Un estudio global de SAS e IDC revela qué están haciendo las organizaciones que logran convertir la IA en resultados positivos concretos.
Las organizaciones que aplican prácticas de IA confiable (trustworthy AI) tienen 15 veces más probabilidades de reportar un ROI sólido en sus proyectos de inteligencia artificial: 62% frente a apenas 4% de aquellas que no lo hacen. Así lo revela el segundo Data and AI Impact Report de la International Data Corporation (IDC), una de las principales firmas globales de análisis de mercado tecnológico, patrocinado por SAS y basado en una encuesta a 2,699 tomadores de decisiones en 28 países.
El estudio muestra un hallazgo significativo: las empresas que obtienen mayor valor de la IA son aquellas que la gestionan con mejores prácticas de gobernanza, mayor calidad de datos, supervisión y capacidad para explicar cómo la IA llega a sus decisiones. A medida que las organizaciones avanzan de sistemas que generan respuestas hacia sistemas capaces de tomar acciones, la confianza se convierte en un factor determinante para transformar la inversión en IA en valor medible para el negocio. Esto ocurre tanto a nivel global como en Latinoamérica. Por ello, en mercados como el peruano, donde la adopción de IA avanza mientras las bases de datos y la gobernanza aún maduran, este factor será determinante para separar a las empresas que capitalizan la tecnología de las que se quedan atrás.
La IA que no puede explicar sus decisiones es un riesgo para el negocio
El despliegue de la IA está avanzando rápidamente hacia sistemas con mayor autonomía. Aproximadamente 89% de los encuestados señala que sus agentes de IA ya participan en la toma de decisiones, desde apoyar decisiones aprobadas por personas hasta actuar de manera autónoma.
Sin embargo, la confianza no avanza al mismo ritmo. La confianza en la IA disminuye de 76% en la IA generativa a 66% en la IA agéntica, una diferencia de 10 puntos que refleja las crecientes preocupaciones a medida que estos sistemas pasan de generar información a tomar acciones.
“Cuando la IA funciona, su impacto es extraordinario”, afirmó Bryan Harris, CTO de SAS. “Sin embargo, está bien documentado que los agentes de IA más avanzados pueden tener tasas de error superiores al 25% en tareas complejas, lo cual es inaceptable en entornos críticos para la toma de decisiones. Para lograr precisión y consistencia, las organizaciones deben incorporar experiencia real del negocio en los flujos de trabajo de IA agéntica, manteniendo a las personas en el centro de la gobernanza y la supervisión. Aquellas que hagan ambas cosas podrán cerrar la brecha de confianza y obtener una ventaja competitiva en el mercado.”
Muchas organizaciones pierden dinero y tiempo por problemas de infraestructura de datos
El informe también revela que solo 17.5% de las organizaciones cuenta con una infraestructura de datos en el nivel más alto de madurez, suficientemente optimizada para responder a las demandas de la IA agéntica. Aquellas con una infraestructura optimizada tienen cuatro veces más probabilidades de esperar un ROI sólido de sus proyectos de IA y seis veces más probabilidades de exigir controles de calidad de datos y explicabilidad.
Las organizaciones líderes en IA confiable tienen, además, 44 veces más probabilidades de realizar revisiones de gobernanza y explicabilidad, mientras que el 85% está incrementando su inversión en IA confiable en más de 10% este año.
“A medida que la IA se vuelve más autónoma, las organizaciones enfrentan un nuevo desafío: mantener la confianza en sistemas que las personas no comprenden completamente”, señaló Chris Marshall, Vicepresidente de IDC. “Nuestros hallazgos muestran que una mayor supervisión, explicabilidad, responsabilidad y sólidas bases de datos se están convirtiendo en requisitos para escalar la IA con éxito.”
Los hallazgos se basan en una encuesta global a 2,699 tomadores de decisiones con conocimiento o influencia sobre las iniciativas de datos e IA de sus empresas. La encuesta se realizó en 28 países y abarcó cuatro industrias: banca, seguros, ciencias de la vida y sector público.




