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Perú frente al nuevo mapa de amenazas digitales: cinco riesgos que ponen en jaque a sectores críticos como banca, energía y telecomunicaciones

Perú y América Latina enfrentan un crecimiento sostenido de ciberataques dirigidos a infraestructuras estratégicas, donde el impacto ya no solo compromete tecnología, sino también estabilidad financiera, reputación corporativa y continuidad operativa.

La acelerada digitalización de sectores estratégicos en Perú, como banca, energía y telecomunicaciones, ha incrementado significativamente la exposición de empresas e instituciones a amenazas cibernéticas cada vez más sofisticadas. En un entorno donde las operaciones dependen de sistemas conectados, plataformas digitales y procesamiento de datos en tiempo real, la ciberseguridad se ha convertido en un componente esencial para garantizar competitividad, sostenibilidad y confianza empresarial.

Durante los últimos años, América Latina se ha consolidado como una de las regiones más vulnerables frente al cibercrimen global, con un aumento constante de ransomware, ataques a infraestructura crítica, robo de credenciales, phishing avanzado y explotación de vulnerabilidades en cadenas de suministro. Informes internacionales advierten que los actores maliciosos aprovechan mercados en rápida digitalización, pero con brechas de madurez en seguridad, para maximizar el impacto financiero y operativo de sus acciones.

En este contexto, Yhoenny López, Gerente Comercial para Perú en ITQ Latam, identifica cinco amenazas críticas que hoy redefinen el riesgo empresarial en Perú:

  1. Ataques a infraestructura crítica: Sectores como energía, telecomunicaciones y banca son objetivos prioritarios debido a su relevancia económica y social. Un incidente exitoso puede interrumpir operaciones esenciales, afectar millones de usuarios y comprometer servicios estratégicos.
  2. Ransomware con impacto operativo y financiero: Los ataques de secuestro de datos evolucionan hacia modelos más agresivos, donde además de bloquear sistemas, los atacantes amenazan con divulgar información sensible, elevando costos de recuperación y daño reputacional.
  3. Vulneración de cadenas de suministro digitales: La dependencia de terceros proveedores tecnológicos amplía la superficie de ataque, permitiendo que vulnerabilidades externas comprometan operaciones internas.
  4. Fraude avanzado y robo de identidad corporativa: La sofisticación de campañas de phishing, ingeniería social y suplantación digital representa un riesgo creciente para operaciones financieras, ejecutivos y clientes.
  5. Uso malicioso de inteligencia artificial: La IA está potenciando ataques automatizados, generación de deepfakes y campañas de manipulación digital, incrementando la velocidad y sofisticación de las amenazas.

El impacto de estas amenazas puede traducirse en pérdidas económicas, paralización de operaciones, sanciones regulatorias y deterioro reputacional.

“La ciberseguridad ya forma parte central de la estrategia empresarial. No se trata solo de tecnología, sino de proteger continuidad, reputación y sostenibilidad”, señala López.

Frente a este escenario, especialistas coinciden en que Perú necesita fortalecer su resiliencia digital mediante prevención, monitoreo continuo y protección integral de infraestructura crítica.

En una economía cada vez más conectada, blindar activos estratégicos será clave para garantizar crecimiento, estabilidad y confianza empresarial.

Indra Group supera los 20.000 millones de euros en cartera y acelera expansión tecnológica global

La multinacional española elevó 15% sus ingresos en el primer trimestre de 2026 y fortaleció sus negocios de defensa, espacio y movilidad, mientras consolida operaciones estratégicas en América Latina y el Perú.

La multinacional tecnológica Indra Group reportó resultados récord en el primer trimestre de 2026, tras superar los 20.334 millones de euros en cartera, impulsada por el crecimiento de sus divisiones de defensa, espacio, movilidad y tecnologías digitales avanzadas.

