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Oro profundiza corrección tras rally histórico y pierde impulso frente a política monetaria de la Fed

El metal precioso acumula una caída superior al 25% desde sus máximos, presionado por un dólar más fuerte, rendimientos elevados y expectativas de una política restrictiva prolongada en Estados Unidos, mientras el soporte geopolítico pierde fuerza.

El oro atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos meses. Después de protagonizar un extraordinario rally cercano al 73% durante 2025 y alcanzar máximos históricos sobre los US$5.400 por onza a comienzos de este año, el metal precioso continúa inmerso en un profundo proceso correctivo que ya supera el 25% desde sus máximos. La presión vendedora no solo se mantiene, sino que comienza a consolidarse bajo un escenario macroeconómico que hoy juega claramente en contra de los activos refugio.

Durante la última semana el oro llegó a perforar por primera vez desde noviembre de 2025 el nivel psicológico de los US$4.000 por onza. Aunque posteriormente consiguió recuperar parte del terreno perdido y volver a situarse sobre los US$4.030, el rebote continúa siendo moderado y, por ahora, insuficiente para modificar una estructura técnica que sigue mostrando predominio vendedor.

A mi juicio, el mercado del oro ha cambiado completamente de narrativa en apenas unas semanas. Hace solo algunos meses la conversación giraba en torno a la escalada geopolítica, las compras récord de bancos centrales y nuevos máximos históricos. Hoy el foco vuelve a estar donde habitualmente se define el rumbo de los mercados financieros: la política monetaria estadounidense.

Los últimos datos económicos publicados en Estados Unidos refuerzan precisamente esa visión. El PIB del primer trimestre fue revisado al alza hasta 2,1%, mientras que las solicitudes semanales de subsidio por desempleo descendieron hasta 215.000, reflejando un mercado laboral que continúa mostrando fortaleza. A ello se suma un índice PCE anual de 4,1%, marcando su primera lectura por encima del 4% desde abril de 2023.

Este conjunto de cifras mantiene viva la principal preocupación de los inversionistas: la inflación continúa lejos del objetivo de la Reserva Federal. En consecuencia, el mercado sigue descontando que el banco central mantendrá una política monetaria restrictiva durante más tiempo e incluso continúa asignando una elevada probabilidad a nuevas alzas de tasas antes de finalizar el año.

Ese escenario ha impulsado al dólar estadounidense hasta máximos de trece meses y ha elevado simultáneamente los rendimientos de los bonos del Tesoro. Para el oro, históricamente, esta combinación representa uno de los entornos más adversos posibles. Un dólar fuerte encarece el metal para los compradores internacionales, mientras que unos tipos de interés elevados aumentan el atractivo relativo de los activos que generan rentabilidad frente a un instrumento que no entrega rendimiento por sí mismo.

La disminución parcial de las tensiones geopolíticas también ha contribuido a restar apoyo al metal. Aunque las negociaciones entre Estados Unidos e Irán siguen mostrando episodios de incertidumbre, la recuperación gradual del tránsito por el Estrecho de Ormuz y la caída sostenida del petróleo han reducido parte de la demanda por activos considerados refugio. Sin embargo, hoy ese factor parece tener un peso considerablemente menor que las expectativas sobre la Reserva Federal.

Desde una perspectiva técnica, el hecho de haber recuperado momentáneamente los US$4.000 evita un deterioro mayor en el muy corto plazo, pero todavía no modifica el sesgo predominante. Si la fortaleza del dólar continúa y los próximos datos económicos mantienen el mismo tono, no descartaría nuevas aproximaciones hacia la zona de US$3.900 e incluso niveles cercanos a US$3.800 por onza, donde comienzan a aparecer soportes de mayor relevancia.

