producción mundial

La mina Escondida se mantuvo como la mayor operación cuprífera del planeta con una producción de 1,35 millones de toneladas.

La operación, controlada por BHP junto a Rio Tinto, Mitsubishi y JX Advanced Metals, reportó récords de procesamiento y extracción durante los primeros meses de 2025.

En segundo lugar se ubicó Grasberg, operada por Freeport-McMoRan en asociación con la estatal indonesia Persero, con 460.400 toneladas producidas.

Sin embargo, la mina todavía enfrenta impactos derivados de un deslizamiento ocurrido en 2024 que liberó alrededor de 800.000 toneladas de lodo. La compañía estima recuperar plenamente la capacidad operativa recién hacia 2028.

Perú coloca tres operaciones entre las diez mayores

El Perú mantiene una presencia destacada en el ranking global con tres operaciones dentro del top 10 mundial.

Las Bambas ocupó el tercer lugar con una producción de 411.300 toneladas. La operación, controlada por MMG, CITIC y Pagoda Tree Investment Company, retomó operaciones en 2025 tras protestas y bloqueos registrados el año anterior.

Más abajo aparece Cerro Verde, que produjo 391.500 toneladas y consolidó el séptimo lugar global. La mina es operada por Freeport-McMoRan junto a Sumitomo y Buenaventura.

En novena posición figura Antamina, propiedad conjunta de BHP, Glencore, Teck Resources y Mitsubishi, con una producción de 368.000 toneladas y perspectivas de expansión para los próximos años.

Chile y África mantienen fuerte presencia minera

Otra de las grandes operaciones es Collahuasi, controlada por Glencore, Anglo American y Mitsui, que alcanzó 404.100 toneladas.

Mientras tanto, Kamoa-Kakula produjo 385.800 toneladas, aunque redujo operaciones temporalmente debido a inundaciones subterráneas causadas por actividad sísmica.

La compañía Ivanhoe Mines anunció que priorizará trabajos de rehabilitación y desarrollo subterráneo durante los próximos dos años.

También destacan Buenavista, de Southern Copper; KGHM, uno de los mayores productores europeos; y Oyu Tolgoi, uno de los proyectos estratégicos de Rio Tinto en Asia.

Déficit global presiona precios del cobre

Las perspectivas del mercado siguen siendo alcistas. El Grupo de Estudio Internacional del Cobre proyecta ahora un déficit de 150.000 toneladas para 2026, abandonando previsiones anteriores de superávit.

Analistas advierten además que los costos de producción seguirán aumentando por mayores precios de energía y escasez de ácido sulfúrico, insumo utilizado en parte importante de la producción mundial.

En este escenario, cualquier interrupción relevante en grandes minas como Grasberg o Kamoa-Kakula tiene impacto directo sobre los precios internacionales del cobre.

Llamó la atención además la ausencia de Codelco entre las diez mayores operaciones del mundo, pese a que la estatal chilena continúa siendo uno de los principales productores globales de cobre.

Municipalidad de Lima inaugura renovada avenida Metropolitana tras inversión de S/63,6 millones

La obra ejecutada por Invermet en Lima Norte beneficiará a más de 1,2 millones de vecinos de Comas y San Martín de Porres, e incorpora nueva infraestructura vial, ciclovía, áreas verdes y accesibilidad universal.

La Municipalidad Metropolitana de Lima inauguró las obras de mejoramiento integral de la avenida Metropolitana, en Lima Norte, proyecto que beneficiará a más de 1,2 millones de vecinos de Comas y San Martín de Porres.

Según informó la agencia Andina, la intervención fue ejecutada por Invermet e incluyó la rehabilitación de 3,5 kilómetros de esta importante vía urbana.

La obra comprendió el tramo entre las avenidas Universitaria y Trapiche-Chillón, consolidando a la avenida Metropolitana como un corredor estratégico para la conectividad y movilidad en Lima Norte. La inversión alcanzó aproximadamente S/63,6 millones y los trabajos fueron desarrollados en un plazo de 210 días calendario.

