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Ramal de la Línea 4 avanza: tuneladora Micaela completa tramo clave en El Olivar

La máquina excavó 626 metros entre las estaciones Aeropuerto y El Olivar, consolidando el desarrollo del Metro en el Callao

Un nuevo hito se registra en la construcción del Ramal de la Línea 4 del Metro de Lima y Callao: la tuneladora ‘Micaela’ perforó el muro de pantalla de la Estación El Olivar (E4-5), culminando 626 metros de excavación desde la Estación Aeropuerto (E4-4). Este avance refuerza el cronograma de una de las principales infraestructuras de transporte urbano del país.

Detalles técnicos del avance

El tramo ejecutado requirió la instalación de 2.567 dovelas de concreto para conformar 368 anillos estructurales, cada uno con un peso aproximado de 40 toneladas. Durante esta fase, la tuneladora alcanzó un ritmo promedio de avance de 16 metros por día.

Tras superar la Estación El Olivar, ‘Micaela’ continuará su recorrido hacia la Estación Quilca (E4-6). Actualmente, restan 2,5 kilómetros de excavación hasta llegar a la Estación Carmen de la Legua (E4-8), punto donde culminará el túnel del Ramal L4 iniciado en el Pozo de Ventilación PV4-01 BIS.

Impacto en movilidad y conectividad

El Ramal de la Línea 4 contempla ocho estaciones en un tramo subterráneo de 8 kilómetros a lo largo de la avenida Faucett, en el Callao: Gambetta, Canta Callao, Bocanegra, Aeropuerto, El Olivar, Quilca, Morales Duárez y Carmen de la Legua.

Esta infraestructura permitirá reducir significativamente los tiempos de traslado y fortalecer la integración del sistema, al interconectarse con la Línea 2 en Carmen de la Legua. En conjunto, la Línea 2 y el Ramal de la Línea 4 cubrirán 35 kilómetros y beneficiarán a 2,5 millones de personas, con una demanda estimada superior al millón de pasajeros diarios.

Tendencias 2026 en infraestructura TI: el reto pendiente de las industrias peruanas

Salud, educación, industria y gobierno requieren hoy diseños especializados y alineados a normas específicas para evitar sobrecostos y reprocesos.

La conversación sobre infraestructura tecnológica en el Perú suele centrarse en velocidad, conectividad o nuevas tecnologías. Sin embargo, para 2026 el verdadero desafío no estará únicamente en adoptar más dispositivos o mayor ancho de banda, sino en diseñar redes que cumplan adecuadamente con los estándares internacionales específicos de cada sector.

La convergencia tecnológica, el Internet de las Cosas (IoT) y los edificios cada vez más conectados están transformando la manera en que operan hospitales, colegios, plantas industriales y entidades públicas. Cada uno de estos entornos cuenta con normativas técnicas que establecen buenas prácticas para el diseño, implementación y actualización de sus redes. El problema radica en que, en muchas ocasiones, dichas infraestructuras se planifican como si se tratara de oficinas tradicionales, ignorando estándares especializados que ya existen para cada vertical.

“Hoy no basta con aplicar el estándar tradicional de cableado estructurado para ambientes de oficinas, conocido como ANSI/TIA 568. Existen muchas otras normas específicas para salud, educación, industria y centros de datos que contemplan condiciones particulares de operación, densidad de dispositivos, ambientes críticos y requerimientos de disponibilidad. Cuando estas no son consideradas, el resultado suele ser una red lenta o con fallas operativas”, explica Pablo Huapaya, Territory Account Manager de Panduit Perú.

En el sector salud, por ejemplo, la cantidad de puntos de red requeridos en un quirófano o en una sala de recuperación ha aumentado considerablemente, debido a la digitalización de equipos médicos y sistemas de monitoreo en tiempo real, lo cual está descrito en el estándar internacional ANSI/TIA 1179, aplicable a edificaciones de salud. En educación, las aulas ya no solo conectan proyectores y Wi-Fi: hoy integran pantallas interactivas, dispositivos IoT y plataformas de gestión académica que exigen mayor capacidad y previsión de crecimiento, aspectos que se encuentran contemplados en el estándar internacional ANSI/TIA 4966, orientado a edificaciones educativas.

En entornos industriales, el avance del Machine Learning, la automatización y los sistemas de monitoreo continuo requieren infraestructuras preparadas no solo para transmitir datos, sino también con capacidad para soportar condiciones ambientales exigentes, preservando el principio de alta disponibilidad, lineamientos que están cubiertos por el estándar internacional ANSI/TIA 1005. Mientras tanto, en el sector público, los centros de datos, la demanda de procesamiento y el almacenamiento seguro de información, obligan a cumplir estándares específicos que contemplan redundancia, control térmico y administración eficiente, los cuales están incluidos en las especificaciones del estándar ANSI/TIA 942.