El escenario alternativo también existe. Un deterioro inesperado de la economía estadounidense, una moderación más rápida de la inflación o un recrudecimiento importante de las tensiones geopolíticas podrían devolver parte del interés por el metal precioso. Bajo ese contexto, una recuperación hacia las zonas de US$4.150 y posteriormente US$4.300 volvería a situarse sobre la mesa.

Por ahora, sin embargo, el equilibrio continúa favoreciendo las correcciones. El extraordinario rally vivido durante 2025 dejó valoraciones muy exigentes y el mercado parece decidido a seguir ajustándolas mientras la Reserva Federal no entregue señales concretas de un cambio en su política monetaria.

Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group

Inflación de servicios mantiene la presión sobre las expectativas de tasas

La persistencia de la inflación en el sector servicios mantiene bajo presión las expectativas de tasas de la Reserva Federal, en un entorno donde la resiliencia macroeconómica, la rotación sectorial y el aumento de la volatilidad en los mercados refuerzan un sesgo de cautela entre los inversionistas.

El comportamiento de los mercados financieros internacionales refleja una encrucijada donde convergen la resiliencia macroeconómica, la persistencia inflacionaria en el sector servicios y un panorama geopolítico volátil. La aparente distensión en los focos de conflicto energético se cruza con la postura restrictiva de los bancos centrales, provocando un reajuste en las expectativas de tipos de interés y una rotación sectorial acelerada. La solidez institucional de la banca actúa como contrapeso ante la notable corrección del sector tecnológico de alta capitalización, mientras los inversores incrementan de forma sistemática sus coberturas ante la previsión de un entorno considerablemente más volátil.

Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, manifestó una profunda preocupación por la trayectoria de la inflación subyacente, afirmando que continúa siendo demasiado elevada. Enfatizó que el hecho de que el IPC subyacente provenga del sector de servicios genera un mayor nerviosismo en la autoridad monetaria que el comportamiento de los bienes o el petróleo. Asimismo, advirtió que las ganancias futuras de productividad derivadas de la Inteligencia Artificial están impulsando un gasto presente basado en expectativas de riqueza que podría sobrecalentar la demanda agregada.

Por otro lado, el dato final del PIB del primer trimestre registró una tasa anualizada del 2,1%, superando de forma notable la estimación preliminar del 1,6%, aunque el consumo personal se desaceleró notablemente hasta el 0,5%. En la misma línea, el PCE general interanual se ubicó en el 4,1%, mientras que el PCE subyacente interanual se situó en el 3,41%, consolidando su variación más alta desde octubre de 2023 y elevando la tasa anualizada de los últimos seis meses por encima del 4,0%. En el frente manufacturero, los pedidos de bienes duraderos de mayo se contrajeron un -4,5%, una caída menor al -5,0% previsto por el consenso.

Esta configuración de datos macroeconómicos ha provocado que el mercado de futuros descuente ahora 1,5 subidas adicionales de tipos de interés antes de finales de año, proyectando que la Fed actuará antes de las elecciones de mitad de mandato. En contraste con este endurecimiento, JPMorgan elevó su objetivo para el S&P 500 de cara a 2026 a los 7.800 puntos, apoyado en la solidez de los beneficios corporativos y en las recompras de acciones. Esta visión se vio reforzada tras publicarse que las 32 grandes instituciones financieras evaluadas superaron satisfactoriamente las pruebas de estrés anuales de la Fed, demostrando que el sector bancario no representa un riesgo sistémico y anunciando incrementos en dividendos y recompras, donde JPMorgan incrementará a 1,65 dólares por acción junto a una recompra de 50.000 millones de dólares, y Goldman Sachs elevará su dividendo a 5,00 dólares por acción. Sin embargo, el sentimiento generalizado es de cautela; el Índice de Miedo y Codicia cayó a 25/100 en la zona de «Miedo» y las compras de opciones call sobre el VIX subieron a una proporción de 3 a 1 frente a las puts, anticipando una corrección. Durante la sesión, la presión vendedora se materializó cuando el Nasdaq 100 borró sus ganancias y cayó más de un 2% en tan solo treinta minutos.

