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jueves, septiembre 3, 2026
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Sistema eléctrico peruano enfrenta mayores riesgos de costos y confiabilidad entre 2026 y 2029

El sistema tiene capacidad para evitar un racionamiento, pero enfrenta una creciente exposición al diésel, retrasos en infraestructura clave y falta de nueva generación firme, factores que podrían encarecer la electricidad.

La creciente necesidad de recurrir al diésel, el retraso de proyectos de transmisión y la falta de nueva generación firme configuran un escenario de vulnerabilidad para el sistema eléctrico nacional.

El sistema eléctrico peruano tiene capacidad suficiente para evitar un escenario de racionamiento, pero enfrenta importantes desafíos para atender el crecimiento de la demanda con costos competitivos y eficientes, advirtió el presidente del COES, César Butrón, durante su ponencia en el Smart Energy Summit sobre si el sistema eléctrico peruano está preparado para los nuevos retos.

“Si lo que queremos prevenir es racionamiento, sí, está preparado. Absolutamente está preparado”, señaló. Sin embargo, precisó que la situación cambia cuando se analiza la capacidad del sistema para mantener los costos de generación que el país ha tenido históricamente. “¿Está preparado para atender la demanda con costos bajos y eficientes a los que estamos acostumbrados? No, no está preparado”, señaló Butrón.

Uno de los principales riesgos identificados está relacionado con la disponibilidad de gas natural para las centrales térmicas. Bajo un escenario crítico, con restricciones en el transporte firme de gas y una menor disponibilidad de generación eólica y solar, el sistema tendría que incrementar significativamente el uso de diésel.

Según la simulación presentada, este escenario podría llevar los costos marginales de generación desde niveles cercanos a US$36: “Los marginales andarían casi a 300 dólares el megavatio hora y eso es todo un impacto tremendo en el sistema y eventualmente en la economía”, explicó.

Aunque este escenario extremo no es considerado el más probable, constituye una señal de alerta. De hecho, el especialista sostuvo que el sistema ya está mostrando algunos de estos síntomas: “Este mes hemos despachado diésel varios días seguidos. Hay diésel en la madrugada, cuando baja el viento. Entonces, ya está ocurriendo”.

La situación también evidencia una brecha entre los proyectos de generación anunciados y aquellos que efectivamente llegarían a tiempo para atender la demanda. La proyección presentada señala que, pese a los proyectos renovables actualmente en construcción, próximos a construirse o en proceso de cierre financiero, no existe suficiente nueva capacidad identificada para después de 2029.

Asimismo, se identificaron como factores críticos la dependencia de un solo ducto de gas natural y los retrasos en proyectos de transmisión. “Transmisión en sí es un problema muy grande. Los proyectos que el COES ha planteado oportunamente para este tema, están atrasados”, sostuvo.

El especialista concluyó que el desafío no se limita a incorporar más generación renovable, sino a garantizar generación firme, infraestructura de transmisión y suficiente flexibilidad para responder ante contingencias climáticas. “Si no se atiende adecuadamente el próximo decenio vamos a tener un sistema muy débil ante cualquier contingencia climatológica”, advirtió.