Alza de gasolina en EE.UU. impulsa demanda de autos eléctricos en medio de crisis petrolera

El encarecimiento del combustible tras el conflicto en Irán eleva el interés por vehículos eléctricos e híbridos en Estados Unidos, en un contexto de presión energética global.

El aumento del precio de la gasolina en Estados Unidos, que alcanzó los USD 3.90 por galón tras la ofensiva militar ordenada por Donald Trump contra Irán, está generando un cambio en las preferencias del consumidor hacia vehículos eléctricos e híbridos.

Cambio en la demanda automotriz

Desde el inicio de la escalada del conflicto, las búsquedas online de autos eléctricos aumentaron en 20%, reflejando una reacción inmediata del mercado ante el encarecimiento del combustible.

El fenómeno está directamente vinculado al bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, lo que ha presionado al alza los precios energéticos.

Segmentos más afectados

El impacto ha sido particularmente fuerte en los consumidores de menores ingresos, quienes comienzan a optar por vehículos eléctricos de segunda mano como alternativa más accesible frente al alto costo de los combustibles y de los autos nuevos.

Consultoras del sector señalan que actualmente es posible acceder a modelos eléctricos usados por menos de USD 25,000, ampliando el mercado potencial en un contexto de presión sobre el gasto familiar.

Barreras estructurales en EE.UU.

Pese al repunte en el interés, Estados Unidos mantiene un rezago en la adopción de movilidad eléctrica. En 2025, solo el 7.8% de las ventas de autos correspondieron a vehículos eléctricos, por debajo de otras economías desarrolladas.

Este desempeño responde, en parte, al retiro de incentivos fiscales y a cambios regulatorios que han ralentizado la transición hacia tecnologías limpias.

Híbridos ganan terreno

Ante las limitaciones en infraestructura de carga, los vehículos híbridos emergen como una alternativa intermedia. Modelos como el Toyota Camry y el Toyota RAV4 vienen registrando un mayor interés por parte de consumidores que buscan reducir su dependencia del combustible sin asumir completamente el cambio a lo eléctrico.

Presión global y cambio estructural

A nivel global, uno de cada cinco autos nuevos vendidos ya es eléctrico, con mercados como Noruega liderando la transición. Sin embargo, en EE.UU. persiste la preferencia por SUVs y camionetas de alto consumo, lo que limita una adopción más acelerada.

El actual contexto de volatilidad energética y tensiones geopolíticas podría marcar un punto de inflexión, impulsando una transición más rápida hacia alternativas de movilidad sostenible.