En el ámbito empresarial, Micron Technology reportó un tercer trimestre fiscal excepcionalmente sólido con ingresos de 41.460 millones de dólares frente a los 35.500 millones estimados y un BPA ajustado de 25,11 dólares frente a los 20,4 esperados. Estos históricos resultados impulsaron su valor de mercado, permitiéndole superar la capitalización bursátil de Meta y Tesla por primera vez, lo que llevó a BofA Global Research a elevar su precio objetivo a 1.550 dólares. Por el contrario, Apple advirtió que la rápida expansión de la IA generativa ha provocado un desafío sin precedentes debido al shock de demanda y al aumento vertical en los costes de la memoria, afirmando que nunca había visto subir el precio de un componente de forma tan agresiva. Para mitigar este impacto financiero, la firma implementó incrementos de precios en sus líneas de Mac y iPad, subiendo el MacBook NEO a 699 dólares y el iPad Pro a 1.199 dólares. En una perspectiva de largo plazo, IBM anunció el desarrollo de la primera tecnología de chips por debajo de 1 nanómetro mediante un diseño tridimensional nanostack de 0,7 nanómetros, proyectando su producción en serie en un plazo de cinco años con un 50% más de rendimiento o un 70% más de eficiencia energética en comparación con los 2 nanómetros actuales.

En Europa, el índice de confianza del consumidor GfK en Alemania para el mes de julio reflejó un estancamiento persistente al avanzar marginalmente a -29,2 puntos desde los -29,7 previos, manteniéndose profundamente por debajo de los niveles prepandemia debido al alto apetito de ahorro y al débil consumo privado del motor continental. En Asia, el anuncio de un masivo plan de inversión pública por valor de 2,3 billones de dólares por parte del gobierno de Japón generó serias preocupaciones sobre la sostenibilidad de los bonos del Estado (JGB), coincidiendo con una depreciación histórica del yen japonés, que alcanzó su nivel más bajo frente al dólar estadounidense desde 1986. Por otra parte, tras registrarse dos terremotos de gran magnitud en Venezuela con estimaciones de víctimas de entre 10.000 y 100.000 personas, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que la administración se encuentra lista y plenamente capacitada para proveer asistencia humanitaria y apoyo logístico.

El mercado energético ha pasado a un círculo virtuoso para las economías consumidoras debido a que el precio del petróleo Brent borró sus ganancias de tiempos de guerra situándose por debajo de los 70 dólares por barril, arrastrando al WTI a niveles similares debido a un descenso sustancial en las primas de riesgo de los seguros marítimos, la normalización de envíos y la alta capacidad excedentaria de la OPEP.

En el Estrecho de Ormuz, las condiciones operativas muestran una recuperación cautelosa bajo el marco del memorando de entendimiento entre Washington y Teherán, registrándose 31 tránsitos de buques el 23 de junio, aunque la existencia de siete cruces mediante rutas oscuras constata que la transparencia sigue siendo incompleta. La fragilidad del acuerdo quedó en evidencia tras la advertencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán, que calificó como «inaceptable y peligrosa» cualquier nueva ruta establecida sin su coordinación, amenazando con tomar medidas de fuerza, lo que coincidió con la pausa de evacuaciones por la Agencia Marítima de la ONU y el reporte de un ataque iraní a un buque de carga. Paralelamente, el FMI informó que evalúa medidas con las autoridades del Líbano para mitigar el impacto de la guerra en su economía, advirtiendo que las tensiones bilaterales seguirán distorsionando las cadenas de suministro regionales y confirmando la actualización de sus Perspectivas Económicas Mundiales para el 8 de julio.

