El Gobierno Regional de Tacna precisó que la construcción de una zanja en la zona fronteriza responde a un plan de ordenamiento del transporte pesado y no a acciones de control migratorio, como se difundió en redes y medios internacionales.
El Gobierno Regional de Tacna (GRT) aclaró que los trabajos ejecutados en las inmediaciones del Complejo Fronterizo Santa Rosa tienen como objetivo ordenar el tránsito de carga pesada y mejorar la circulación en uno de los puntos logísticos más dinámicos del sur del país.
Según detalló el gerente regional de Infraestructura, Eduardo Sánchez, la intervención responde a problemas operativos que se presentan en horas de alta demanda, cuando el flujo de camiones interfiere con buses y vehículos particulares, generando congestión y “cuellos de botella”.
Descartan control migratorio como finalidad del proyecto
El funcionario desmintió versiones que vinculaban la obra con medidas de control migratorio, similares a las adoptadas en Chile. “No tiene nada que ver con el resguardo de la frontera”, enfatizó, al precisar que la finalidad es canalizar el tránsito pesado y evitar el uso de accesos no autorizados por parte de los camiones.
La aclaración busca frenar la difusión de información errónea que generó interpretaciones sobre un supuesto endurecimiento de la frontera peruana.
Características técnicas de la obra
El proyecto contempla la construcción de una zanja de aproximadamente 2 metros de ancho por 2 metros de profundidad, acompañada de un montículo de tierra de hasta 2 metros de altura. La estructura tendrá forma de “L” y se extenderá entre 180 y 200 metros lineales.
Esta configuración permitirá delimitar una zona de amortiguamiento exclusiva para el transporte de carga, facilitando un flujo vehicular más ordenado y seguro en el acceso al complejo fronterizo.
Ejecución coordinada y plazos
Los trabajos forman parte de un plan articulado con entidades como Aduanas, Migraciones y Provías Nacional, y cuentan con las autorizaciones de la concesionaria de la vía.
De acuerdo con el GRT, las labores de movimiento de tierras e instalación de iluminación concluirían en un plazo estimado de entre 15 y 20 días. Posteriormente, se ejecutará la señalización y la habilitación de accesos exclusivos para el transporte pesado.
Impacto en la logística regional
La intervención apunta a mejorar la eficiencia operativa en un corredor clave para el comercio fronterizo, reduciendo tiempos de espera y fortaleciendo la conectividad terrestre entre Perú y Chile.
Con ello, las autoridades regionales buscan optimizar la infraestructura existente sin alterar la dinámica migratoria, reforzando el rol de Tacna como nodo logístico en el sur del país.









