El presidente del Instituto Cusqueño de Economía, Rogers Valencia, advirtió que la región acumula miles de millones de soles inmovilizados pese a las brechas de infraestructura, energía y servicios básicos.
La región Cusco ha recibido más de S/ 33.000 millones por concepto de canon y sobrecanon gasífero desde el inicio de operaciones del yacimiento Camisea en 2004. Sin embargo, una parte importante de esos recursos permanece sin ejecución.
Durante su participación en el evento PERÚ ENERGÍA Cusco, Rogers Valencia cuestionó la limitada capacidad de gestión pública en la región. “Del total recibido, solo se han gastado 20 mil millones de soles y hay alrededor de 12 mil millones congelados en depósitos bancarios que no se pueden utilizar”, señaló.
Más de 6.800 obras paralizadas
El titular del Instituto Cusqueño de Economía indicó además que existen más de 6.800 obras paralizadas en la región, de las cuales más del 60% corresponden a municipalidades distritales.
Según explicó, muchas de estas iniciativas tienen más de ocho años detenidas, situación que reduce considerablemente las posibilidades de reactivación debido al incremento de costos y problemas técnicos acumulados.
Limitado acceso al gas natural
Pese a ser la región productora del gas de Camisea, Cusco mantiene una cobertura reducida de gas natural domiciliario y vehicular.
Valencia sostuvo que apenas 4.000 vehículos han sido convertidos a gas natural y advirtió que sectores industriales como el ladrillero continúan utilizando combustibles altamente contaminantes, generando impactos en la salud pública y el medio ambiente.
Vulnerabilidad energética y necesidad de infraestructura
El ejecutivo también alertó sobre la dependencia energética del país respecto a un único ducto de transporte operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP).
“La falla del gasoducto de TGP nos costó 1% del PBI nacional, eso significa US$ 3.500 millones”, afirmó.
Finalmente, planteó la necesidad de avanzar hacia una tarifa única de gas natural, garantizar seguridad de suministro para la industria y desarrollar una infraestructura troncal con respaldo estatal y articulación regional.