En mi opinión, el entorno actual revela una profunda divergencia entre la solidez de la economía real estadounidense y la rigidez de la inflación de servicios, lo que obligará a la Fed a mantener un sesgo restrictivo por un periodo prolongado, haciendo probable una subida de tipos adicional este año. Aunque la excelente capitalización bancaria aleja el riesgo de una crisis de crédito sistémica, las valoraciones del sector tecnológico de alta capitalización están sufriendo una purga saludable debido al encarecimiento de sus componentes clave y al reajuste de múltiplos hacia sectores más defensivos.

Esta persistencia estructural ha modificado drásticamente las expectativas de las mesas de dinero, al punto de que en este momento el mercado de futuros descuenta un 47% de probabilidad de que la Reserva Federal se vea obligada a aumentar los tipos de interés en su reunión de septiembre. Ante este endurecimiento monetario prolongado y el encarecimiento de los componentes clave en el sector tecnológico, los inversores institucionales podrían estar acelerando la rotación de flujos hacia sectores más defensivos y aumentando sistemáticamente sus coberturas, preparándose para un entorno de alta volatilidad en la segunda mitad del año.

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group

Turismo y expansión de nuevos roles impulsan el empleo en el Perú: expectativas de contratación se mantienen firmes para el tercer trimestre

La Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup revela que el Índice Neto de Empleo nacional se sitúa en un sólido 27%. La creación de puestos está fuertemente traccionada por estrategias de expansión de nuevos roles de negocio. Hotelería y Turismo registra la proyección sectorial más alta del país con un 43%. A nivel regional, Cusco encabeza el dinamismo con un 44%. Tendencias de capital humano: Alrededor del 70% de las empresas peruanas identifica que las herramientas de IA y los planes de upskilling son los principales motores de su productividad laboral.

El mercado laboral peruano mantendrá un dinamismo favorable enfocado en el crecimiento estructural de las organizaciones durante el próximo trimestre. De acuerdo con la edición más reciente de la Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup, los empleadores en el Perú reportan un Índice Neto de Empleo nacional de 27% para el periodo comprendido entre julio y septiembre.

El estudio macroeconómico indica un escenario de inversiones corporativas estables: un 43% de las empresas planea incrementar sus planillas, un 40% proyecta mantenerlas estables, un 16% prevé reducciones y solo un 1% permanece indeciso. La demanda actual está impulsada por la expansión orgánica y la creación de nuevos roles de negocio, más allá de una tasa de reemplazo o rotación de talento.

A nivel sectorial, Hotelería y Turismo se consolida como el principal dinamizador del empleo en el país, alcanzando una expectativa de contratación neta de 43% y marcando, además, la mayor aceleración en su tendencia de crecimiento en comparación con los trimestres previos.

«Al ser un estudio predictivo que mide intenciones de contratación, los planes de las empresas cambian según el momento económico en que se toma la muestra. Hoy vemos un claro repunte en los negocios vinculados al consumo y servicios, lo que confirma que las actividades intensivas en personal siguen empujando la creación de puestos de trabajo a gran escala. La tendencia actual nos muestra un mercado que exige agilidad: las organizaciones necesitan incorporar equipos de manera oportuna, pero con un foco muy claro en la eficiencia operativa y en roles clave que impulsen el crecimiento inmediato del negocio», analizó Jorge Gamero, Director General de ManpowerGroup para Chile y Perú, y Director de Experis LATAM.

Desempeño Sectorial y el Mapa del Empleo Regional

Detrás del liderazgo de Hotelería y Turismo (43%), la encuesta muestra que otros sectores estratégicos de la economía peruana sostienen intenciones de contratación robustas para el tercer trimestre de 2026. Es el caso de Construcción y Bienes Raíces, que alcanza una expectativa neta de 34%, seguido de cerca por el sector de Manufactura con un 33% y la industria de Información y Tecnología con un 30%. Con proyecciones moderadas pero en terreno claramente positivo, los rubros de Servicios Públicos y Recursos Naturales reportan un 29%, seguidos por Comercio y Logística con un 28%.

