El país tiene potencial para alcanzar los US$ 30 mil millones en agroexportaciones en la próxima década, pero este crecimiento dependerá de contar con terminales más modernos, mayor capacidad para carga refrigerada y operaciones logísticas más eficientes. Nueva modernización del Terminal Norte del Callao apunta a atender esta creciente demanda agroexportadora.
Productos como arándanos, uvas, paltas, mangos y cítricos han ganado espacio en los principales mercados del mundo y han convertido al Perú en un proveedor cada vez más relevante de alimentos frescos. Sin embargo, el siguiente gran salto del sector no dependerá únicamente de producir más, sino de contar con puertos capaces de mover mayores volúmenes con rapidez, frío constante y menores costos logísticos.
De acuerdo con la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú, el país tiene potencial para duplicar sus agroexportaciones hasta alcanzar los US$ 30 mil millones y generar 3 millones de empleos formales adicionales en los próximos diez años. Esta proyección abre una oportunidad enorme pero también implica preparar la infraestructura portuaria para responder a una demanda mucho mayor.
“Los productos frescos, a diferencia de otro tipo de carga, dependen mucho de tiempos predecibles, disponibilidad de contenedores refrigerados, tomas eléctricas suficientes y procesos portuarios ágiles para alcanzar mercados internacionales”, comentó Sofía Balbi, gerenta comercial de carga contenedorizada de APM Terminals Callao, operador del Terminal Norte Multipropósito del Callao. “Demoras en la cadena logística elevan costos para los exportadores y restan competitividad frente a proveedores extranjeros”, añadió.
En ese escenario, el Terminal Norte del Callao cumple un rol estratégico al conectar la producción agrícola de distintas regiones con mercados de alto valor en Norteamérica, Europa y Asia. Por ello, su capacidad para atender más contenedores, ampliar la infraestructura de frío y reducir tiempos operativos será determinante si el Perú busca sostener el crecimiento del agro en los próximos años.
APM Terminals Callao, operador del Terminal Norte, está ejecutando actualmente la etapa de modernización 3B, con una inversión superior a los US$ 570 millones, orientada a ampliar la capacidad operativa del terminal y prepararlo para el crecimiento del comercio exterior peruano. Con el nuevo muelle de contenedores previsto para los próximos 18 meses, el terminal alcanzará una capacidad de 2.2 millones de TEUs.
La modernización también apunta directamente a una de las principales necesidades del agro: la cadena de frío. El Muelle Norte ha duplicado sus tomas reefer y actualmente cuenta con 1,550 conexiones para contenedores refrigerados. Además, proyecta ampliar esta capacidad en 25%, superando las 1,900 tomas. Esta infraestructura resulta clave para asegurar que los productos frescos mantengan su calidad desde el puerto de origen hasta su llegada a los consumidores internacionales.
“El Perú tiene una oportunidad histórica para consolidarse como una potencia agroexportadora, pero ese crecimiento necesita infraestructura que lo acompañe. Producir más no será suficiente si no contamos con puertos modernos, eficientes y preparados para movilizar alimentos frescos a gran escala”, señaló Balbi.
A ello se suma la automatización del gate de contenedores del Terminal Norte, que permite una atención más eficiente de camiones y ha elevado la productividad a 30 movimientos por hora. Esta mejora contribuye a reducir los tiempos de estadía de las naves en el muelle y genera eficiencias para toda la cadena logística, desde el productor hasta el comprador internacional.
Si el país quiere duplicar sus agroexportaciones, la preparación debe empezar ahora. Ampliar la capacidad portuaria, fortalecer la cadena de frío, automatizar procesos y mejorar la conexión logística con las zonas productivas será fundamental para que el crecimiento del agro no encuentre un cuello de botella en los puertos. En los próximos años, la competitividad del campo peruano también se jugará en el muelle.




