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La era agéntica en el Perú: Por qué el rediseño del talento es la ventaja competitiva definitiva

Por Alberto Indacochea, Country Manager de Salesforce Perú

En las salas de directorio y los centros industriales de todo el país, la conversación ha girado drásticamente. Ya no nos preguntamos si la Inteligencia Artificial llegará a nuestras operaciones; estamos viviendo la transición hacia la Era Agéntica. Sin embargo, mientras las empresas peruanas aceleran la implementación de agentes autónomos para optimizar procesos, surge un desafío de liderazgo crítico: el éxito de esta tecnología no depende de la sofisticación del código, sino de la agilidad de nuestra estrategia de talento.

En el Perú, la adopción tecnológica suele enfrentar una brecha estructural. Según datos recientes sobre el mercado laboral local, existe una demanda insatisfecha de habilidades digitales que presiona a los departamentos de gestión humana. El reto para el líder peruano hoy no es solo desplegar agentes que atiendan clientes o analicen datos, sino rediseñar el trabajo humano para que conviva con ellos. Ganarán las organizaciones que entiendan que la transformación del capital humano debe ser tan proactiva como la inversión en nube.

En Salesforce lo entendimos y por eso decidimos convertirnos en Cliente Cero, los primeros usuarios en probar nuestras propias herramientas de IA como parte de nuestro trabajo diario. Esto incluye modelos de Gemini y Anthropic a través de Agentforce, Slackbot o NotebookLM, donde nuestros equipos pueden gestionar todo el ciclo de vida del desarrollo de agentes con un sólido conjunto de herramientas para crear, probar, implementar, gestionar y orquestar agentes de IA a escala. Lo probamos con éxito en escenarios reales, que aseguran la calidad y optimización de la experiencia del usuario antes de lanzarlo al mercado.

Así, desde la experiencia propia, podemos fundamentar dos principios innegociables, consideramos relevantes para iniciar en esta transición con éxito:

  1. El Humano al volante: En sectores críticos para nuestra economía, como la minería o la banca, la autonomía total de la IA es un riesgo innecesario. Los agentes deben actuar como copilotos especializados, pero la supervisión ética, el juicio crítico y la empatía —cualidades intrínsecamente humanas— deben permanecer en el centro de la operación.
  2. Aumentar, no Reemplazar: Pensemos en el sector de retail o servicios en el Perú. El objetivo no es eliminar al asesor, sino liberarlo de las tareas transaccionales y repetitivas. Al delegar lo rutinario a un agente, el trabajador peruano puede elevar su rol hacia la resolución de problemas complejos y la construcción de relaciones profundas con el cliente, áreas donde el talento local destaca por su calidez y creatividad.

Una vez aplicados estos principios y para capitalizar la oportunidad, proponemos el “marco de las 4R”, diseñado para convertir la presión de la automatización en una estrategia de crecimiento sostenible:

  1. Rediseñar

El primer paso no es contratar más tecnología, sino mapear de nuevo los roles. Debemos identificar qué flujos de trabajo se benefician de la velocidad agéntica y cuáles requieren un «toque humano» reforzado. En un mercado como el nuestro, donde la eficiencia operativa es clave para la competitividad regional, rediseñar los puestos de trabajo permite que las PyMEs y grandes corporaciones maximicen su productividad sin perder su esencia.

  1. Re-capacitar

La brecha de habilidades en el Perú es una realidad que no podemos ignorar. La inversión en reskilling debe enfocarse en la alfabetización de datos y el manejo de herramientas de IA. No necesitamos que cada colaborador sea un científico de datos, pero sí que cada uno sepa cómo interactuar con un agente para obtener resultados precisos. Programas de capacitación continua son hoy la inversión con mayor retorno social y económico.

  1. Reubicar

A medida que los agentes asumen tareas administrativas, se libera una fuerza laboral valiosa. El liderazgo estratégico consiste en identificar dónde puede aportar más valor ese talento. Por ejemplo, un colaborador que antes dedicaba horas a la carga de datos en una exportadora agrícola puede ser reubicado en el área de análisis de mercados o atención personalizada a clientes internacionales.

  1. Retener

La Era Agéntica genera incertidumbre. La retención del talento en esta etapa depende de la transparencia. Los líderes deben comunicar que la tecnología está aquí para potenciar la carrera del colaborador, no para amenazarla. Crear una cultura de confianza es fundamental para evitar la fuga de talentos en un ecosistema donde los profesionales capacitados en digitalización son altamente codiciados.

Como resultado, el Perú podrá disfrutar de esta oportunidad histórica de dar un salto cualitativo en productividad, donde el verdadero motor de cambio serán las personas: La Era Agéntica no se trata de máquinas que piensen por nosotros, sino de empresas que permitan a su gente pensar más, crear más y conectar mejor.

Como líderes, nuestra misión es asegurar que ningún talento se quede atrás mientras nuestras máquinas avanzan. El rediseño de la fuerza laboral no es una tarea pendiente del área de RR.HH.; es la prioridad número uno de cada Gerente General que aspire a liderar el mercado peruano en la próxima década.