Durante el periodo, los ingresos de la compañía crecieron 15% hasta alcanzar los 1.334 millones de euros, mientras que el EBITDA avanzó 55% y el beneficio neto aumentó 28%, reflejando una mejora en rentabilidad y eficiencia operativa.

El consejero delegado de la empresa, José Vicente de los Mozos, señaló que los resultados “reafirman el compromiso con el guidance del año” y consolidan la ejecución del plan estratégico “Leading the Future”.

Defensa, espacio y movilidad lideran crecimiento

El negocio espacial fue el de mayor expansión, con un crecimiento de 393% en ingresos, impulsado por la integración de Hispasat e Hisdesat y por servicios gestionados en mercados como México, Brasil y Perú.

La división de defensa creció 33%, apoyada en programas de modernización militar, sistemas terrestres y proyectos vinculados al programa europeo FCAS.

En paralelo, ATM —unidad especializada en gestión de tráfico aéreo— avanzó 17% gracias a contratos de radares y sistemas aeroportuarios en América y Medio Oriente.

La contratación neta del grupo aumentó 56% interanual y la ratio book-to-bill alcanzó 2,14 veces, reflejando una fuerte aceleración en nuevos proyectos globales.

Perú mantiene peso estratégico en América Latina

Indra destacó que América representó el 21% de las ventas globales del grupo, con ingresos por 275 millones de euros en el trimestre.

En el caso peruano, la empresa mantiene presencia desde 1995 y actualmente cuenta con más de 3.600 profesionales en el país. La operación local participa en sectores como defensa, transporte, telecomunicaciones, energía, gobierno y servicios financieros.

Entre sus proyectos más relevantes figuran sistemas de radares de vigilancia aérea, plataformas de navegación y control del tráfico aéreo, sistemas satelitales y soluciones de simulación avanzada.

La compañía también resaltó que Perú forma parte de su estrategia regional para el desarrollo de tecnologías vinculadas a defensa, digitalización e inteligencia artificial soberana.

Expansión industrial y foco en IA

En el trimestre, Indra firmó acuerdos estratégicos con Hanwha Group y Rheinmetall para fortalecer capacidades industriales en sistemas militares y vehículos de defensa para Europa y América Latina.

Asimismo, la empresa reiteró sus objetivos financieros para 2026: ingresos superiores a 7.000 millones de euros, un EBIT mayor a 700 millones y un flujo de caja libre superior a 375 millones de euros.

Minsait presenta su visión para modernizar la banca y seguros sin detener el negocio en la era de la IA agéntica

La compañía presentó su visión para modernizar aplicaciones y cores en banca y seguros, recogida en su informe 2026 “Rediseñar el futuro desde el Mainframe: Estado del Arte de la Tecnología en el Mainframe”. Según el informe, el 92% de los grandes bancos aún depende de sistemas legacy y cerca del 80% de sus datos reside en mainframes, lo que redefine cómo deben abordar su transformación tecnológica.

En el marco del evento “App & Core Modernization en la era de la IA agéntica: claves, experiencias, arquitectura y soluciones para modernizar y optimizar las aplicaciones y cores en la banca y seguros”, Minsait, compañía de Indra Group, presentó su visión sobre cómo las entidades financieras pueden modernizar sus sistemas críticos sin afectar la continuidad de su operación. Esta propuesta se recoge en el informe 2026 “Rediseñar el futuro desde el Mainframe: Estado del Arte de la Tecnología en el Mainframe”, que analiza los principales retos y ámbitos clave para evolucionar los sistemas legacy en un contexto de mayor digitalización, presión regulatoria, escasez de talento y aceleración del cambio tecnológico.

De acuerdo con el informe, el 92% de las grandes entidades financieras aún depende de sistemas legacy y cerca del 80% de sus datos se originan o residen en mainframes. Estas cifras confirman que el mainframe no ha desaparecido, pero sí necesita transformarse para responder a nuevas exigencias de innovación, eficiencia, seguridad y agilidad operativa.

