La mayoría de estos seguros fueron asignados en zonas de alto riesgo climático. Según la Fundación Microfinanzas BBVA, un emprendedor que accede a un préstamo con un seguro durante dos años, obtiene excedentes un 8,1% superiores en su negocio respecto a otro que carece de cobertura.
La colocación de créditos con seguros multirriesgo y agrícola de Financiera Confianza, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA), superó las 100,000 pólizas optativas en lo que va de año, destacando las colocaciones en el Norte del país.
El dinamismo de los seguros es un reflejo de la estrategia de la entidad microfinanciera para promover acciones que permitan mitigar el impacto de riesgos climáticos, como el anunciado Fenómeno El Niño (FEN), cuya magnitud los científicos proyectan que será extraordinaria en el verano de 2026-2027.
En efecto, según observan los análisis realizados por la Fundación, los créditos apalancados con seguros permiten a los emprendedores vulnerables gestionar mejor la incertidumbre ante amenazas como el FEN e impulsar su progreso y bienestar, evitando al mismo tiempo su descapitalización.
De hecho, entre aquellos emprendedores que cuentan con seguro multirriesgo, sus activos crecen 12,7% más y sus excedentes 8,1% más frente a un grupo comparable. “Un seguro no genera impacto porque se coloque. Genera impacto cuando, en el momento crítico, evita que una familia tenga que vender aquello que tanto le costó construir; da tranquilidad a la hora de apostar por el negocio que es principal sustento de su hogar“, aseguró Stephanie Garcia Van Gool, directora de Impacto de la Fundación Microfinanzas BBVA.
Pero la resiliencia no sólo es proteger capital, es invertir para que pueda seguir construyendo. Aquellos emprendedores que cuentan con un crédito de saneamiento presentan un 7% más de ahorro frente a un grupo comparable. En efecto, los mismos clientes confirman ese impacto: 93% reporta la reducción de gastos. Como constata Garcia Van Gool, casi 7 de cada 10 clientes que ahorran tiempo gracias al saneamiento lo reinvierten en generar ingresos. “Esa es la diferencia entre financiar infraestructura y financiar progreso“, afirmó.
Seguro y saneamiento parecen soluciones distintas. En realidad, son dos caras de una misma estrategia. el seguro protege y el saneamiento mejora la infraestructura del hogar aumentando su valor.
“En definitiva, el Fenómeno El Niño no crea la vulnerabilidad, la revela y la acelera. Por eso, la respuesta no puede limitarse a la emergencia. La recuperación empieza antes: con ahorro, seguros, vivienda, saneamiento, datos de riesgo, flexibilidad y acompañamiento y todo ello de forma simultánea”, comentó la experta.
García Van Gool brindó dichas declaraciones durante su participación en el evento “Sembrar resiliencia: Microfinanzas ante el Fenómeno El Niño”, organizado por Financiera Confianza y la Fundación Microfinanzas BBVA en Lima este miércoles. La experta habló de la fragilidad de los hogares ante las crisis, pero, ante todo, sobre cómo, desde la evidencia, se diseñan soluciones y cómo la pobreza del futuro requerirá una aproximación más quirúrgica a los distintos segmentos.
Perú: así será la pobreza en 2040
El FEN agudiza la vulnerabilidad de las poblaciones más pobres del Perú y llama a reflexionar sobre las políticas necesarias para revertir su situación y acelerar su progreso económico y social.
“El clima ya no es solo un tema ambiental, es el segundo motor de la pobreza en el Perú para las próximas décadas”, advirtió Giovanni Di Plácido, director de Research y Estrategia de la Fundación Microfinanzas BBVA, quien expuso en el evento sobre “La pobreza del futuro”.
En esa línea, Di Plácido detalló que en la Fundación prevé que hacia 2040 existan entre 7 y 9 millones de pobres en Perú como resultado de la informalidad y la baja productividad actuales. También incidirán en dicha condición la variabilidad climática y el acceso al agua, así como su impacto sobre la actividad agrícola.
Un tercer factor determinante de la pobreza del futuro en Perú será la existencia de población sin pensión durante su vejez, ya que hoy 9 de cada 10 pobres no cotizan para su jubilación.
No menos relevantes serán la vulnerabilidad de las viviendas y los servicios básicos, especialmente en las ciudades, así como la exclusión de la economía digital.
“Las microfinanzas productivas y los seguros agrícolas son la primera línea de defensa para evitar que las familias vulnerables retrocedan a la pobreza tras una emergencia climática”, aseguró Di Plácido durante su participación en el evento.