De acuerdo con cifras internacionales del sector, el 70% de las redes lentas en el mundo tiene su origen en una infraestructura que no siguió correctamente los estándares de su mercado vertical. Esta situación impacta directamente en el desempeño, pero también puede generar sobrecostos importantes cuando se requiere rehacer instalaciones para adaptarlas a nuevas tecnologías.

Otro aspecto clave es que la infraestructura no se limita al cableado, y muchas veces este se degrada por el efecto de otros componentes que interactúan con él, lo que genera la necesidad de actualizar e integrar más profundamente en los diseños de TI un grupo adicional de estándares, entre los que se incluyen, sin limitarse a, ANSI/TIA 569 (que cubre las características de gabinetes y canalizaciones), ANSI/TIA 606 (que especifica las características y los materiales para el etiquetado) y ANSI/TIA 607 (que norma las condiciones de los sistemas de puesta a tierra para comunicaciones), además de otros estándares que rigen especificaciones para administración térmica, protección contra humedad o corrosión y condiciones ambientales que forman parte del ecosistema que garantiza la operación adecuada. Ignorar estos elementos puede afectar tanto el rendimiento de los equipos como su vida útil.

Frente a este escenario, Panduit viene reforzando en el país su estrategia de transferencia de conocimiento, a través de sesiones técnicas, encuentros con canales e ingenieros y espacios demostrativos donde se pueden validar diseños antes de su implementación, conectando el diseño de infraestructura física y eléctrica con soluciones desarrolladas para cumplir de forma integral los estándares internacionales que rigen a cada mercado vertical. Asimismo, ha fortalecido su showroom local y ha incorporado recursos especializados para acompañar procesos de diseño alineados con estándares internacionales que se actualizan periódicamente.

“El cumplimiento de estándares no debe verse como un requisito opcional, sino como una inversión preventiva. Permite diseñar hoy pensando en el crecimiento futuro, evitar reprocesos y asegurar que la infraestructura soporte la evolución tecnológica de cada sector”, añade Huapaya.

De cara a 2026, más que una tendencia disruptiva puntual, el mercado peruano enfrenta un reto estructural: profesionalizar el diseño de infraestructura TI en función de las normas específicas de cada vertical. En un entorno donde la digitalización es transversal a todas las industrias, la diferencia entre una red que acompaña el crecimiento y una que lo frena estará en qué tan alineada esté con los estándares que ya marcan la ruta a nivel global.

Resaltan el rol estratégico del satélite en la era del IoT y la IA

La convergencia entre IoT, inteligencia artificial y conectividad satelital está redefiniendo la gestión de infraestructuras críticas y la resiliencia operativa. En un entorno donde las decisiones dependen de datos en tiempo real, la conectividad deja de ser un soporte técnico para convertirse en un habilitador estratégico de inteligencia operativa y continuidad empresarial.

En un escenario donde las industrias avanzan hacia modelos operativos basados en IoT, automatización e inteligencia artificial, la conectividad dejó de ser un soporte técnico para convertirse en un activo estratégico.

Hoy, la gestión remota ya no se limita a supervisar operaciones a distancia sino que implica habilitar ecosistemas de sensores, plataformas analíticas y sistemas predictivos que dependen de un flujo constante, seguro y confiable de datos.

En este contexto, la conectividad satelital cumple un rol crítico al garantizar la continuidad del flujo de información que alimenta estos sistemas, incluso ante fallas de redes terrestres, interrupciones de infraestructura o en arquitecturas que requieren redundancia permanente.

Sectores como minería, energía, transporte, logística, defensa, servicios de emergencia e infraestructura crítica están incorporando sensores IoT para monitorear activos en tiempo real, anticipar fallas y optimizar procesos.

Estos dispositivos generan grandes volúmenes de datos que deben transmitirse de manera segura y continua hacia centros de control o plataformas en la nube, donde algoritmos de inteligencia artificial transforman información en decisiones.

Silvina Graziadio, VP de Marketing de Globalsat Group, explica que “La conectividad es para la inteligencia artificial lo que la sangre es para el cuerpo humano. Sin flujo constante de datos, los sistemas predictivos quedan ciegos. Por eso, en operaciones críticas no se trata solo de tener conectividad, sino de garantizar su continuidad bajo cualquier circunstancia”.

Menciona que hoy la gestión remota evolucionó hacia arquitecturas híbridas que combinan redes terrestres y satelitales, permitiendo respaldo “over the air” y failover automático ante interrupciones.