“El desafío ya no es tecnológico, es operativo. La banca no puede detenerse para transformarse. Las organizaciones que lo están haciendo bien son aquellas que modernizan en movimiento, combinando evolución tecnológica con continuidad del negocio” señala Roberto Arias, director de Desarrollo de Negocios de Servicios Financieros en Minsait (Indra Group), durante el encuentro, que reunió a líderes de las principales empresas del sector financiero peruano.

Esta situación refleja una contradicción estructural para la banca y los seguros: los sistemas que hoy sostienen gran parte de la operación son también los que pueden limitar su capacidad de evolucionar al ritmo del mercado si no se modernizan bajo una estrategia clara.

Desde esta visión, Minsait plantea cinco ámbitos de acción que los bancos y aseguradoras deben considerar para modernizar sus aplicativos y cores de forma progresiva, segura y alineada al negocio:

  1. Definir un propósito claro de negocio: La modernización deja de ser una iniciativa tecnológica para convertirse en una decisión estratégica. Las entidades líderes están alineando estos procesos a objetivos concretos como reducción de costes, mejora de la experiencia del cliente y aceleración del time-to-market.
  2. Evolucionar sin reemplazos abruptos: Los sistemas core siguen siendo el corazón del negocio. Por ello, las estrategias más efectivas no los reemplazan, los transforman progresivamente, reduciendo riesgos y asegurando la continuidad operativa.
  3. Adoptar arquitecturas abiertas y modelos cloud: La modernización pasa por desacoplar, integrar y escalar. Las arquitecturas abiertas permiten conectar con nuevos actores del ecosistema y responder con mayor agilidad a las demandas del mercado.
  4. Industrializar el desarrollo con inteligencia artificial: La integración de prácticas DevSecOps y el uso de inteligencia artificial —incluyendo modelos más autónomos y orientados a la ejecución— está transformando la forma en que se construyen, prueban y operan las aplicaciones, acelerando ciclos y reduciendo errores.
  5. Gestionar el talento como habilitador de la transformación: El reto no es solo incorporar nuevas capacidades, sino integrar el conocimiento existente con nuevas habilidades, asegurando una evolución sostenible de los equipos tecnológicos.

En este proceso, la IA agéntica se convierte en un habilitador transversal. Según el informe de Minsait, su aplicación permite analizar grandes volúmenes de código, identificar patrones de comportamiento, extraer reglas de negocio, generar documentación funcional y apoyar la automatización de pruebas, reduciendo el riesgo asociado a la transformación de sistemas críticos. En paralelo, el entorno de riesgo continúa intensificándose: el 58% de los bancos europeos ha sufrido ciberataques en los últimos dos años, lo que refuerza la necesidad de evolucionar las arquitecturas tecnológicas sin comprometer la seguridad ni la continuidad del negocio.

“Las entidades que están avanzando en este proceso no solo están modernizando su tecnología, están redefiniendo su capacidad de competir. La modernización bien ejecutada permite reducir costes, mejorar la eficiencia y responder en tiempo real a las necesidades del cliente”, afirma Úrsula Lecaros, gerente comercial de Servicios Financieros en Minsait.

La modernización del core ha dejado de ser un tema tecnológico para convertirse en un factor crítico de crecimiento, resiliencia y sostenibilidad en el sector financiero.

En este escenario, modernizar sin interrumpir la operación ya no es una opción, es una capacidad crítica para competir en el sector financiero.

Perú amplía ventaja sobre Colombia en atracción de inversión extranjera

Mientras Perú consolida estabilidad macroeconómica y nuevas estrategias de promoción internacional, Colombia enfrenta caída de flujos de capital y mayor incertidumbre para los inversionistas.

Perú continúa consolidando su posición como uno de los principales destinos de inversión extranjera en América Latina, mientras Colombia enfrenta un retroceso sostenido en la captación de capitales internacionales.

