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Beneficiario final: el 10% de participación que puede definir el riesgo legal y reputacional de una empresa en Perú

En un entorno empresarial cada vez más fiscalizado y expuesto a riesgos reputacionales, conocer quién es el beneficiario final de una empresa se ha convertido en un elemento central para la toma de decisiones, los procesos de debida diligencia y el cumplimiento normativo.

En Perú, la normativa establece que el beneficiario final es la persona natural que posee o controla, directa o indirectamente, al menos el 10% del capital de una persona jurídica o que ejerce control efectivo sobre ella. Esta obligación, incorporada dentro de las disposiciones de la SUNAT, busca fortalecer la transparencia corporativa y prevenir delitos como el lavado de activos y la evasión fiscal.

La relevancia del tema no es menor. El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha advertido que la opacidad en la titularidad real de las empresas es uno de los principales mecanismos utilizados para ocultar flujos financieros ilícitos. Según estimaciones de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), entre el 2% y el 5% del PBI mundial podría estar vinculado a dinero de origen ilícito, muchas veces canalizado a través de estructuras societarias complejas.

En la práctica, identificar al beneficiario final no siempre es evidente. Las estructuras corporativas pueden incluir holdings, accionistas interpuestos o participaciones indirectas que dificultan conocer quién ejerce realmente el control o recibe los beneficios económicos. Tal como se explica en el análisis desarrollado por Sheriff en su blog especializado, el beneficiario final no necesariamente es quien figura en los documentos registrales, sino quien, directa o indirectamente, toma decisiones estratégicas o se beneficia económicamente de la empresa.

“El verdadero riesgo no está en lo que se ve en la ficha registral, sino en lo que no se ve. Las empresas se crean y cierran constantemente, pero lo que permanece es la persona o representante legal detrás de ellas.Y eso es lo que marca la diferencia entre una relación segura y un problema legal; al final del día, estamos evaluando la ‘hoja de vida’ de quien construye el negocio”, afirma Vicente Cruz, CEO de Sheriff.

El incumplimiento en la identificación o declaración del beneficiario final puede generar sanciones administrativas y contingencias tributarias. Pero más allá de las multas, el impacto puede ser reputacional. En un contexto donde inversionistas, bancos y grandes corporaciones refuerzan sus procesos de debida diligencia, la transparencia societaria se ha convertido en un criterio clave para cerrar acuerdos, acceder a financiamiento o participar en procesos de contratación.

Además, la exigencia de revelar al beneficiario final no es exclusiva del Perú. En los últimos años, distintos países han reforzado sus marcos regulatorios en línea con estándares internacionales para asegurar mayor claridad sobre quiénes son las personas naturales que controlan o se benefician de las empresas. Esta tendencia responde a una necesidad global de reducir la opacidad corporativa y fortalecer la confianza en los mercados.

“La transparencia ya no debe entenderse solo como una obligación legal, sino como parte de una cultura empresarial responsable. Cuando las compañías conocen su estructura real y verifican la de sus contrapartes, reducen significativamente su exposición a riesgos”, agrega Cruz.

En esa misma línea, especialistas coinciden en que comprender quién ejerce el control efectivo dentro de una estructura corporativa es clave para una adecuada gestión tributaria y de riesgos. “Comprender quién ejerce el control real dentro de una estructura corporativa es esencial para una adecuada gestión tributaria y de riesgos. La transparencia en la titularidad no solo reduce contingencias, sino que fortalece la confianza en el mercado”, finaliza Carlos Vargas, CEO de TPC Group.

EE. UU. impone aranceles de hasta 50 % a manufacturas de cobre peruano

Cerca de US$ 500 millones en manufacturas de cobre exportadas enfrentarán este nuevo arancel que afecta principalmente a productos con valor agregado, mientras las materias primas mantendrían acceso al mercado estadounidense.

El Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) advirtió que la nueva proclama presidencial de Estados Unidos, vigente hoy, introduce cambios en el tratamiento arancelario aplicable a diversos bienes manufactureros, lo que tendría un mayor impacto en las exportaciones peruanas con valor agregado, especialmente en manufacturas de cobre.

Carlos Posada, director ejecutivo del Idexcam de la CCL, sostuvo que los productos que serían impactados incluyen alambres, barras, perfiles, chapas, bandas, hojas y accesorios, los cuales podrían enfrentar aranceles de hasta 50 % al ingresar a ese país.

“Se trata de bienes con mayor nivel de elaboración. En tanto, la afectación en productos de acero y aluminio sería menor”, manifestó.

En 2025, Perú exportó a Estados Unidos cerca de US$ 500 millones en productos de cobre y sus manifacturas, los cuales estarán sujetos al nuevo arancel.

Actualización de medidas arancelarias

Cabe señalar que la proclama presidencial de la administración Trump actualiza las disposiciones arancelarias aplicables a las importaciones de acero, aluminio y cobre, ampliando el alcance de los bienes sujetos a mayores gravámenes. En varios casos, se establece que el arancel se aplique sobre el valor total del producto importado, lo que incrementa el costo de ingreso a ese mercado.

