La optimización energética se ha convertido en una prioridad para las compañías mineras ante el aumento de costos operativos y las mayores exigencias de sostenibilidad.
La eficiencia energética dejó de ser un objetivo secundario en la minería para convertirse en un factor clave de competitividad. El incremento de los costos eléctricos, la presión por reducir emisiones y la necesidad de operar de manera más sostenible están impulsando a las empresas del sector a apostar cada vez más por tecnologías de automatización, monitoreo y análisis de datos para optimizar el consumo de energía en sus plantas.
De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), la actividad minera concentra una parte importante del consumo eléctrico industrial del país debido a procesos intensivos como molienda, bombeo, ventilación y procesamiento de minerales. Frente a este escenario, diversas operaciones mineras vienen incorporando herramientas digitales que permiten identificar pérdidas energéticas y mejorar el desempeño de sus equipos en tiempo real.
“Hoy la minería necesita operar con mayor precisión. La automatización y el uso inteligente de datos permiten tomar decisiones más rápidas, detectar ineficiencias y optimizar recursos sin afectar la productividad. En muchos casos, una adecuada gestión tecnológica puede generar ahorros energéticos de entre 10% y 15% en determinados procesos”, explica Jorge Cáceres, Gerente de Planta de Ingeniería y Tecnología Wise.
En materia de automatización, los sensores permiten monitorear distintos parámetros operativos para optimizar el funcionamiento de equipos como compresoras, ventiladores y bombas, evitando que trabajen a plena carga cuando la operación no lo requiere. Asimismo, respecto al suministro energético, la energía que no se consume durante los periodos de menor demanda puede almacenarse para ser utilizada en horas punta, cuando las tarifas eléctricas son más elevadas, contribuyendo así a reducir el consumo de energía y optimizar los costos operativos.
El especialista señala, además, que uno de los principales retos en las plantas mineras es que muchos sistemas aún funcionan de manera aislada, lo que dificulta tener una visión integral del consumo energético. Por ello, cada vez cobra más relevancia la integración de plataformas que conecten operaciones, sensores y equipos críticos para monitorear variables en tiempo real y anticipar fallas o sobreconsumos.
Además del ahorro económico, la optimización energética también tiene un impacto directo en los objetivos de sostenibilidad de las compañías mineras. “Reducir el consumo innecesario de energía no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también contribuye a disminuir emisiones y avanzar hacia operaciones más responsables con el medio ambiente, un aspecto cada vez más valorado por inversionistas, clientes y mercados internacionales”, precisa Cáceres.
Entre las tecnologías que más vienen ganando espacio en la minería destacan los sistemas de automatización industrial, plataformas SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition), sensores inteligentes, analítica predictiva y soluciones de conectividad que permiten supervisar procesos desde centros de control integrados. Estas herramientas ayudan a estabilizar operaciones, reducir tiempos improductivos y mejorar el rendimiento energético de las plantas.
Cáceres añade que la digitalización también está cambiando la forma en que se planifican las operaciones mineras. “La industria está avanzando hacia una minería más predictiva y eficiente. La capacidad de analizar información en tiempo real permite anticipar problemas operativos, optimizar el uso de energía y mejorar la toma de decisiones estratégicas. La tecnología ya no es un complemento, sino un elemento central para la sostenibilidad y competitividad del sector”, concluye.





