En el sector de las mega-capitalizaciones, el riesgo de concentración en el S&P 500 ha alcanzado niveles históricos, lo que aumentó la sensibilidad de los precios ante el endurecimiento monetario. La administración estadounidense envió un mensaje mixto a las tecnológicas, por un lado, Trump reveló posiciones personales masivas en gigantes como Nvidia, Microsoft, Amazon y Apple, y por otro, el Congreso citó a los CEOs de Meta y Alphabet para una audiencia en junio. A pesar de la euforia reciente por la IA, el alza en los tipos de interés obligó a los inversores a revaluar las valoraciones. Nvidia se mantuvo en el foco tras los comentarios de Trump sobre cooperación con Asia en IA, aunque el sector tecnológico sufrió ante la probabilidad superior al 50% de que la Fed de Kevin Warsh mantenga una postura restrictiva durante el resto del año.
Los cierres de mercado reflejaron una capitulación ante la presión de la deuda y la fortaleza del dólar. Wall Street registró su peor apertura desde abril, culminando con el S&P 500 cayendo un 1,20%, el Nasdaq perdiendo un 1.7% y el Dow Jones cediendo un 1.1%. En Europa, el panorama fue aún más difícil, el Stoxx 600 retrocedió un 1.48% y el UK100 un 1.59%, este último castigado por rendimientos británicos a 30 años que superaron el 5.85%. Las materias primas mostraron una divergencia total, mientras la energía subía por la incertidumbre en el estrecho y el recuento de plataformas de Baker Hughes, el Oro cayó un 2% y la Plata se desplomó un 8%, con el dólar global (DXY) fortaleciéndose un 0.45%. Incluso el Bitcoin, sensible a la liquidez, retrocedió un 2.25% después de haber alcanzado los $82.000, cerrando una sesión de clara aversión al riesgo.
Desde mi perspectiva, la semana tuvo extremos de sentimiento a veces poco comprensibles con días de incertidumbre por la inflación elevada y constante pero otros eufóricos por la tecnología. Esto al final de la semana ha presionado los múltiplos de las tecnológicas. La extensión del alto el fuego en Líbano y los acuerdos comerciales con China son noticias muy positivas que evitan un colapso mayor, pero la paciencia de los mercados la están poniendo los rendimientos del Tesoro. Para los siguientes días, lo más relevante será el resultado trimestral de Nvidia, el inicio de Warsh en la Fed y el monitoreo del Estrecho de Ormuz, si los rendimientos no se estabilizan por debajo del 5% en el 30Y, el S&P 500 podría enfrentar una corrección en el corto plazo, siguiendo los patrones históricos de inflación elevada.
Laura Torres, Directora de Inversión, IMB Capital Quants