El Idexcam precisó que, si bien los nuevos cambios impactarán en productos con mayor valor agregado, las exportaciones peruanas de materias primas, como minerales de cobre, cátodos y chatarra, así como chatarra de hierro, acero y aluminio, no se verían afectadas por este arancel, manteniendo sus condiciones actuales de acceso al mercado estadounidense.

“Si bien la medida preserva el acceso al mercado estadounidense para productos primarios, afecta la competitividad de las exportaciones peruanas con mayor valor agregado, particularmente en actividades como el trefilado, laminado y extrusión de cobre”, comentó.

Asimismo, advirtió que el Perú no se encuentra entre los países con trato preferencial, lo que limita su capacidad de mitigar el impacto frente a otros competidores.

Frente a este escenario, el representante gremial destacó la importancia de monitorear de manera permanente las medidas comerciales adoptadas por los principales socios del Perú y evaluar oportunamente sus efectos en la competitividad de la oferta exportable. Asimismo, recomendó fortalecer la diversificación de mercados y el desarrollo de productos con mayor valor agregado como estrategias preventivas ante cambios en el entorno internacional.

Empresas peruanas y la IA: por qué la implementación sigue sin despegar

La mitad de las compañías en el país todavía no usa IA. Cultura interna, organización de datos y talento son las barreras que más pesan.

El interés por el uso de la inteligencia artificial en las empresas peruanas crece, pero su implementación sigue rezagada. Aunque la inversión en esta tecnología se multiplicó por 3.9 en 2025, según el CIO Playbook de Lenovo e IDC, cerca del 50% de compañías aún no la utiliza, de acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

El debate ha cambiado. “La pregunta ya no es cuánto cuesta implementar IA, sino cuánto perdemos por no hacerlo”, señala Ethel Bazán, gerente comercial de Gtd Perú. La presión por adoptarla aumenta pero, ¿por qué las empresas no lo están logrando?

Estas son las tres barreras que, hoy por hoy, frenan la transformación digital en las compañías peruanas.

Cultura organizacional

Adoptar IA no es solo instalar una herramienta: implica rediseñar procesos, roles y formas de tomar decisiones. Sin embargo, pocas empresas peruanas lo abordan así.  “El mejor sentido para entenderlo es ver a la tecnología como el motor y a la cultura como el combustible: puedes tener la IA más avanzada del mercado, pero sin una cultura que la impulse, la máquina simplemente no arrancará” advierte Bazán.

Esta desconexión se refleja en las cifras del Think Digital Report 2024: las empresas peruanas priorizan la operación (81%) y la tecnología (73%), pero descuidan la cultura organizacional (45%). Sin una dirección convencida, los proyectos se quedan en piloto o no llegan a arrancar.

Organización de datos

La IA requiere datos limpios, confiables y ordenados para ser eficaz. El desafío no es la falta de datos, porque todas las empresas tenemos datos, sino su calidad y fragmentación. Lo más frecuente es que distintas áreas manejen los mismos datos con criterios diferentes, sin un sistema que los unifique y democratice. Como señala la ejecutiva de Gtd Perú, «sin una adecuada cultura del dato, es muy difícil implementar soluciones de IA de manera eficiente».

Talento especializado

El mercado peruano enfrenta una escasez de profesionales como científicos, ingenieros y arquitectos de datos. Además, muchas organizaciones carecen de equipos con la experiencia necesaria para estructurar proyectos de IA desde cero. Solo el 35% de las empresas prioriza el talento especializado en sus planes. “La solución actual recae en identificar el potencial interno para capacitarlo y complementarlo con perfiles estratégicos del mercado.”  Sostiene la ejecutiva de Gtd Perú.

Hoy más que nunca, la seguridad de la información es una necesidad para proteger la infraestructura y los datos de IA. El reto final no es tecnológico, sino estratégico: las empresas que logren alinear cultura, datos y talento, bajo mecanismos sólidos de ciberseguridad, serán las únicas que realmente capitalicen el potencial de la inteligencia artificial en los próximos años.

Logística 2026: ¿Qué tendencias marcan la expansión de las industrias a Lima Sur?

La expansión industrial ha generado que diversas fábricas se movieran al sur de la capital, buscando zonas especializadas para el desarrollo de estas actividades, contando con infraestructura adecuada que potencia el crecimiento y desarrollo de la industria.

Los criterios para la selección de ubicaciones industriales han cambiado significativamente en el país, impulsados por el auge del e-commerce y la necesidad de descentralización logística. El sur de Lima, específicamente zonas como Lurín y Chilca, se ha consolidado como el epicentro del desarrollo industrial, gracias a su ubicación cercana a la carretera Panamericana Sur, conectando a Lurín con el puerto del Callao y de Chancay.

