En paralelo, Donald Trump volvió a endurecer su tono contra Irán tras rechazar la última propuesta enviada por Teherán para avanzar hacia un acuerdo de paz. El mandatario calificó la respuesta iraní como “totalmente inaceptable”, mientras el conflicto sigue generando enorme incertidumbre sobre el futuro del Estrecho de Ormuz, zona clave para el comercio energético mundial.
Em este sentido el petróleo mantiene así un escenario extremadamente sensible. El Brent continúa operando sobre los US$100 por barril y el mercado sigue reaccionando violentamente a cualquier titular relacionado con Medio Oriente. A esto se suma un factor político relevante: esta semana Trump viajará a China para reunirse con Xi Jinping, en un encuentro donde el conflicto con Irán y la seguridad energética mundial estarán sobre la mesa, considerando que China es uno de los principales compradores de petróleo iraní y podría transformarse en un actor clave para destrabar negociaciones.
Desde mi perspectiva, mientras no exista una señal concreta de distensión en Ormuz, el petróleo mantiene espacio para buscar nuevamente rangos entre US$108 y US$115 por barril, especialmente si el mercado comienza a descontar interrupciones más prolongadas de suministro. Un eventual acuerdo diplomático podría devolver rápidamente al crudo hacia zonas cercanas a US$95, aunque hoy el mercado parece inclinado a seguir premiando el riesgo geopolítico por sobre la calma.
En este contexto, el oro, entra ya en su tercera semana consecutiva de avances, consolidándose como uno de los refugios favoritos del mercado frente a inflación persistente, tensiones geopolíticas y dudas sobre la FED. La combinación entre un escenario internacional frágil y tasas que podrían mantenerse elevadas sigue fortaleciendo el apetito por el metal precioso. Bajo este contexto, no descartaría movimientos hacia la zona de US$4.750 e incluso US$4.850 por onza si el conflicto vuelve a intensificarse o si la inflación estadounidense continúa sorprendiendo al alza. En contraste, señales claras de paz y una moderación más contundente de la inflación podrían generar correcciones hacia niveles cercanos a US$4.650 por onza, aunque el sesgo dominante sigue siendo alcista.
Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group