Durante la ceremonia de inauguración, el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, señaló que la gestión municipal busca priorizar la ejecución de infraestructura y la presencia territorial.

“Estamos en una política clara de más territorio y de menos escritorio. Tenemos que estar en el campo, en la calle, dándole a la población los espacios que merece”, afirmó.

Obras incluyen ciclovía y accesibilidad universal

La intervención contempló la demolición y reconstrucción del pavimento existente. En la vía principal se implementó pavimento rígido de concreto, mientras que en las vías auxiliares se colocó pavimento flexible para mejorar la transitabilidad vehicular y reforzar la seguridad vial.

Además, el proyecto incorporó infraestructura orientada a una movilidad más moderna e inclusiva, incluyendo veredas renovadas, rampas de accesibilidad universal, ciclovía y un nuevo sistema de semaforización LED para peatones, ciclistas y conductores.

Los trabajos también incluyeron mobiliario urbano como bancas, paraderos y tachos de basura, además de la recuperación de áreas verdes mediante sembrado de grass y reubicación de árboles.

Según la comuna limeña, estas mejoras buscan generar un entorno más seguro, ordenado y sostenible para los vecinos de Lima Norte.

Municipalidad anuncia nuevas inversiones viales

Durante la actividad, Renzo Reggiardo afirmó que la Municipalidad de Lima impulsa actualmente una de las mayores inversiones en infraestructura vial de los últimos años, con más de 50 kilómetros de vías entregadas en distintos puntos de la ciudad.

Entre los proyectos mencionó obras ejecutadas por Invermet, Emape y el Gobierno Regional Metropolitano de Lima, incluyendo Ramiro Prialé, Vía Expresa Sur, Antúnez de Mayolo, Túpac Amaru, Metropolitana, Camino Real, Lecaros y Balta.

Asimismo, anunció que Lima avanzará hacia un sistema de semaforización inteligente mediante una inversión de US$150 millones.

“Vamos a tener un tránsito digno, a la altura de las capitales del mundo. Es un proyecto que ya es una realidad y Comas será uno de los principales beneficiarios de esta inversión”, sostuvo.

Petroleros “fantasma” devuelven crudo a Venezuela y evidencian trabas para reactivar industria petrolera

Dos tanqueros vinculados a la denominada “flota oscura” regresaron cargamentos de petróleo venezolano tras meses de bloqueo e intervenciones estadounidenses, reflejando las dificultades que enfrenta Caracas para sostener sus exportaciones energéticas.

Dos tanqueros catalogados como parte de la denominada “flota fantasma” o “flota oscura” están devolviendo petróleo a Venezuela, en un hecho poco habitual que vuelve a poner bajo presión a la industria petrolera del país sudamericano.

Se trata de los buques Olina y Galaxy 3, que regresaron sus cargamentos casi cinco meses después de haberlos recibido, según documentos portuarios y movimientos marítimos rastreados por Bloomberg.

El retorno de estos cargamentos refleja las dificultades que enfrenta Venezuela para incrementar su producción y exportaciones de crudo tras años de sanciones, restricciones logísticas y operaciones irregulares vinculadas al comercio petrolero.

Buques apuntaban a Cuba y China

Aunque no se conocen oficialmente los destinos originales de ambos tanqueros, reportes de Bloomberg señalan que probablemente se dirigían hacia Cuba y China, dos de los principales compradores de petróleo venezolano pese a las sanciones internacionales.

El caso del Olina cobró notoriedad luego de que fuerzas estadounidenses interceptaran el barco en aguas del Caribe a inicios de año, en medio del endurecimiento de controles marítimos impulsados por la administración del presidente Donald Trump.