En el análisis geográfico, el peso de la actividad turística y receptiva reconfigura las proyecciones en el interior del país. Cusco se posiciona a la vanguardia de la demanda laboral a nivel nacional con una expectativa neta del 44%. Le siguen de cerca mercados regionales clave como Arequipa (37%), La Libertad (36%) y Piura (35%). En contraste, las zonas con proyecciones más conservadoras para este trimestre se ubican en Junín y Ucayali (ambos con 29%), seguidos por Gran Lima con un 23%.

Tendencias Laborales: Productividad, IA y la paradoja del Factor Humano

La encuesta profundizó en los factores que están redefiniendo la eficiencia en el tejido empresarial peruano. Al ser consultados sobre los mayores catalizadores de la productividad laboral, las organizaciones destacaron una clara sinergia tecnológica y de capacitación: el 70% atribuye el incremento de su rendimiento a la adopción de herramientas de IA en procesos automatizados, mientras que un 67% señala que el upskilling (reentrenamiento) enfocado de manera específica en optimizar el uso de IA ha sido fundamental para sus metas corporativas.

Pese a este avance tecnológico, las empresas peruanas mantienen el valor humano como un filtro insustituible. El 63% de los líderes de talento considera que un evaluador profesional (humano) sigue siendo el recurso más valioso dentro de un proceso de reclutamiento, superando las herramientas analíticas puramente automatizadas de filtrado de CVs (53%) o la coincidencia de perfiles por algoritmos con supervisión humana (50%).

«Estamos viendo una adopción madura de la Inteligencia Artificial: las empresas la integran para automatizar tareas y elevar la productividad diaria, pero entendiendo que es un acelerador y no un reemplazo de las personas. Mientras más tecnología incorporamos, más indispensables se vuelven las capacidades humanas. Hoy el mercado laboral premia las habilidades que una máquina no puede replicar, como la facilidad para resolver problemas complejos, la empatía y la adaptabilidad al cambio. El éxito de las organizaciones estará en su capacidad para gestionar grandes volúmenes de talento humano y potenciarlo con la estrategia digital», concluyó Jorge Gamero.

El gran desafío de cara al cierre de año radicará en cerrar la brecha de talento técnico y blando, garantizando equipos ágiles capaces de sostener los nuevos patrones de consumo y optimizar la experiencia del consumidor en las regiones clave del país.

Misión de Compradores 2026 fortalece vínculos entre la minería responsable peruana y los mercados internacionales

La iniciativa de Swiss Better Gold reunió en Perú a compradores internacionales y organizaciones mineras, en una visita de campo que permitió intercambiar experiencias y conocer avances en sostenibilidad, trazabilidad y gestión responsable en la minería artesanal y de pequeña escala.

Con el objetivo de fortalecer la relación entre los actores que integran la cadena de suministro de oro responsable, Swiss Better Gold (SBG) realizó la Misión de Compradores 2026, una visita de campo que reunió a representantes de empresas miembros de la Asociación Swiss Better Gold, tanto refinadores como compradores finales, con organizaciones mineras acreditadas por SBG.

Durante la misión, los participantes visitaron distintas organizaciones mineras, donde pudieron conocer de primera mano los avances alcanzados en la implementación de los criterios SBG, acciones desarrolladas en el marco de sus Planes de Mejora Continua, así como iniciativas por parte de las organizaciones mineras para fortalecer una gestión sostenible y responsable.

La visita permitió generar espacios de diálogo directo entre compradores y productores, fortaleciendo la confianza y la transparencia a lo largo de la cadena de valor del oro responsable. Asimismo, los representantes de la Asociación Swiss Better Gold pudieron profundizar en los planes de desarrollo de las organizaciones mineras y comprender mejor los desafíos operativos, sociales y ambientales que enfrentan en su camino hacia una minería responsable.

