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¿Por qué el arriendo ya no paga el dividendo? Las claves del nuevo escenario inmobiliario

El CEO de HousePricing, Matías Echeverría, advierte que el alza de tasas, el aumento del valor de las propiedades y el estancamiento de los ingresos han cambiado las reglas del juego. Hoy, en promedio, un arriendo cubre solo entre el 60% y 65% del dividendo en Santiago.

Durante años, la idea de que “el arriendo paga el dividendo” se instaló como una verdad casi incuestionable entre inversionistas inmobiliarios en Chile y personas que quieren invertir sus ahorros. Sin embargo, el escenario actual dista considerablemente de esa realidad, y expertos del sector explican las razones.

Matías Echeverría, Co-Founder y CEO de HousePricing, explica que este concepto surge de un contexto muy distinto al actual. “Se originó en un período donde las tasas de interés eran significativamente más bajas, los precios de las propiedades eran más accesibles y los arriendos tenían una mejor relación con el valor del activo. En ese escenario, era posible estructurar inversiones donde el flujo de arriendo cubría gran parte o la totalidad del dividendo”, señala.

Sin embargo, ese equilibrio se ha ido perdiendo con el tiempo. “Fue más viable cuando las tasas estaban cercanas o incluso bajo el 2%. Hoy, con tasas en torno a 4%–4,5%, precios más altos en UF y arriendos que no han crecido al mismo ritmo, el modelo se rompe: el ingreso por arriendo ya no alcanza para cubrir el costo financiero”, agrega.

Actualmente, la brecha es evidente. En ciudades como Santiago, el arriendo promedio de una propiedad nueva cubre solo entre un 60% y 65% del dividendo. “Por ejemplo, una propiedad de 2.600 UF puede arrendarse en torno a $380.000, mientras que el dividendo a 25 años bordea los $600.000, generando un flujo negativo cercano a $220.000 mensuales, sin considerar otros costos”, detalla.

A pesar de este cambio estructural, el mito persiste. Según Echeverría, esto se debe a múltiples factores: “principalmente la inercia de información antigua, el marketing inmobiliario y la falta de herramientas para evaluar correctamente la inversión. Muchas decisiones aún se toman con supuestos desactualizados”.

El contexto económico también ha influido de manera directa. “Las tasas han subido, encareciendo el dividendo; el valor de las propiedades ha aumentado en términos reales; y los sueldos no han crecido al mismo ritmo. Esto reduce la rentabilidad y presiona la capacidad de pago”, advierte.

En este escenario, seguir considerando la inversión inmobiliaria como “segura” puede ser engañoso. “Sigue siendo una alternativa válida, pero ya no es automática ni libre de riesgo. Requiere análisis detallado de flujos, ubicación y dinámica de mercado. Asumir que ‘se paga sola’ puede llevar a decisiones financieramente incorrectas”, afirma.

Entre los principales riesgos que suelen subestimarse están el flujo de caja negativo y la vacancia. “Muchos inversionistas no consideran que deberán aportar dinero mes a mes, ni escenarios donde la propiedad esté desocupada. Esto puede escalar rápidamente a problemas de liquidez, especialmente si se tienen múltiples propiedades”, advierte.

Además, factores como mantenciones y contribuciones también impactan la rentabilidad final. “La vacancia es clave, por lo que generalmente se considera una ocupación de 11 meses al año. Las contribuciones y otros costos afectan directamente el retorno neto”, explica.

No obstante, el panorama no es uniforme en todo el país. “En regiones pueden existir zonas con menor saturación de oferta, lo que permite mejores niveles de rentabilidad en comparación con sectores más sobreofertados de la Región Metropolitana”, señala. En esa línea, menciona casos como San Bernardo o Iquique, donde se han observado cap rates cercanos al 5,5%, superiores al promedio del mercado.

Respecto al futuro, el experto es claro: es poco probable que el mercado vuelva a las condiciones que permitían que el arriendo cubriera el dividendo en el corto plazo. “Para que eso ocurra, las tasas hipotecarias tendrían que bajar por debajo del 2%, junto con ajustes en precios o aumentos relevantes en arriendos. Aun así, sería algo puntual y no generalizado”, sostiene.