Según los registros, el Olina descargará alrededor de 713.000 barriles de petróleo, mientras que el Galaxy 3 devolvió cerca de un millón de barriles esta semana.

Otros tanqueros siguen bloqueados

La situación no se limita a estos dos barcos. Otros buques asociados a la llamada flota oscura, como Romana y MS Melenia, permanecen varados en Venezuela desde diciembre pasado.

Estos tanqueros suelen operar desactivando sistemas de rastreo satelital o alterando señales de ubicación para evadir sanciones y controles internacionales, práctica habitual dentro del comercio petrolero sancionado.

Bloomberg señaló además que las interrupciones logísticas y el bloqueo parcial de exportaciones han generado problemas de almacenamiento en terminales venezolanos, elevando el riesgo de afectar la producción petrolera del país.

Estados Unidos elevó importaciones de crudo venezolano

Pese a las tensiones y restricciones, Estados Unidos importó la semana pasada alrededor de 588.000 barriles diarios de petróleo venezolano, el mayor volumen registrado desde 2019, año en que Washington impuso una prohibición de facto sobre las compras de crudo procedente de Venezuela.

La situación evidencia las contradicciones y complejidades del mercado energético global, en un contexto donde la necesidad de suministro continúa conviviendo con sanciones, restricciones geopolíticas y operaciones paralelas de transporte marítimo.

Mercados globales cierran con fuerte presión por inflación y alza de bonos del Tesoro

El aumento de los rendimientos de la deuda estadounidense y el temor a una inflación persistente golpearon a Wall Street y a las bolsas europeas, mientras Nvidia, la Fed y el conflicto en Medio Oriente concentran la atención de los inversionistas.

Este cierre de semana ha estado marcado por cierta tensión en los mercados de renta fija que terminó por debilitar el optimismo bursátil inicial. El contexto global se vio sacudido por máximos en los rendimientos, los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años superaron el 4.56%, mientras que el bono a 30 años se disparó al 5.13%. Este movimiento fue impulsado por un IPC elevado hasta 3.8% y un IPP al 6% que reavivó los temores de una inflación persistente. No obstante, la geopolítica ofreció un respiro diplomático, Donald Trump culminó su cumbre con Xi Jinping en China logrando pedidos para Boeing por 200 aviones, mientras que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano por 45 días. Este avance, que incluye una nueva ronda de negociaciones en junio y un canal de seguridad en el Pentágono para el 29 de mayo, busca establecer una paz sostenible y el reconocimiento de soberanías, lo que alivió parcialmente la prima de riesgo bélico a pesar de que el crudo Brent cerró en los $106 ante la incertidumbre en Ormuz.

En el sector de las mega-capitalizaciones, el riesgo de concentración en el S&P 500 ha alcanzado niveles históricos, lo que aumentó la sensibilidad de los precios ante el endurecimiento monetario. La administración estadounidense envió un mensaje mixto a las tecnológicas, por un lado, Trump reveló posiciones personales masivas en gigantes como Nvidia, Microsoft, Amazon y Apple, y por otro, el Congreso citó a los CEOs de Meta y Alphabet para una audiencia en junio. A pesar de la euforia reciente por la IA, el alza en los tipos de interés obligó a los inversores a revaluar las valoraciones. Nvidia se mantuvo en el foco tras los comentarios de Trump sobre cooperación con Asia en IA, aunque el sector tecnológico sufrió ante la probabilidad superior al 50% de que la Fed de Kevin Warsh mantenga una postura restrictiva durante el resto del año.

