Gustavo Ayala, Lead FX de Rextie, señala que la política monetaria de Estados Unidos, el desempeño de la economía china, los precios de los metales y el panorama político local serán determinantes para la evolución del mercado cambiario.
El comportamiento del tipo de cambio en el Perú durante el segundo semestre de 2026 estará marcado por la interacción entre factores internacionales y locales. Para Gustavo Ayala, Lead FX de Rextie, la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), la evolución de la economía china, el precio de los commodities y el escenario político peruano serán claves para definir la trayectoria del dólar en los próximos meses.
En el frente internacional, la Fed continuará siendo uno de los principales catalizadores de los mercados financieros. La evolución de la inflación y del mercado laboral estadounidense determinará el ritmo de flexibilización monetaria. “Un retraso en este proceso favorecería la fortaleza global del dólar, mientras que una flexibilización más rápida podría generar una depreciación del billete verde frente a las principales monedas”, explica Ayala. A esto se suma China, cuyo desempeño industrial tendrá impacto sobre la demanda de materias primas y, particularmente, sobre el precio del cobre.
Para Perú, un escenario de precios favorables de los metales representa un mayor ingreso de dólares provenientes de las exportaciones mineras, incrementando la oferta de divisas en el mercado local y contribuyendo a reducir presiones depreciatorias sobre el sol. Sin embargo, los riesgos geopolíticos podrían generar episodios de aversión al riesgo y una mayor demanda por el dólar como activo refugio.
En el ámbito local, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) continuará utilizando sus herramientas de intervención cambiaria para amortiguar fluctuaciones bruscas, mientras que las reservas internacionales y una posición externa sólida brindan soporte a la moneda peruana.
Otro factor que seguirá de cerca el mercado será el desempeño económico y fiscal de la nueva administración. “La confianza de los inversionistas dependerá de la capacidad de mantener reglas claras, disciplina fiscal y un entorno favorable para la inversión privada. Estos factores inciden directamente sobre las expectativas y, por tanto, sobre el comportamiento del tipo de cambio”, señala el especialista de Rextie.
En este contexto, el dólar dependerá del escenario internacional y de los fundamentos de la economía peruana. Mientras los altos precios de los metales y el flujo de exportaciones podrían favorecer al sol, una Fed más restrictiva o mayores tensiones geopolíticas podrían generar presiones sobre el tipo de cambio, por lo que las empresas deberán monitorear estos factores para tomar mejores decisiones financieras.




