Cada proceso de incertidumbre política el Perú suele generar dudas entre quienes invierten o están considerando hacerlo. Sin embargo, los especialistas coinciden en que, cuando se trata de construir patrimonio a largo plazo, las decisiones deberían responder a los fundamentos económicos y financieros más que a la coyuntura.
Si bien los eventos políticos pueden provocar volatilidad temporal en los mercados, su impacto suele ser breve. En cambio, variables como tasas de interés, inflación, liquidez, perspectivas de crecimiento, entre otros, son las que históricamente han tenido más influencia sobre el desempeño de las inversiones en el tiempo.
Por ejemplo, las tasas de interés determinan el costo del financiamiento para empresas y consumidores. Cuando estas disminuyen, el acceso al crédito mejora y se dan condiciones para que las compañías logren expandirse, impulsando sus resultados y, eventualmente, el valor de sus acciones.
«Este mecanismo se explica porque la valuación de una empresa se basa en el descuento de sus flujos de caja futuros a valor presente. Cuando las tasas de interés suben, la tasa de descuento usada en ese cálculo también aumenta y se reduce el valor actual de esos flujos. A la vez, tasas más altas encarecen el costo de oportunidad de invertir en activos de riesgo, ya que la renta fija ofrece retornos atractivos con menor incertidumbre, lo que le resta atractivo relativo a apostar por el crecimiento de un negocio», detalla Mateo Reschini, Head de Research de la SAB de origen argentino INVIU.
Para Reschini la inflación del país también es clave porque su estabilidad permite hacer mejores estimaciones a las empresas e inversionistas.
«Una economía con inflación baja y estable es más fácil de proyectar, tanto para las empresas como para quienes invierten en ellas. Si los precios se mueven predeciblemente, es sencillo estimar costos, ingresos y márgenes futuros, reduciendo la incertidumbre sobre los flujos que generará un negocio. Esa previsibilidad permite tomar decisiones de inversión con más confianza y planificar a mediano y largo plazo, sin la necesidad de cubrirse constantemente ante shocks de precios», explica.
De igual forma, otras variables como el desempeño financiero de las compañías y la liquidez son indicadores muy relevantes para evaluar oportunidades de inversión o financiamiento de la empresas. Para los inversionistas, basar las decisiones en información económica confiable permite afrontar con mayor resiliencia los periodos de incertidumbre, sin perder de vista los objetivos financieros de largo plazo.