Finalmente, Echeverría proyecta una estabilización gradual del mercado, impulsada por factores macroeconómicos y eventuales políticas públicas. “El ajuste vendrá también por un inversionista más informado, que tomará decisiones basadas en datos y no en mitos”, concluye.

Hidrogeología de Precisión: La primera línea de defensa para la gestión y protección de acuíferos en Chile

La protección de los acuíferos exige información de alta precisión y una gestión basada en evidencia: integrar monitoreo, modelación y resiliencia climática es clave para anticipar riesgos, optimizar el uso del recurso y asegurar la sostenibilidad hídrica en el largo plazo.

En un escenario de creciente estrés hídrico y variabilidad climática, la gestión sostenible de las aguas subterráneas se posiciona como un eje estratégico para la seguridad hídrica del país. En este contexto, la hidrogeología de precisión emerge como una herramienta clave para resguardar los acuíferos, considerados reservas críticas frente a la escasez.

“Los acuíferos cumplen un rol fundamental como fuente de abastecimiento para consumo humano, agricultura e industria. Sin embargo, su gestión ha estado históricamente limitada por la falta de información detallada y oportuna. Hoy, avanzar hacia estudios hidrogeológicos de alta resolución permite superar esta brecha, habilitando diagnósticos certeros sobre disponibilidad, recarga y calidad del recurso”, José Manuel Bellalta, gerente general de GB CINCO Ambiental.

La evidencia muestra que una gestión hídrica moderna requiere integrar sistemas de monitoreo, modelos predictivos y balances hídricos robustos. En línea con las mejores prácticas internacionales, el desarrollo de plataformas de información ambiental y la unificación de datos —como niveles freáticos, caudales y calidad de agua— son condiciones habilitantes para una gobernanza efectiva de cuencas.

Asimismo, la incorporación del enfoque de resiliencia climática resulta indispensable. “El análisis de las fluctuaciones del nivel freático, por ejemplo, permite anticipar escenarios de estrés hídrico y optimizar el uso del recurso en periodos críticos. Este tipo de información es particularmente relevante para sectores productivos intensivos en agua, donde una gestión adaptativa puede marcar la diferencia entre continuidad operacional y riesgo de interrupción”, agrega Bellalta.

La experiencia reciente en Chile también evidencia la necesidad de transitar desde soluciones aisladas hacia una gestión integrada del recurso hídrico. Iniciativas que promueven el uso de fuentes alternativas —como aguas residuales tratadas o desalación— deben complementarse con una adecuada protección de los acuíferos, evitando su sobreexplotación y degradación.

En este marco, la hidrogeología de precisión no solo aporta conocimiento técnico, sino que se consolida como la primera línea de defensa de las reservas hídricas del país. Su implementación permite fortalecer la toma de decisiones, reducir incertidumbre y avanzar hacia una gestión sostenible basada en evidencia.

El desafío es claro: pasar de diagnósticos generales a una comprensión detallada y dinámica de los sistemas subterráneos. Solo así será posible garantizar la seguridad hídrica en un contexto de cambio climático y creciente demanda, resguardando uno de los activos estratégicos más relevantes para el desarrollo de Chile.

Cinco tendencias que están redefiniendo la banca minorista y empresarial en Latinoamérica

Monetizar los canales digitales, personalización avanzada con inteligencia artificial e interoperabilidad con finanzas descentralizadas, son algunas de las tendencias que se están observando en la región.

Los bancos minoristas o de consumo, y los bancos de negocios, dirigidos a pequeñas y medianas empresas, están navegando en un entorno operativo cambiante. Las variaciones en las tasas de interés, mayores expectativas de los clientes y una competencia intensa por parte de actores digitales, ha llevado a muchas instituciones a reevaluar su estructura económica y sus estrategias de crecimiento.

Por años la inversión se ha enfocado en la experiencia del cliente, pero ahora, la atención se centra en retornos medibles y en el impacto de estas iniciativas sobre el desempeño general. Temenos empresa de software bancario, da a conocer cinco tendencias que están incorporando las entidades bancarias que atienden a personas y empresas.

“Los bancos deben continuar invirtiendo en infraestructuras tecnológicas modernas que respalden la banca digital integrada, automaticen servicios esenciales e incorporen analítica e inteligencia artificial en los recorridos del cliente”, explica Alejandro Masseroni, regional sales leader – NextGen financial services de Temenos.

