La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, pidió al Fondo Monetario Internacional (FMI) liberar cerca de USD 5.000 millones en Derechos Especiales de Giro para financiar infraestructura, estabilizar la economía y recuperar ingresos.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que sostuvo una conversación con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, con el objetivo de solicitar acceso a los recursos que el país mantiene en ese organismo.
Se trata de aproximadamente USD 5.000 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG), activos de reserva internacional que el FMI asigna a sus países miembros para fortalecer su liquidez.
Rodríguez señaló que estos recursos serían destinados a recuperar infraestructura clave, como sistemas de electricidad y agua, así como a impulsar la estabilidad macroeconómica y mejorar el ingreso de los trabajadores.
Fondos clave en un nuevo escenario financiero
La solicitud se produce en un contexto de normalización de las relaciones entre Venezuela y organismos multilaterales. Tras varios años de restricciones, el FMI confirmó que el país podría acceder a cerca de USD 4.900 millones en DEG, lo que abre la puerta a financiamiento internacional.
Este cambio forma parte de un proceso más amplio de reintegración al sistema financiero global, luego de años de aislamiento y limitaciones en el acceso a recursos externos.
Uso de recursos y retos pendientes
Aunque el gobierno venezolano asegura contar con “proyectos claros” para el uso de estos fondos, no se han detallado las medidas específicas para alcanzar los objetivos planteados.
Además, desde el FMI se ha señalado que uno de los principales desafíos será la recuperación de la transparencia en los datos macroeconómicos, condición clave para avanzar en cualquier programa de financiamiento o asistencia técnica.
Perspectiva económica
El eventual acceso a estos recursos podría representar un alivio para la economía venezolana, permitiendo fortalecer reservas, financiar servicios básicos y avanzar en la estabilización monetaria.
Sin embargo, el impacto dependerá de la capacidad de ejecución de proyectos, la continuidad del proceso de apertura financiera y la recuperación de la confianza internacional.






