Ejecutivos de la industria energética advierten que la paralización del estrecho de Ormuz está afectando volúmenes de GNL, elevando costos y tensionando el mercado global en medio del conflicto en Medio Oriente.
La naviera japonesa Mitsui O.S.K. Lines advirtió que los cargamentos de gas natural licuado (GNL) detenidos cerca del estrecho de Ormuz están perdiendo valor debido a la evaporación progresiva del combustible.
Durante la conferencia CERAWeek, su director ejecutivo, Suryan Wirya-Simunovic, explicó que la compañía mantiene monitoreo permanente de la situación y descartó que alguno de sus buques haya cruzado la zona en conflicto.
La empresa también indicó que opera con protocolos de seguridad reforzados y coordinación constante con sus equipos en Medio Oriente ante el deterioro del entorno geopolítico.
Impacto global: interrupciones y presión sobre proyectos
El bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz —por donde transita una parte crítica del comercio energético mundial— ha paralizado cerca del 20% del suministro global de GNL, generando efectos en toda la cadena de valor.
En el mismo foro, Michael Smith, de Freeport LNG, advirtió que el conflicto podría retrasar nuevos proyectos en Estados Unidos, debido al encarecimiento de insumos como acero y componentes clave para plantas de licuefacción.
El ejecutivo señaló que, ante el aumento de costos, la empresa condiciona nuevas inversiones a tarifas de licuefacción cercanas a US$ 3 por mmBtu.
Precios al alza y riesgo de destrucción de demanda
El impacto ya se refleja en los mercados. El gas en Europa, medido por el TTF, se negocia cerca de los US$ 17 por mmBtu, mientras que en Asia el indicador JKM ronda los US$ 21 por mmBtu, niveles significativamente superiores al promedio previo al conflicto, cercano a los US$ 10.
De prolongarse la crisis, los precios podrían mantenerse elevados en los próximos meses, presionados por la competencia entre Europa y Asia por asegurar suministro antes del invierno.
En este contexto, Mark Abbotsford, de Woodside Energy, advirtió que estos niveles podrían generar destrucción de demanda en economías del sudeste asiático, que optarían por regresar al uso de carbón para generación eléctrica.
Reconfiguración del mercado energético
La disrupción en Ormuz está obligando a los actores del mercado a replantear estrategias comerciales y logísticas, incluyendo recomendaciones como la salida temporal de compradores europeos del mercado spot para aliviar la presión en Asia.
En un escenario de alta volatilidad, la evolución del conflicto en Medio Oriente será determinante para el equilibrio entre oferta, demanda y precios en el mercado global de GNL.