Estas capacidades son fundamentales para habilitar experiencias omnicanal personalizadas y serán cada vez más importantes a medida que las instituciones financieras se preparan para un sistema financiero más híbrido, donde los servicios bancarios tradicionales coexistirán con modelos de finanzas embebidas y ecosistemas de activos digitales. Frente a estos cambios, Temenos prevé las siguientes tendencias para la banca:

  1. Monetizar la banca digital más allá de la experiencia del cliente: durante más de una década, las entidades han invertido fuertemente en experiencia digital, creando plataformas flexibles, seguras e intuitivas. Si bien esto ha fortalecido la confianza y mejorado el engagement, el siguiente desafío es generar monetización, lealtad y mayor productividad. De acuerdo con datos del Temenos Value Benchmark, un banco minorista atiende en promedio cerca de 2.500 clientes por cada empleado de front-office, mientras que los bancos digitales pueden gestionar hasta 6.000 clientes por empleado, lo que evidencia el potencial de eficiencia de los modelos digitales.

“Los bancos se están preguntando cómo convertir las inversiones digitales en retornos medibles. Esto significa aprovechar los canales digitales para impulsar la venta cruzada, ofertas personalizadas y nuevas líneas de producto; utilizar conocimientos basados en datos para profundizar las relaciones de lealtad con sus clientes; y automatizar procesos y optimizar recursos para mejorar márgenes en cuanto a eficiencia operativa”, señala Masseroni.

  1. Reimaginar la banca para pymes: los bancos continuarán transformando su propuesta de valor para las pequeñas y medianas empresas (pymes), adoptando procedimientos totalmente automatizados de punta a punta, flujos de trabajo digitales y servicios de valor agregado que se alineen mejor con las necesidades de los negocios modernos.
  2. La hiperpersonalización impulsada por IA como nuevo campo de batalla: con inteligencia artificial avanzada y analítica de datos, la hiperpersonalización ya no es aspiracional, sino accionable. Los bancos ahora pueden ofrecer experiencias contextuales y en tiempo real que anticipan las necesidades del cliente en cada punto de contacto, logrando impactar la adquisición, retención y lealtad de clientes, así como experiencias dinámicas adaptadas en tiempo real.

“A medida que aumentan las expectativas, la hiperpersonalización se convertirá en una ventaja competitiva clave. Los bancos que experimenten de manera temprana con personalización basada en IA liderarán la próxima era de la banca digital”, comenta el ejecutivo de Temenos.

  1. Las experiencias bancarias por niveles se convierten en un diferenciador: los bancos están yendo más allá de los programas tradicionales de recompensas para crear experiencias por niveles basadas en suscripción. Estos niveles premium ofrecen más que beneficios: brindan funciones exclusivas, servicios personalizados y paquetes diseñados para segmentos específicos de clientes. Al introducir niveles diferenciados de servicio, los bancos pueden profundizar el engagement, impulsar la lealtad y competir eficazmente con actores digitales que han establecido nuevos estándares en conveniencia y experiencias asociadas al estatus.
  2. Interoperabilidad con las finanzas descentralizadas (DeFi): los bancos están explorando formas de conectarse de manera segura con las finanzas descentralizadas y los ecosistemas de stablecoins, el cual se proyecta podrían alcanzar entre USD 500.000 y 700.000 millones en los próximos años, permitiendo que los clientes accedan a activos digitales innovadores mientras se protegen los depósitos.

“El éxito requerirá equilibrio entre apertura y control, con fuerte gobernanza, gestión de riesgos y cumplimiento normativo, incluyendo anti lavado de dinero (AML), prevención de fraude y monitoreo en tiempo real tanto en infraestructuras tradicionales como descentralizadas”, concluye Masseroni.

IMN Parks impulsa la economía rural con un modelo capaz de atraer a 100.000 visitantes

La empresa andaluza transforma municipios de interior en destinos turísticos de referencia mediante instalaciones de alto impacto que combaten la estacionalidad y fomentan el crecimiento demográfico. Referente internacional en el diseño y montaje de parques de aventura con fabricación íntegra en Sevilla, la compañía abandera la proyección de la «Marca Andalucía» en mercados de alta exigencia como EE.UU., Canadá y Panamá.