El interés empresarial por esta parte de la ciudad ha impulsado el crecimiento económico de la zona, incrementando el desarrollo inmobiliario y comercial en todo Lurín. “La elección de una zona industrial ha evolucionado de una discusión sobre cuántos metros cuadrados ocupar a qué tan conectados podemos estar. Las empresas buscan entornos que les permitan optimizar costos logísticos, garantizar la seguridad de su inversión y reducir al mínimo posible sus tiempos, valorando la conectividad con puertos, aeropuertos y centros corporativos”, señala Jorge Gagliardo, vicepresidente de Desarrollo Industrial en Grupo Centenario.

En este contexto, Jorge comparte cuatro criterios esenciales que están marcando la pauta en la elección de espacios industriales estratégicos:

  • Conectividad y accesibilidad: la cercanía estratégica a la Panamericana Sur es vital para el flujo de mercancías. Una ubicación óptima debe facilitar el acceso rápido a los principales puertos del país, así como al Centro de Lima en menos de 45 minutos.
  • Infraestructura de clase mundial: las operaciones modernas requieren servicios garantizados. Esto incluye factibilidad de energía de baja y media tensión, redes de agua y desagüe, telecomunicaciones mediante fibra óptica y pavimentación diseñada para transporte pesado.
  • Seguridad jurídica y zonificación: es fundamental contar con el respaldo de una compañía con trayectoria que garantice la propiedad del terreno. Asimismo, la zonificación debe ser compatible con actividades industriales de tipo I2 (Industria Liviana) o I3 (Gran Industria) para evitar conflictos operativos futuros.
  • Ecosistema y servicios: siguiendo la tendencia de los entornos corporativos, las zonas industriales deben integrar áreas comunes y servicios complementarios —como zonas de parqueo, áreas verdes, ciclovías y espacios de descanso— que promuevan un mejor entorno para los colaboradores y reduzcan la fatiga durante la jornada.

En el mercado peruano, estas características se han establecido como un estándar de calidad para la gran industria. “Ahora, las empresas buscan lugares que estén plenamente implementados para la actividad industrial, dejando paulatinamente las zonas que comparten vías públicas no especializadas o muy cercanas a zonas ampliamente pobladas. Por ello, una opción que se ha consolidado es el parque industrial MacrOpolis, al brindar más de 41 km de vías de alta tránsito y más de 14 millones de m2 para la zonificación industrial”, finalizó Gagliardo.

Estabilidad económica y mayor control financiero: las prioridades de los jóvenes, según estudio de Experian

El 70% de los jóvenes en Lima Metropolitana y Callao muestra alta preocupación por su situación económica, reflejando una mayor conciencia financiera. Inflación, endeudamiento y capacidad de ahorro destacan entre los principales temas de interés.

En un contexto de alta atención ciudadana, los jóvenes peruanos están cada vez más enfocados en su bienestar económico y en cómo gestionar mejor sus finanzas. Más que una señal de alerta, esto refleja una generación más consciente de su futuro y de la necesidad de tomar decisiones informadas.

De acuerdo con el estudio “Perfil financiero de los jóvenes de Lima Metropolitana y Callao” de Experian Perú, realizado a personas entre 18 y 40 años, el 70% de los jóvenes se muestra preocupado por su situación económica actual. Esta preocupación se concentra principalmente en el aumento de precios (18%), la incertidumbre frente a las deudas (17%) y la dificultad para ahorrar (16%), evidenciando una búsqueda activa de estabilidad.

Este interés también viene acompañado de mayores expectativas. Los jóvenes no solo buscan acceso al crédito, sino experiencias más claras, simples y alineadas a su realidad. En esa línea, el estudio más reciente de Experian Perú, “Percepción y uso de la Inteligencia Artificial en decisiones financieras”, muestra que el 40% de los usuarios espera productos personalizados y el 38% demanda mayor transparencia en la toma de decisiones. De hecho, cerca de 5 de cada 10 peruanos considera a la IA un aliado para entender mejor sus finanzas.

“Hoy vemos una generación más involucrada en entender sus finanzas y en exigir mayor claridad en cómo funcionan los productos financieros. Este cambio es clave, porque no solo impulsa una mayor adopción de herramientas digitales, sino también la necesidad de cerrar brechas en educación e información para que más jóvenes puedan tomar decisiones con confianza”, señaló Aldo Saavedra, gerente comercial de Experian Perú.

Oportunidades para fortalecer la salud financiera de los jóvenes

El estudio evidencia que el 49% de los jóvenes no se siente seguro en el manejo de sus finanzas personales, lo que muestra un espacio importante para fortalecer capacidades en esta etapa clave. A esto se suma que, aunque existe una clara intención de construir estabilidad, reflejada en la preocupación por el ahorro, esta no siempre se traduce en hábitos concretos: más de la mitad (56%) no planifica sus gastos mensuales.

“Este interés por entender mejor sus finanzas es una señal positiva, pero también un llamado a la acción. Desde Experian ponemos especial énfasis en la educación financiera porque es la base para que las personas puedan planificar su futuro y tomar mejores decisiones. Al mismo tiempo, estos resultados son una oportunidad para que distintos actores, tanto públicos como privados, desarrollen soluciones más cercanas, claras y útiles, que respondan realmente a lo que hoy necesitan los jóvenes”, concluye Saavedra.