Los cierres de mercado reflejaron una capitulación ante la presión de la deuda y la fortaleza del dólar. Wall Street registró su peor apertura desde abril, culminando con el S&P 500 cayendo un 1,20%, el Nasdaq perdiendo un 1.7% y el Dow Jones cediendo un 1.1%. En Europa, el panorama fue aún más difícil, el Stoxx 600 retrocedió un 1.48% y el UK100 un 1.59%, este último castigado por rendimientos británicos a 30 años que superaron el 5.85%. Las materias primas mostraron una divergencia total, mientras la energía subía por la incertidumbre en el estrecho y el recuento de plataformas de Baker Hughes, el Oro cayó un 2% y la Plata se desplomó un 8%, con el dólar global (DXY) fortaleciéndose un 0.45%. Incluso el Bitcoin, sensible a la liquidez, retrocedió un 2.25% después de haber alcanzado los $82.000, cerrando una sesión de clara aversión al riesgo.

Desde mi perspectiva, la semana tuvo extremos de sentimiento a veces poco comprensibles con días de incertidumbre por la inflación elevada y constante pero otros eufóricos por la tecnología. Esto al final de la semana ha presionado los múltiplos de las tecnológicas. La extensión del alto el fuego en Líbano y los acuerdos comerciales con China son noticias muy positivas que evitan un colapso mayor, pero la paciencia de los mercados la están poniendo los rendimientos del Tesoro. Para los siguientes días, lo más relevante será el resultado trimestral de Nvidia, el inicio de Warsh en la Fed y el monitoreo del Estrecho de Ormuz, si los rendimientos no se estabilizan por debajo del 5% en el 30Y, el S&P 500 podría enfrentar una corrección en el corto plazo, siguiendo los patrones históricos de inflación elevada.

Laura Torres, Directora de Inversión, IMB Capital Quants

Perú podría duplicar producción de cobre, pero incertidumbre política frena inversiones mineras

Víctor Gobitz, presidente de PERUMIN 38, afirmó que el país podría alcanzar cerca de 5 millones de toneladas anuales de cobre, aunque advirtió que la inestabilidad política y las trabas para nuevos proyectos siguen afectando al sector.

El Perú tiene el potencial de duplicar su producción de cobre y acercarse a los 5 millones de toneladas anuales en los próximos años. Sin embargo, la incertidumbre política, la conflictividad social y las demoras regulatorias continúan limitando el desarrollo de nuevas inversiones mineras.

Así lo señaló Víctor Gobitz en entrevista con PuntoEdu. El también ex CEO de Antamina sostuvo que el contexto internacional favorece al Perú debido al crecimiento esperado en la demanda global de cobre, impulsada por la transición energética y la expansión de tecnologías vinculadas a electrificación y energías renovables.

“Podríamos duplicar nuestra producción de cobre”, afirmó Gobitz al remarcar que el país mantiene una de las carteras de proyectos cupríferos más importantes del mundo.

Proyectos mineros superan los US$50.000 millones

Actualmente, el Perú produce alrededor de 2,7 millones de toneladas de cobre por año y cuenta con proyectos mineros valorizados en más de US$50.000 millones.

Entre los principales proyectos mencionó Michiquillay, Tía María, Los Chancas, La Granja y Zafranal.

No obstante, el también expresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú señaló que el principal problema para concretar estas inversiones no es geológico ni financiero, sino político e institucional.

“El inversionista necesita estabilidad y predictibilidad”, sostuvo.

Inestabilidad política y permisos afectan competitividad

Gobitz explicó que la polarización política, la alta rotación de autoridades y la conflictividad social generan cautela entre las compañías mineras al momento de comprometer capital para proyectos de largo plazo.

Asimismo, cuestionó las demoras en la obtención de permisos y licencias, situación que —según indicó— resta competitividad al Perú frente a otros países mineros de la región.

También alertó sobre iniciativas legislativas que podrían modificar el marco de concesiones mineras y generar mayor incertidumbre jurídica para el sector.

Pese a ello, consideró que el país mantiene ventajas competitivas relevantes gracias a su potencial geológico, experiencia operativa y trayectoria minera consolidada.

“El Perú tiene una gran oportunidad en esta nueva etapa de demanda de minerales críticos. Pero necesitamos estabilidad política para poder aprovecharla”, concluyó.