En un momento estratégico para la vertebración del territorio y el impulso de las zonas rurales, la empresa andaluza IMN Parks se consolida como un aliado industrial clave para transformar la economía de los pueblos de interior. A través de la construcción de infraestructuras de aventura de vanguardia, la compañía implementa un modelo de desarrollo sostenible que genera un flujo turístico masivo en zonas que tradicionalmente quedaban fuera de los circuitos convencionales.

El modelo de IMN Parks se basa en la creación de valor estratégico a través de la infraestructura. Proyectos de tirolinas, parques en altura y rocódromos diseñados por la firma han demostrado su capacidad para atraer a más de 100.000 visitantes al año en municipios de baja densidad poblacional, convirtiéndose en un motor de generación de empleo local y fijación de la población al territorio.

Bajo la dirección de su CEO, Ignacio Alonso Casimiro-Soriguer, IMN Parks mantiene un compromiso firme con el talento regional y la producción local. El 100% de la manufactura de sus estructuras se realiza íntegramente en sus instalaciones de Sevilla. «Somos una empresa de innovación. No replicamos productos existentes; aplicamos I+D constante y patentes propias en cada diseño para maximizar la seguridad, el manejo y la rentabilidad para el promotor», afirma Alonso.

La compañía se diferencia por una evolución técnica continua en la construcción de cada parque de aventura, donde cada nuevo proyecto incorpora los estándares de calidad más elevados, situando a la industria andaluza en la vanguardia internacional de la ingeniería recreativa.

Con una cuota de exportación que alcanza el 80% en sus periodos de mayor actividad, IMN Parks ha posicionado la «Marca Andalucía» en los mercados más competitivos del mundo. Su presencia está consolidada en Estados Unidos y Canadá, donde sus estándares técnicos son una referencia, y se expande actualmente hacia Australia.

Esta proyección internacional responde al cumplimiento estricto de las normativas de seguridad más rigurosas (EN 15567, ASTM), lo que permite a la firma sevillana competir en la élite global de los sistemas de aseguramiento continuo y parques de aventura.

La tendencia actual del mercado muestra una demanda creciente de experiencias de ocio activo en familia. Los proyectos de IMN Parks están diseñados para cubrir todos los perfiles, desde el turismo escolar hasta el corporativo (team building), garantizando que los municipios de interior dispongan de una herramienta de cohesión económica y un modelo de negocio estable a largo plazo.

«Cada día trabajamos para mejorar y superar nuestras metas. Nuestra prioridad es hacer realidad cualquier proyecto que seamos capaces de diseñar, aportando soluciones seguras y rentables», concluye Ignacio Alonso Casimiro-Soriguer.

 

Exportaciones pesqueras no tradicionales se disparan 118,5% y agropecuarias crecen 5,3% en enero

El dinamismo de la pota impulsa un fuerte crecimiento en los envíos pesqueros no tradicionales, mientras el sector agropecuario mantiene una expansión sostenida por mayores volúmenes exportados.

En enero de 2026, las exportaciones de productos pesqueros no tradicionales alcanzaron los USD 168 millones, registrando un crecimiento de 118,5% respecto al mismo mes del año anterior. Este resultado estuvo explicado principalmente por el incremento de 150% en el volumen exportado, impulsado por una mayor disponibilidad de biomasa de pota.

Destacaron los envíos de pota congelada y en conserva, que fueron 26 y 15 veces mayores frente a enero de 2025. También se registraron mayores despachos de pescados congelados (285%), camarones (34,6%) y conchas de abanico (32,5%). No obstante, el precio promedio de exportación cayó 12,6% interanual debido al aumento de la oferta.

Agroexportaciones mantienen crecimiento sostenido

Por su parte, las exportaciones agropecuarias sumaron USD 1.185 millones en enero de 2026, lo que representó un crecimiento de 5,3% frente al mismo periodo del año previo. Este avance respondió a un incremento de 10,4% en el volumen exportado.

El desempeño estuvo sostenido por mayores envíos de arándanos (14,3%), al cierre de su campaña, así como de paltas (49,2%), en el inicio de su temporada. También destacaron los envíos de alimentos para camarones (39,7%) y manufacturas de cacao, como cacao en polvo (16%), chocolates (237%) y pasta de cacao sin desgrasar (61,1%).