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La integración de IA en procesos de negocio será clave para sostener la competitividad

Así lo advierte el Informe de Tendencias 2026 de Ecosistemas Global.

Ecosistemas Global dio a conocer su Informe de Tendencias en Automatización Inteligente (IPA) 2026, un análisis global que examina cómo la automatización está dejando de ser una herramienta de eficiencia para convertirse en una capacidad estratégica basada en inteligencia artificial, datos y rediseño de procesos.

El informe identifica un punto de inflexión en las organizaciones: la automatización ya no se limita a ejecutar tareas, sino que comienza a interpretar, aprender y tomar decisiones, ampliando su impacto en áreas críticas del negocio.

Entre los principales hallazgos, se destaca que el 86% de las organizaciones espera que la inteligencia artificial transforme su negocio hacia 2030, mientras que la inversión global en IA alcanzaría los US$632.000 millones en 2028.

Además, el avance de la IA generativa está acelerando esta transición, permitiendo automatizar procesos más complejos y reduciendo los tiempos de implementación.

“Hoy la diferencia no está en quién automatiza más, sino en quién logra traducir esa automatización en impacto real en el negocio. La inteligencia aplicada a la operación es lo que va a definir la competitividad”, señaló Rodrigo Cabot, Gerente de I+D de Ecosistemas Global.

El informe también advierte que el principal desafío no es tecnológico, sino estructural: persiste una brecha entre adopción e impacto, especialmente en mercados donde la implementación no está acompañada por rediseño de procesos, estrategia y capacidades organizacionales.

En este contexto, Ecosistemas Global concluye que la automatización inteligente ya no es una tendencia emergente, sino una condición estructural del negocio, donde la ventaja competitiva estará en cómo se implementa, integra y escala.

Principales inversiones en carreteras proyectan más de USD 400 millones en el 2026

Obras programadas mejorarán la infraestructura vial en diferentes puntos del país.

Las 18 empresas concesionarias de la red vial bajo competencia del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte (Ositrán), presentaron sus Planes de Negocios para el 2026, con inversiones destacadas que superan los USD 400 millones en las principales vías del norte, centro y sur del país.

Empresa Concesionaria Vial del Perú S. A. a cargo de la Red Vial 6: Puente Pucusana-Cerro Azul-Ica informó que su principal inversión de USD 50,1 millones será para la construcción del Nuevo Puente Asia 1 y de puentes de los intercambios viales Chilca y San Andrés.

Empresa Concesionaria IIRSA Norte S. A. operadora de la IIRSA Norte: Paita-Yurimaguas contempla USD 136 millones de inversión en obras accesorias con intervenciones en distintos sectores de los 995 km de la vía para mantener el eje multimodal en óptimas condiciones de transitabilidad.

Intersur Concesiones S. A. a cargo de la IIRSA Sur, Tramo 4: Inambari-Azángaro ha proyectado este año una inversión estimada de USD 75,6 millones, para accesos a centros poblados que se conectan con la vía, obras accesorias por seguridad vial en el tramo Asillo-San Antón (km 75,3 a 100,5) obras de mejoramiento en la vía Macusani-Nuñoa (Puno) y la reforestación de 75 Has.

En el caso de Concesionaria Vial del Sur S.A. operadora de la carretera IIRSA Sur Tramo 5: Matarani-Ilo-Azángaro la inversión asciende a USD 39 millones para la culminación de la construcción de la segunda calzada de la carretera Puno-Juliaca y otras obras civiles en los sectores 5, 6, 7, 13, 16 y 17, supeditada a la conclusión de entrega de terrenos y liberación de interferencias por parte del MTC.

Con USD 25,9 millones de inversión, Concesionaria Interoceánica Sur Tramo 2 S. A. a cargo de de la IIRSA Sur Tramo 2: Urcos-Inambari proyecta ejecutar obras accesorias y a cumplir con las obligaciones contractuales de peaje y pesaje (finalización de la segunda Unidad de Peaje y Pesaje).

Concesionaria Vial del Sol S. A.  empresa concesionaria de la Autopista del Sol: Trujillo-Sullana       se proyecta con USD 28,7 millones invertir, principalmente, en obras obligatorias que contemplan la culminación de la segunda calzada en el km 723 y 729, construcción del Evitamiento de Guadalupe, de la Zona Norte del Evitamiento Chiclayo, Evitamiento Pacasmayo y doble calzada del Evitamiento Paiján. Adicionalmente, destinará S/ 64,7 millones para iniciar la construcción de reemplazo del Puente Careaga, rehabilitación de los sectores afectados por el Fenómeno El Niño 2023 y la construcción del paso a desnivel Chuín.