“Ya no hablamos únicamente de zonas aisladas. Incluso en entornos urbanos o industriales con infraestructura desarrollada, las organizaciones necesitan canales independientes y resilientes que aseguren la continuidad operativa. El satélite se integra como un componente estratégico de redundancia y gestión de riesgo”, explica la ejecutiva.

Más allá de la cobertura

Además de extender la cobertura geográfica, Graziadio afirma que la conectividad satelital permite desplegar soluciones IoT en áreas rurales, marítimas, fronterizas o en escenarios afectados por desastres naturales, donde las redes tradicionales pueden verse comprometidas. En estos contextos, mantener la transmisión de datos no solo impacta en eficiencia, sino también en seguridad, sostenibilidad y protección de activos críticos.

“La convergencia entre IoT, inteligencia artificial y conectividad satelital está redefiniendo la gestión de infraestructuras y operaciones distribuidas. Sensores instalados en maquinaria minera, oleoductos, flotas logísticas o redes eléctricas pueden reportar métricas en tiempo real que alimentan modelos predictivos capaces de anticipar fallas, reducir tiempos de inactividad y optimizar recursos”, resalta.

Y es que sin conectividad confiable, estos sistemas pierden efectividad. Con conectividad resiliente, en cambio, se transforman en verdaderas plataformas de inteligencia operativa.

La ejecutiva de Globalsat Group asevera que “en un entorno donde la continuidad operativa es esencial y la dependencia de datos es cada vez mayor, la infraestructura de comunicaciones deja de ser un soporte invisible para convertirse en el pilar que habilita la inteligencia industrial y la resiliencia empresarial”.

Zoomlion Perú proyecta cerrar el 2026 con un crecimiento en ventas de tres dígitos

Subsidiaria de multinacional china inaugurará flagship store en Lurín en el segundo trimestre, y aspira a tener presencia en 10 ciudades del país a fines de este año.  

Zoomlion Perú estima que en el 2026 sus ingresos tendrán un crecimiento interanual de tres dígitos, objetivo que lograría por tercer año consecutivo. La subsidiaria de la multinacional china – uno de los diez más grandes fabricantes de maquinaria pesada del mundo – inaugurará en el segundo trimestre una sala de exhibición de 5800 metros cuadrados en Lurín y aspira a tener presencia en 10 ciudades del país a fines de este año.

De acuerdo con Manuel Zhao, gerente general de Zoomlion Perú, la empresa proyecta alcanzar en el 2026 las 700 unidades vendidas, un 35% más que el año pasado.  No obstante el crecimiento esperado en la facturación de la empresa superaría los tres dígitos, debido a la venta de equipos de mayor valor, principalmente para el sector minero, en el que se espera colocar aproximadamente 100 equipos.

“El año pasado el crecimiento interanual de nuestros ingresos fue de 160%. Y este año nuestra proyección es por lo menos duplicar la facturación del 2025. Sería el tercer año consecutivo en el que logramos un crecimiento de tres dígitos”, resaltó.

Además, Zoomlion Perú inaugurará en el segundo trimestre de este año una nueva sala de exhibición de 5,800 metros cuadrados en Lima, ubicado a la altura del kilómetro 29.5 de la Panamericana Sur, en Lurín. Será la flagship store de la compañía en el Perú.

“Con esta apertura duplicaremos en la capital nuestra capacidad de atención y área de almacén, tomando en cuenta que el año pasado inauguramos un almacén de 5000 metros cuadrados en Pachacámac”, señaló.

El ejecutivo comentó que Zoomlion cerró el año pasado con cinco locales, ubicados en Lima, Piura, Trujillo, Arequipa y Cusco; y que estima que la empresa tendrá presencia en diez ciudades del país al cierre del 2026 o, a más tardar, en el primer trimestre del 2027.

“Este año operaremos en salas de exhibición más grandes en Piura y Trujillo. En Cajamarca y Huancayo estamos solo a la espera de los permisos municipales para iniciar operaciones. Y actualmente estamos buscando locales en Ica, Ilo y Tarapoto”, precisó.

Lanzamientos

La subsidiaria peruana de la multinacional china realizará este año cinco lanzamientos dirigidos a los sectores de minería y construcción. En marzo, traerá grúas móviles de alto tonelaje que operan dentro de minas y un cargador frontal para el movimiento de tierras.

En setiembre, introducirá al mercado peruano un equipo shotcrete (para vaciado de concreto en minas subterráneas). Además, durante el segundo semestre lanzará un mixer eléctrico y un mixer a gas natural, este último equipo está siendo diseñado en China especialmente para el mercado peruano.