Luis Miguel Castilla advierte que la polarización política puede frenar la expansión minera del Perú

El exministro de Economía señaló que la estabilidad de las reglas de juego, la infraestructura energética y una mejor gobernanza son claves para aprovechar el potencial del país como proveedor mundial de minerales críticos. 

La polarización política, la fragmentación institucional y las brechas de infraestructura amenazan con limitar el crecimiento de la actividad minera y la expansión de la producción de cobre, advirtió Luis Miguel Castilla, director ejecutivo de Videnza Instituto, durante el panel «Riesgos existentes y emergentes que pueden alterar la cadena de valor” del World Mining Congress 2026.

El Perú posee ventajas estratégicas para convertirse en uno de los principales proveedores de minerales críticos que demanda la transición energética global.

Castilla comentó que los desafíos que enfrenta la minería van mucho más allá de la gestión de riesgos operativos y están vinculados con la calidad de la gobernanza y la capacidad del Estado para generar condiciones favorables para la inversión.

“Los desafíos para la minería no se limitan a la gestión del riesgo, sino que están estrechamente vinculados con la calidad de la gobernanza y la capacidad de los Estados para administrar dichos riesgos”, afirmó durante su intervención.

El economista destacó que factores como la obtención de permisos, la licencia social, el acceso al agua, la disponibilidad de energía competitiva y la predictibilidad tributaria son determinantes para la sostenibilidad de las inversiones mineras de largo plazo.

Crisis y desestabilización política

Asimismo, alertó que la incertidumbre política puede convertirse en un obstáculo para el desarrollo de nuevos proyectos y para el aprovechamiento del potencial geológico del país.

“La estabilidad de las reglas de juego es fundamental para atraer inversiones de largo plazo. Sin embargo, el Perú enfrenta actualmente un escenario de polarización política y fragmentación institucional que puede dificultar la expansión de la producción minera”, mencionó.

El representante de Videnza Instituto recordó que el país cuenta con ventajas comparativas difíciles de igualar, entre ellas una importante dotación de recursos minerales y una de las matrices energéticas más limpias de América Latina. Sin embargo, remarcó que persisten importantes desafíos en infraestructura, especialmente en el sur del país.

“Regiones como Arequipa, Cusco y Moquegua requieren mayores inversiones en líneas de transmisión para aprovechar plenamente su potencial minero y energético”, concluyó.

Mark Cutifani llama a acelerar permisos, eficiencia operativa e innovación tecnológica

En entrevista exclusiva con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el exCEO de Anglo American destacó el rol estratégico del Perú como una de las principales jurisdicciones mineras del planeta.

En el marco de su participación en el panel “Systems view: Getting More from What We Already Have” en el World Mining Congress 2026, Mark Cutifani sostuvo que el desafío del sector no solo radica en expandir la producción, sino en desbloquear los cuellos de botella estructurales que frenan el desarrollo de nuevos proyectos y limitan el potencial de las operaciones existentes.

En una entrevista exclusiva con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) el exCEO de Anglo American identificó tres ejes fundamentales que deben abordarse de manera urgente.

Cutifani subrayó que los procesos de autorización y la interacción con las comunidades siguen siendo el principal factor de retraso en la industria.

“Debemos garantizar que nuestros procesos de permisos y la forma en que interactuamos con las comunidades locales minimicen los retrasos, pero también generen resultados adecuados para las comunidades. Este ha sido uno de los desafíos durante los últimos 20 años”, comentó al IIMP.

El segundo eje apunta a optimizar las operaciones existentes. “Necesitamos personas enfocadas en nuevas formas de trabajo y nuevas tecnologías que permitan optimizar las operaciones actuales y extender la vida útil de los activos existentes”, resaltó el actual Director en Odin Partnership.

El tercer factor es la innovación como factor para la productividad. “Nuestras minas son cada vez más profundas y complejas, y estamos explotando minerales de menor ley. Por ello, la innovación tecnológica será clave para mejorar la productividad frente a esta creciente complejidad.”

Una industria que debe aprender a trabajar en conjunto

Cutifani también puso énfasis en la necesidad de fortalecer la articulación entre gobierno, industria y academia, señalando que la falta de coordinación sigue limitando el progreso:

“Considero que la complejidad radica en que cada uno tiene una visión particular de su rol y no estamos conectando suficientemente nuestras capacidades para trabajar juntos de manera efectiva. Si nos articuláramos mejor, podríamos abordar problemas comunes y alcanzar soluciones rápidamente”, indicó al IIMP.

Añadió que una mayor cooperación permitiría estabilidad regulatoria y confianza para la inversión. “Esto aplica tanto al ámbito de la innovación como al diseño de políticas públicas, para evitar cambios constantes en las reglas y generar la confianza necesaria para trabajar juntos y alcanzar los resultados que buscamos.”