Red Vial 5 (ex Norvial S. A.), empresa responsable de administrar, operar y dar mantenimiento a la infraestructura de la Red Vial 5: Ancón-Huacho-Pativilca se proyecta a invertir S/ 46,2 millones destinados a mantenimiento periódico con intervenciones en la calzada y bermas, entre otras obras.

El Ositrán supervisa permanentemente la ejecución de las inversiones de acuerdo con lo establecido en los contratos de concesión para garantizar que las carreteras cuenten con los niveles de servicio adecuados, estipulados en los contratos de concesión.

¿Cómo están decidiendo las empresas sus inversiones en CX hacia 2026?

La inversión en CX estará cada vez más guiada por criterios de integración, adopción y conocimiento del negocio.

La experiencia del cliente (CX) se ha convertido en uno de los principales campos de decisión estratégica para las empresas. En un entorno marcado por consumidores más exigentes, operaciones cada vez más complejas y una presión constante por eficiencia, las organizaciones están revisando no solo cuánto invertir sino cómo hacerlo.

En ese proceso, la inteligencia artificial generativa ha pasado de ser una tendencia emergente a un habilitador clave de la experiencia del cliente. Un informe de Adobe Experience Cloud indica que el 87 % de las empresas que utilizan IA para personalizar interacciones han observado mejoras en la interacción de sus clientes, con un 48  % reportando beneficios significativos y un 39  % mejoras moderadas. En esa misma línea, Goldman Sachs estima que las principales empresas tecnológicas incrementarán sus inversiones en inteligencia artificial durante 2026, con gastos de capital que podrían superar los 500.000 millones de dólares.

La adopción de la inteligencia artificial está marcando un punto de inflexión en la forma en que las empresas evalúan estas tecnologías. “Las decisiones de inversión en CX apoyadas en IA están entrando en una etapa de mayor madurez. Hoy las organizaciones no buscan solo sumar más tecnología, sino inteligencia que se integre a sus sistemas y procesos actuales”, explica Leonardo Coca, Chief Digital Officer Latam de Konecta.

Según indica el experto, se observa que los factores que influyen en las decisiones de inversión en CX están cada vez más ligados a la adopción real y al impacto operativo. Entre los principales criterios que están marcando el rumbo hacia 2026 destacan:

  1. Integración con mínima disrupción: Las empresas priorizan soluciones de IA que se incorporen a sus herramientas actuales —como CRMs y plataformas de atención— sin alterar los flujos de trabajo existentes y facilitando su uso por parte de los equipos.
  2. Comprensión del workflow del negocio: Se valora que el proveedor entienda en profundidad los procesos, aprobaciones y dinámicas internas de la operación, lo que reduce fricciones y acelera el impacto en productividad y calidad de servicio.
  3. Confianza en el proveedor: La relación previa y el conocimiento del negocio pesan más que la novedad tecnológica. Muchas organizaciones prefieren evolucionar con socios conocidos antes que apostar por soluciones nuevas sin contexto operativo.
  4. Capacidad de mejora progresiva: La inversión se orienta a tecnologías que puedan evolucionar en el tiempo, incorporando aprendizajes del negocio y ajustándose gradualmente a nuevas necesidades.
  5. Flexibilidad ante cambios operativos: Las empresas buscan soluciones capaces de adaptarse rápidamente a variaciones en volúmenes, procesos o expectativas del cliente, sin requerir rediseños complejos.

En esa línea, Coca explica que una de las principales apuestas de inversión hacia 2026 estará en soluciones de CX impulsadas por IA que se integren de forma fluida con los ecosistemas tecnológicos existentes. La capacidad de mejorar la experiencia del cliente sin generar fricción operativa se convierte así en un factor clave para justificar la inversión.

“La inteligencia artificial ya no se evalúa solo por lo que promete, sino por su capacidad de integrarse a la operación, ser adoptada por los equipos y generar impacto real en la experiencia del cliente. Esa es la diferencia entre una inversión tecnológica y una transformación sostenible, donde la tecnología acompaña la evolución del negocio en lugar de forzar cambios solamente por incorporar la última tecnología”, concluye.

De cara a 2026, la inversión en CX estará cada vez más guiada por criterios de integración, adopción y conocimiento del negocio. Las organizaciones que prioricen soluciones de inteligencia artificial capaces de convivir con sus sistemas actuales, escalar junto a la operación y ser utilizadas efectivamente por sus equipos estarán mejor posicionadas para construir experiencias de cliente consistentes, eficientes y sostenibles en el tiempo.