De acuerdo con cifras de PROINVERSIÓN, Perú alcanzó en 2025 flujos de inversión extranjera directa por US$ 34.187 millones, muy por encima de los US$ 26.340 millones registrados una década atrás.

El desempeño peruano contrasta con la evolución de Colombia. Según datos del Banco de la República, la inversión extranjera directa colombiana cayó a US$ 11.469 millones en 2025, una reducción de 16% frente al 2024 y muy por debajo de los niveles alcanzados años atrás.

Perú fortalece estabilidad y confianza

Especialistas atribuyen buena parte del avance peruano a la estabilidad macroeconómica y al manejo fiscal y monetario mantenido durante los últimos años.

Hugo Santa María, socio y economista jefe de Apoyo Consultoría, sostuvo que Perú mantiene indicadores macroeconómicos más sólidos frente a otros países de la región.

“En Perú tenemos la inflación más baja, una moneda muy estable y estamos entre los países con mayor crecimiento en la región. Esto no se explica solo por la confianza empresarial, sino por un manejo fiscal y monetario responsable”, señaló.

El economista también indicó que Colombia enfrenta actualmente una combinación de menor confianza para invertir y deterioro en variables clave como disciplina fiscal e inflación.

Colombia enfrenta mayor incertidumbre

La preocupación sobre el escenario colombiano también fue compartida por María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, quien advirtió que el país está perdiendo competitividad frente a otros mercados de la región.

“Colombia dejó de generar certeza y confianza. No está ofreciendo reglas de juego estables para la inversión”, afirmó.

El contexto político y regulatorio también aparece como uno de los principales factores observados por inversionistas internacionales, especialmente ante los próximos ciclos electorales en la región.

Estrategia peruana busca ampliar inversiones

Desde el frente comercial, Perú viene intensificando su estrategia internacional para captar nuevos capitales.

Julio Polanco, consejero económico comercial del Perú en Colombia, explicó que el país desplegó durante 2026 más de 20 acciones de promoción en 18 mercados estratégicos, entre ellos Colombia, Estados Unidos, Brasil, España y China.

La estrategia impulsada por PromPerú prioriza sectores como alimentos y bebidas, turismo, manufactura, energías renovables y servicios intensivos en conocimiento.

“Colombia es un mercado natural para el escalamiento de empresas peruanas. Lo que promovemos es un flujo bidireccional de inversiones y expansión regional”, explicó Polanco.

Además, destacó que empresas colombianas han invertido más de US$ 1.600 millones en Perú durante las últimas dos décadas, generando más de 8.400 empleos directos.

Chancay y startups fortalecen posicionamiento regional

Dentro de su estrategia de diversificación, Perú también viene impulsando el ecosistema emprendedor y tecnológico.

Durante 2026, una delegación de startups peruanas participó en StartCo 2026 con el objetivo de atraer socios estratégicos e inversión para procesos de expansión regional.

A ello se suma una red de 23 acuerdos comerciales, 29 tratados bilaterales de inversión y proyectos logísticos como el megapuerto de Chancay, considerado uno de los principales activos para fortalecer la competitividad regional peruana.

El país también busca descentralizar la inversión hacia al menos 13 regiones, impulsando nuevas oportunidades fuera de Lima y promoviendo polos productivos regionales.

JPMorgan apuesta por América Latina como cobertura estratégica frente al auge global de la IA

El banco destaca a la región por su exposición a commodities, monedas fortalecidas y valuaciones atractivas, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, inteligencia artificial y procesos electorales.

América Latina volvió a posicionarse en el centro de la estrategia global de mercados emergentes de JPMorgan Chase, en medio de un escenario dominado por la guerra en Medio Oriente, el boom de la inteligencia artificial y la creciente concentración de capital en grandes compañías tecnológicas.