A través de recorridos por las operaciones, reuniones técnicas y sesiones de intercambio de experiencias, los participantes conocieron las iniciativas implementadas para fortalecer la seguridad y salud ocupacional, la gestión ambiental, la gobernanza organizacional y la trazabilidad de la producción minera. Asimismo, se aprovechó para conocer algunos de los proyectos que han sido cofinanciado con el Fondo Swiss Better Gold, por ejemplo, Plantas de Tratamiento de Agua.

La Misión de Compradores constituye una herramienta clave para acercar a los mercados internacionales a la realidad de la minería artesanal y de pequeña escala responsable, promoviendo relaciones comerciales basadas en la transparencia, el compromiso y la mejora continua.

Para SBG, estas visitas representan una oportunidad para consolidar los vínculos entre las organizaciones mineras y los miembros de la Asociación Swiss Better Gold, generando un mayor entendimiento sobre los esfuerzos realizados por los productores para cumplir con estándares internacionales y acceder al mercado suizo.

¿Hay estanflación en EE.UU.? Análisis de inflación y crecimiento

La posibilidad de un escenario de estanflación en Estados Unidos vuelve al centro del debate tras los últimos datos de inflación PCE y crecimiento del PIB. Sin embargo, la resiliencia de la actividad económica, el comportamiento de los mercados y las proyecciones de bancos e instituciones internacionales apuntan a un entorno de crecimiento aún sólido, aunque con presiones inflacionarias persistentes.

El debate sobre si la economía global se encamina hacia un periodo de estanflación en Estados Unidos, ha vuelto a encender las alarmas en las mesas de dinero de todo el mundo. Tras la publicación de los indicadores clave del Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE) y el dato del Producto Interior Bruto (PIB) correspondientes al cierre del trimestre de 2026, los analistas se enfrentan a un panorama complejo pero interesante. Aunque los repuntes de los precios al consumidor sugieren presiones inflacionarias persistentes, la robustez subyacente de la actividad económica y la respuesta del mercado bursátil en Wall Street desmienten, por el momento, el escenario de estancamiento severo que caracteriza a la temida estanflación. A continuación, desgloso las cifras fundamentales para comprender hacia dónde se dirige la mayor potencia del planeta.

El pulso macroeconómico: Inflación PCE frente a la solidez del PIB

Para determinar si nos encontramos ante un verdadero riesgo de estanflación en Estados Unidos, es imperativo confrontar la trayectoria de los precios con el ritmo de la actividad productiva. Los datos oficiales del Buró de Análisis Económico (BEA) muestran que el índice de precios PCE mensual registró una variación real del 0,4%, situándose ligeramente por debajo del pronóstico del consenso que estimaba un 0,5%. Sin embargo, en la comparativa interanual, el PCE general avanzó hasta un preocupante 4,1% real frente al 3,8% del mes anterior, mientras que el PCE subyacente, que excluye los volátiles sectores de energía y alimentos, se elevó al 3,4% interanual frente al 3,3% previo.

Esta aceleración de los precios coincide temporalmente con una revisión al alza de la actividad económica. El PIB arrojó un crecimiento real del 2,1% trimestral, superando con creces la previsión inicial y el dato previo del 1,6%. El hecho de que la economía crezca por encima del potencial estimado mientras absorbe el encarecimiento de los costos aleja la definición clásica de estanflación, la cual requiere obligatoriamente una parálisis del crecimiento o recesión acompañada de altas tasas de desempleo.

La postura de los gigantes bancarios y la visión institucional

El comportamiento de los grandes creadores de mercado y los organismos financieros internacionales aporta claridad sobre las expectativas a mediano plazo. Instituciones financieras de la talla de Bank of America, Barclays, BNP Paribas y UBS han alineado sus pronósticos mensuales en torno al 0,48% para el PCE general y un 0,35% para el subyacente, confirmando que la aceleración actual responde a factores identificados y controlables. Por su parte, Goldman Sachs estimó que el incremento en los precios de las materias primas aportará un impulso temporal de aproximadamente 0,4 puntos porcentuales a la inflación PCE subyacente interanual este año, un efecto que la firma espera que se disipe por completo hacia 2027.