“Hemos logrado un importante posicionamiento en el sector construcción. Pero este año esperamos consolidarnos en el sector minero. Proyectamos que hacia finales del 2028 la minería representará el 50% de nuestros ingresos. Minería y construcción serán nuestros principales drivers de crecimiento y esperamos también crecer en el sector agrícola”, remarcó.

Por último, el ejecutivo resaltó que la propuesta de valor de Zoomlion consiste en ofrecer productos confiables de alta tecnología, acercando la venta y brindando un servicio post venta de primer nivel.

“El hecho de ser una subsidiaria y no una distribuidora nos permite actuar con mayor rapidez y eso es algo que valoran las empresas peruanas. Por ello, no solo estamos ampliando nuestra plan comercial, sino también estamos fortaleciendo nuestro servicio post venta y de soporte técnico”, finalizó.

Gestión laboral en Perú 2026: productividad y formalización como motores estratégicos de la competitividad

En un mercado marcado por la alta informalidad y una creciente presión por la eficiencia, la administración estratégica del tiempo y el talento se convierte en la clave para la sostenibilidad de las empresas peruanas.

Hacia el 2026, el mercado laboral peruano se encuentra en un punto decisivo. Mientras el debate sobre la reducción de la jornada laboral comienza a ganar espacio en la agenda pública, la verdadera urgencia para las organizaciones reside en cerrar la brecha de productividad. En este escenario, a nivel global ADP Research ha identificado que la gestión del tiempo está dejando de ser un proceso meramente administrativo para transformarse en una palanca estratégica que impacta directamente en la formalización, el compromiso y los resultados del negocio.

En Perú, esta tendencia requiere un  desafío  particular, debido a que las empresas operan en un entorno de alta informalidad donde la eficiencia laboral varía drásticamente entre sectores. Para las organizaciones formales, avanzar hacia modelos de gestión basados en datos y objetivos no es solo una tendencia, sino una necesidad para atraer a un talento cada vez más exigente y móvil.

El desafío de la productividad en una economía de «viviendo al día»

La realidad financiera del trabajador peruano añade una capa de complejidad a la gestión de RR.HH. Según datos del estudio People at Work de ADP:

  • Presión financiera: El 73% de los trabajadores en Perú vive al día (paycheck to paycheck), una cifra superior al promedio latinoamericano (63%).
  • Pluriempleo: Esta fragilidad económica ha llevado a que el 29% de los peruanos mantenga dos o más empleos, lo que incrementa el riesgo de agotamiento (burnout) y afecta la productividad lineal en las empresas.

“La competitividad empresarial en el Perú de 2026 no dependerá de trabajar más horas, sino de cómo las organizaciones logren mayor productividad y compromiso mediante una gestión transparente y tecnológica”, comenta Karem Fonseca, Sr Manager HR de ADP. de ADP. “Cuando el 73% de tu fuerza laboral tiene preocupaciones financieras inmediatas, la precisión en el pago, la flexibilidad responsable y las oportunidades de crecimiento se vuelven los pilares de la retención”.

De la cultura del control a la gestión por resultados

Hacia 2026, las empresas líderes en sectores como servicios, minería y agroindustria están migrando de modelos de control horario rígidos hacia una gestión basada en analítica de personas. Esta transición desde modelos de control hacia esquemas basados en datos es una tendencia que ADP Research viene observando a nivel global, y que en Perú comienza a consolidarse con mayor fuerza en sectores clave

Los hallazgos de ADP Research destacan tres factores clave para esta transición:

  1. Visión Holística: La integración de la gestión del tiempo con la nómina permite a las organizaciones identificar patrones de rotación y ausentismo antes de que afecten la operación.
  2. Transparencia y Formalización: El uso de herramientas digitales asegura que cada hora trabajada sea contabilizada y remunerada con precisión, fortaleciendo la confianza en el sector formal.
  3. Desarrollo de Carrera: Ante el dato de que el 24% de los peruanos ve la ‘falta de oportunidades’ como su mayor barrera, RR.HH. debe utilizar los datos para crear rutas de formación (upskilling) que preparen al personal para el avance tecnológico.

La tecnología como puente, no como barrera

El avance de la Inteligencia Artificial también redefine las expectativas. Según hallazgos globales de ADP, el miedo al desplazamiento tecnológico está influyendo en las decisiones laborales: el 30% de los trabajadores que temen ser reemplazados por la IA buscan activamente otro empleo. En el Perú de 2026, el éxito de las áreas de Gestión de Personas radicará en presentar la tecnología no como un reemplazo, sino como una herramienta que libera tiempo para tareas de mayor valor, permitiendo esquemas de trabajo más flexibles y humanos.