Durante un webinar liderado por los estrategas Emy Shayo, Adrián Huerta y Diego Celedón, el banco sostuvo que la región se ha convertido en un “refugio seguro” dentro de los mercados emergentes debido a su distancia geográfica del conflicto entre Irán y Estados Unidos, su perfil mayoritariamente exportador de petróleo y las oportunidades derivadas de los próximos ciclos electorales.

Estrategia “barbell” entre IA y commodities

Uno de los conceptos centrales planteados por JPMorgan fue la denominada estrategia “barbell”, una estructura de inversión que concentra posiciones en dos extremos distintos del mercado.

Por un lado, el banco mantiene exposición a compañías tecnológicas vinculadas con inteligencia artificial; y, por otro, apuesta por América Latina como la principal plataforma de materias primas dentro de los mercados emergentes.

“Consideramos que Latinoamérica es la cobertura ideal para la inversión en IA”, señaló el banco, resaltando que la región ofrece exposición directa a petróleo, cobre y otros commodities estratégicos para el desarrollo tecnológico global.

La tesis aparece en un momento en que gran parte del capital internacional continúa concentrándose en empresas tecnológicas de Estados Unidos y Asia, especialmente ligadas a semiconductores, centros de datos e inteligencia artificial.

Brasil lidera las preferencias regionales

Dentro de América Latina, Brasil se mantiene como la principal apuesta táctica de JPMorgan. El banco conserva una recomendación “overweight” pese a la reciente corrección del mercado brasileño.

El informe señala que factores como la caída del petróleo, el retroceso de Petrobras y la migración de capital hacia activos tecnológicos afectaron temporalmente al mercado local. Sin embargo, JPMorgan considera que Brasil aún presenta fundamentos sólidos.

Entre los principales factores positivos destaca el fortalecimiento del real brasileño, favorecido por las altas tasas reales y el perfil exportador energético del país.

Además, el banco considera que el actual ciclo de reducción de tasas podría convertirse en un soporte importante para la economía y el mercado bursátil en el mediano plazo.

JPMorgan también resaltó que Brasil mantiene una de las tasas de interés reales más altas del mundo, lo que sigue atrayendo flujos financieros hacia activos locales.

México enfrenta un escenario más cauteloso

En contraste, la posición sobre México es más neutral. El banco redujo su proyección de crecimiento económico a 1% interanual debido al menor dinamismo del consumo, la inversión privada y la demanda interna.

A ello se suma la incertidumbre relacionada con las negociaciones del T-MEC y las reformas judiciales impulsadas por el gobierno mexicano.

No obstante, JPMorgan identifica oportunidades en sectores como infraestructura, energía y contenido local, donde espera nuevas inversiones corporativas de corto plazo.

Entre las compañías preferidas del banco aparecen Banorte, Banco del Bajío, Fibra Uno y Cemex.

Perú y la presión electoral regional

El componente político también ocupa un lugar relevante dentro de la estrategia regional del banco. JPMorgan sigue de cerca las elecciones en Perú y Colombia, así como la evolución económica y política en Argentina.

En el caso peruano, el banco considera que el riesgo político se encuentra parcialmente contenido gracias al rol del Congreso bicameral y a la estabilidad institucional del Banco Central.

En paralelo, la entidad mantiene una visión más cautelosa sobre Colombia debido al deterioro fiscal y los cambios estructurales implementados en los últimos años.

En Argentina, el foco permanece sobre la sostenibilidad del programa económico y la capacidad del gobierno para consolidar la recuperación antes de las elecciones legislativas.

Commodities vuelven al centro del mercado

La visión de JPMorgan refleja un cambio importante en la narrativa global de inversión. Después de meses dominados exclusivamente por inteligencia artificial y tecnología, el banco considera que el petróleo, el cobre y otros commodities podrían recuperar protagonismo ante el deterioro geopolítico y las tensiones energéticas internacionales.

En ese contexto, América Latina aparece como uno de los pocos bloques emergentes capaces de combinar recursos naturales estratégicos, monedas relativamente fuertes y valuaciones todavía atractivas frente a otros mercados globales.