Perú y su rol en la minería global

En referencia al país anfitrión del congreso, Cutifani destacó el potencial del Perú dentro del mapa minero mundial y la importancia de aprovechar esta oportunidad histórica:

“El World Mining Congress en Perú es una gran oportunidad para el país. Perú es una de las grandes jurisdicciones mineras del mundo. Hemos enfrentado desafíos en el pasado, pero si somos capaces de aprender unos de otros, trabajar con las comunidades locales, cómo colaborar con el gobierno, entonces no habrá límites para nuestro potencial”, sostuvo.

Congreso Mundial de Minería: representantes de 10 países reconocieron al Perú como productor clave

El encuentro reunió a representantes gubernamentales y de instituciones internacionales para abordar los desafíos y oportunidades de la minería frente a la transición energética.

En el marco del 27.º Congreso Mundial de Minería (World Mining Congress), el ministro de Energía y Minas, Waldir Ayasta Mechán, encabezó una Mesa Redonda de alto nivel con representantes gubernamentales y organismos internacionales de 10 países, quienes coincidieron en reconocer al Perú como un productor mundial clave de minerales estratégicos y esenciales para la transición energética y los desafíos de la industria global.

Representantes de la Unión Europea y de países de Europa, América y Asia destacaron el rol clave que tiene el Perú en el mercado minero mundial. Durante la el ministro Ayasta indicó que Perú tiene una gran fortaleza debido a su naturaleza polimetálica, y que encara nuevos desafíos a corto plazo como la transformación digital y la reducción de la tramitología.

En el conversatorio, el representante de la Unión Europea señaló que la demanda de minerales críticos es central en la agenda internacional, y reconoció a Perú como productor mundial clave para la transición energética, destacando la importancia de los criterios ESG, con enfoque ambiental, social y de gobernanza, permitirán para alcanzar productos finales sostenibles.

A su turno, el representante del Reino Unido destacó la relación estrecha con Perú, productor de cobre y zinc, y su predictibilidad como socio; subrayando la relevancia de las energías renovables y de una regulación eficiente en la etapa exploratoria.

El representante del Reino de los Países Bajos propuso tres pilares para construir alianzas de valor mutuo: cooperación internacional, inversión en sostenibilidad y educación para la digitalización, y subrayó la necesidad de una visión integral donde agua y energía trasciendan la vida útil de los proyectos mineros.

En tanto, el delegado de Malasia se expresó a favor de mantener un nivel colaborativo elevado y fortalecer las cadenas de valor resilientes, dado que el desafío actual es producir con sostenibilidad, mejorar capacidades industriales y generar confianza mediante la competitividad colaborativa.

El representante de Brasil valoró el potencial geológico de Perú y resaltó la necesidad de que la minería genere beneficios tangibles en las comunidades, e indicó que la política brasileña busca no solo exportar minerales, sino también fomentar industrias especializadas, considerando además los impactos climáticos.

El balance de este conversatorio ratifica el compromiso de las naciones por seguir impulsando inversiones mineras sostenibles en lo ambiental y social, fortalecer la cooperación internacional, generar valor agregado y desarrollo de industrias especializadas para que los beneficios de la minería se reflejen en las comunidades, la regulación eficiente para garantizar confianza y estabilidad, y consolidar la educación y digitalización como nuevas dimensiones estratégicas para el futuro del sector.

Julia Torreblanca: El agua no debe verse como un riesgo, sino como una oportunidad para la minería

La presidenta de la SNMPE afirmó en el World Mining Congress 2026 que una gestión eficiente del recurso hídrico, junto con la innovación y el trabajo entre empresas, Estado y comunidades, es clave para impulsar el desarrollo minero y generar beneficios para la población.

El agua no debe seguir siendo vista como una amenaza para la minería, sino como una oportunidad para impulsar el desarrollo de las regiones, aseveró Julia Torreblanca, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), durante su participación en el World Mining Congress 2026.

Gestión del agua

Explicó que muchos yacimientos se encuentran en zonas donde la disponibilidad de agua no coincide con la ubicación de los recursos minerales, por lo que consideró indispensable impulsar la innovación, el talento humano y soluciones que beneficien tanto a las operaciones mineras como a la población.

Asimismo, Torreblanca señaló que existen experiencias exitosas que demuestran que la minería puede contribuir a mejorar la gestión hídrica. Como ejemplo mencionó los proyectos impulsados en Arequipa por Cerro Verde, que permitieron ampliar el acceso al agua potable, recuperar la calidad del río Chili y favorecer a la agricultura, la generación de energía y las actividades mineras mediante alianzas entre el sector privado y entidades públicas.

«El agua debe ser entendida como una oportunidad y no como un riesgo», dijo durante su intervención.

La ejecutiva también recordó que la minería desempeña un papel estratégico en el suministro mundial de minerales críticos y representa alrededor del 22% de los ingresos fiscales del país.

La representante de la SNMPE pidió mejorar la gestión del recurso hídrico mediante el trabajo conjunto entre empresas, el Estado y las comunidades. Detalló que es necesario optimizar la forma en que los gobiernos regionales y locales administran y ejecutan los recursos provenientes de esta actividad para que se traduzcan en obras y servicios para la población.

«El sector minero debe continuar siendo innovador, disruptivo y comprometido con la generación de valor compartido», terminó.