Facturas negociables impulsan el financiamiento empresarial y superan los S/ 8400 millones a febrero de 2026

Este instrumento financiero, que registró 337 213 facturas en lo que va del año, se consolida como una herramienta clave para el acceso al financiamiento, especialmente para las MYPE.

El Ministerio de la Producción (PRODUCE) informó que, a febrero de 2026, las facturas negociables alcanzaron un monto negociado de S/8426 millones, lo que representó un incremento del 13.2 % en comparación con el mismo periodo del 2025 (S/ 7443 millones).

Este instrumento financiero, que registró 337 212 facturas en lo que va del año, se consolida como una herramienta clave para el acceso al financiamiento, especialmente para las micro y pequeñas empresas (MYPE), que concentran el 82 % de las empresas que utilizan este mecanismo.

«Las facturas negociables están transformando la forma en que las empresas, especialmente las MYPE, acceden al financiamiento. Este mecanismo no solo impulsa la liquidez de miles de negocios, sino que también fortalece sectores clave como servicios, comercio e industria, contribuyendo al desarrollo económico del país», destacó el titular de PRODUCE, César Quispe Luján

Añadió que en lo que va del año, el 82 % de las empresas que utilizan facturas negociables son MYPE, lo que demuestra que se está democratizando el acceso al financiamiento.

Por sectores, las MYPE representan el 86.8 % de las empresas del sector servicios que acceden a este mecanismo, mientras que en el comercio alcanzan el 73.9 %, reflejando su creciente importancia como fuente de financiamiento para los negocios en expansión.

Asimismo, Por sector, las MYPE que se financian con facturas negociables constituyen el 89.9 % en el sector construcción y del sector pesca este porcentaje es de 90 %, mientras que en la minería alcanza el 83.1 %

De igual manera, a nivel regional, Lima concentra el 80.5 % del monto total negociado (S/ 6786 millones), seguida por Callao, Arequipa, La Libertad, Ica y Piura, que en conjunto representan el 14.6 %.

PRODUCE reafirma su compromiso de seguir promoviendo herramientas financieras innovadoras que impulsen la productividad y competitividad de las empresas peruanas, con especial énfasis en las MYPE y las regiones.

Irán y EE. UU. acuerdan tregua temporal y reabren Ormuz, clave para el comercio global de petróleo

Alto el fuego de dos semanas reduce riesgos en mercados energéticos y abre espacio a negociaciones que podrían estabilizar el flujo de hidrocarburos.

Irán y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo de alto el fuego de dos semanas que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas más críticas para el transporte mundial de petróleo.

El entendimiento, mediado por Pakistán, permitirá suspender temporalmente las hostilidades y avanzar en negociaciones para un acuerdo más amplio, en un contexto de alta tensión geopolítica en Medio Oriente.

Impacto inmediato en el mercado energético

El estrecho de Ormuz concentra una parte significativa del comercio global de hidrocarburos, por lo que su reapertura reduce riesgos logísticos y presiones sobre los precios internacionales del crudo.

Durante las últimas semanas, el cierre parcial del paso había incrementado la volatilidad en los mercados, elevando primas de riesgo y costos de transporte marítimo.

La decisión de garantizar el tránsito seguro de buques representa un alivio temporal para las cadenas globales de suministro energético.

Tregua condicionada y negociaciones

El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní precisó que el acuerdo no implica el fin del conflicto, sino una pausa sujeta al avance de las negociaciones con Washington, que se desarrollarán en Islamabad.

En esa línea, el canciller iraní, Abbas Araghchi, confirmó la suspensión de operaciones militares y el compromiso de asegurar el tránsito marítimo durante el periodo de tregua.

Por su parte, el presidente Donald Trump señaló que la decisión de suspender una eventual ofensiva responde a avances sustanciales en las conversaciones y a la presentación de un plan que contempla el levantamiento de sanciones y la normalización del tránsito en la zona.

Riesgos y perspectivas

A pesar del alivio temporal, el escenario sigue siendo frágil. La tregua de dos semanas podría extenderse si ambas partes logran avances, pero también existe el riesgo de una nueva escalada si las negociaciones fracasan.

Para los mercados, el desarrollo de este proceso será determinante en la evolución de los precios del petróleo, los costos logísticos y la estabilidad del comercio global.

Clave para la economía global

El caso evidencia la alta dependencia del comercio internacional respecto a puntos estratégicos como Ormuz, donde factores geopolíticos pueden alterar de forma inmediata el equilibrio de los mercados.

En ese contexto, la evolución del acuerdo entre Irán y Estados Unidos será un factor crítico para la estabilidad energética en el corto plazo.