El alza del petróleo, la presión sobre la renta fija y la elevada exposición tecnológica elevan el riesgo de una corrección en los mercados globales, según IMB Capital Quants.
El sentimiento del mercado global transitó hoy por alta complejidad, donde el índice de Miedo y Codicia se ubicó en 61 puntos (Codicia), contrastando con una histórica liquidación en la renta fija. Las tensiones geopolíticas repuntaron luego de que el presidente Donald Trump pausara un ataque militar contra Irán por 2 a 3 días tras la mediación de aliados del Golfo, mientras la OTAN advirtió con intervenir en el Estrecho de Hormuz si no se reabre antes de julio, esto impulsó al crudo WTI a $103 (+1.67%) y al Brent a $107 (+1.63%). Paralelamente, Vladimir Putin llegó a Pekín para reunirse con Xi Jinping, al tiempo que el Tesoro de Estados Unidos endureció las sanciones contra las redes financieras iraníes. En el ámbito macro, los temores a una segunda ola de inflación escalaron (Kalshi proyecta un 5.1% para este año), gatillando un desplome en los bonos soberanos mundiales, el rendimiento del bono estadounidense a 30 años se catapultó al 5.18% (máximo desde 2007) y el de 10 años escaló al 4.663%. Esta huida de la renta fija se replicó en Japón, donde el bono a 10 años superó el 2.80% por primera vez en la historia, impulsando al índice dólar DXY un +0.36% y forzando a las autoridades niponas a declararse listas para intervenir en el forex.
En el sector de las megacaps, la atención se concentró en los anuncios tecnológicos de vanguardia y la saturación de los portafolios de los fondos de cobertura. Google destacó tras presentar Gemini 3.5, revelando que sus consultas en modo IA se duplican trimestre a trimestre y anunciando el lanzamiento beta de Gemini Spark. Por su parte, Microsoft lanzó nuevos dispositivos Surface para empresas impulsados por procesadores de Intel, mientras que Meta Platforms abrió la API de WhatsApp a chatbots rivales bajo un esquema de tarifas por volumen. Este dinamismo sectorial ocurre en un momento de congestión extrema, la mesa de Prime Broking de Goldman Sachs alertó que la asignación a tecnología en Asia alcanzó un récord histórico del 17.5% del libro neto, y los semiconductores ya representan casi el 20% de la exposición neta de los hedge funds. En este contexto, BofA reiteró su recomendación de compra en Nvidia con un precio objetivo de $1,100 previo a sus resultados de mañana, donde el mercado de opciones ya descuenta un movimiento implícito del 6.1%.
Los cierres reflejaron un claro agotamiento técnico y toma de utilidades ante el encarecimiento global del costo de capital, lo que provocó severos desplomes en las materias primas con el oro cediendo un -1.81% y la plata hundiéndose un -4.80%, mientras el Bitcoin finalizó estable en $76.700 (-0.25%) tras salidas de capital récord en activos digitales. En Wall Street, el S&P 500 retrocedió un -0.58%, el Nasdaq un -0.55% y el Dow Jones un -0.54%, amortiguados por los buenos reportes de Home Depot ($HD). En Europa, los índices cerraron mixtos con el Stoxx 600 avanzando un +0.19% y el Ibex 35 liderando las caídas con un -0.48%, mientras que en Asia el Nikkei de Tokio se desplomó un -0.90% desestimando el avance del PIB japonés (+2.1% anualizado).
Desde mi perspectiva, el mercado muestra señales de una capitulación alcista casi completa con señales de alta presión inflacionaria, la encuesta de gestores de BofA reveló que el efectivo cayó al 3.9% y el indicador Bull & Bear saltó a un crítico 7.8 sobre 8.0, un nivel extremo que activa una señal técnica de venta. Con la correlación móvil a 30 días entre las acciones y el bono a 10 años en -0.6768 (la más baja desde 1999) y una acumulación récord de $337,000 millones en ETFs apalancados, la relación riesgo/beneficio táctico se ha tornado muy asimétrica a la baja, cualquier decepción en las guías de Nvidia mañana o una escalada bélica detonará un agresivo desarme de posiciones sistemáticas ante la falta de liquidez de cobertura en los portafolios.
Laura Torres, Directora de Inversiones, IMB Capital Quants