Desde el punto de vista institucional, el Fondo Monetario Internacional (FMI) respaldó abiertamente la estrategia de la autoridad monetaria al manifestar que la Reserva Federal de Estados Unidos decidió, de forma acertada, mantener los tipos de interés sin cambios en su última reunión. La resiliencia corporativa es innegable: los operadores de Wall Street reaccionaron positivamente ante las señales de que la economía se encuentra en buena forma. El debilitamiento temporal del dólar y el descenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro sirvieron de combustible para fortalecer los índices bursátiles, bajo la premisa de que las ganancias de las empresas estadounidenses seguirán aumentando firmemente.

Política fiscal y previsiones de crecimiento bajo la nueva administración

El horizonte macroeconómico también se encuentra fuertemente influenciado por la dirección de la política fiscal en Washington. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha delineado una hoja de ruta optimista, afirmando que para el final del mandato presidencial el déficit fiscal podría situarse por debajo del 4% del PIB. En el ámbito del crecimiento, Bessent declaró ante medios especializados que la economía estadounidense está en condiciones de alcanzar este año una tasa de expansión «con un 3 por delante».

Este optimismo fiscal contrasta moderadamente con las proyecciones de largo plazo del FMI, que prevé un crecimiento sólido, pero anticipa que la convergencia de la inflación hacia la meta del 2% se materializará completamente hacia el año 2027. La combinación de estímulos fiscales enfocados en la oferta y una desregulación planificada podría configurar lo que muchos analistas denominan un «escenario casi perfecto» para la conducción de la Reserva Federal, donde el banco central logre un aterrizaje suave y la economía eluda el estancamiento.

Probabilidades de tipos y el horizonte monetario de la Fed

El mercado de futuros ha comenzado a recalibrar agresivamente el mapa de ruta para los tipos de interés de la Fed. Tras las últimas lecturas, los operadores descartan actualmente 1,5 subidas adicionales de tasas de interés de aquí a finales de año. De acuerdo con la herramienta CME FedWatch, las probabilidades condicionales para las próximas reuniones de política monetaria reflejan un consenso concentrado. Para la reunión del 29 de julio de 2026, la probabilidad de situarse en el rango de 350-375 puntos básicos es del 70,1%, mientras que, para septiembre de 2026, el mercado le otorga un peso del 47.5% a un rango de 375-400 pb, lo que demuestra un endurecimiento controlado.

Esta distribución de probabilidades demuestra que el mercado financiero no anticipa un pánico monetario ni subidas descontroladas, sino un ajuste paulatino para consolidar la desinflación sin ahogar el consumo doméstico y corporativo de la región.

Perspectivas y proyecciones: ¿Hacia dónde nos dirigimos?

A modo de análisis y opinión personal, los datos actuales indican que calificar la situación macroeconómica actual como una estanflación en EE.UU. es técnica e históricamente incorrecto. La estanflación requiere la coincidencia de un crecimiento moribundo o negativo y una inflación desbocada; lo que presenciamos hoy es aparentemente una economía de «alta presión», impulsada por un mercado laboral en recuperación, una sólida productividad y un consumo que se niega a enfriarse a pesar de los altos tipos de interés.

La estrategia del banco central será de máxima cautela. El nuevo presidente de la Fed se encuentra ante la oportunidad histórica de gestionar la transición final hacia la estabilidad de precios sin destruir el empleo. Si la administración de Trump logra coordinar la disciplina fiscal prometida por el Tesoro con la normalización de las cadenas de suministro globales, el endurecimiento monetario actual será recordado como el freno necesario para evitar el sobrecalentamiento, consolidando un ciclo de expansión económica sostenible de cara a la segunda mitad de la década.

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group