15.1 C
Peru
viernes, septiembre 4, 2026
Inicio ACTUALIDAD Túnel Agua Negra: así funcionará la megaobra entre Argentina y Chile

Túnel Agua Negra: así funcionará la megaobra entre Argentina y Chile

El proyecto contempla dos túneles de 14 kilómetros para conectar San Juan con Coquimbo.

El proyecto del túnel internacional de Agua Negra contempla una megaobra de ingeniería destinada a conectar San Juan, en Argentina, con la región chilena de Coquimbo a través de la Cordillera de los Andes. Para ejecutar la excavación se utilizará una tuneladora de grandes dimensiones, conocida como TBM, capaz de perforar el macizo rocoso mientras realiza de manera simultánea parte del revestimiento de la estructura.

La máquina no funcionará únicamente como un equipo de perforación. En la práctica, será una fábrica móvil dentro de la montaña, equipada para cortar la roca, retirar el material excavado y avanzar progresivamente por el complejo terreno cordillerano.

En la parte frontal tendrá un disco de corte equipado con herramientas fabricadas con carburo de tungsteno. Estas piezas girarán mientras ejercen una enorme presión sobre la roca, permitiendo fragmentarla y abrir paso a través del macizo andino.

A medida que la tuneladora avance, el material extraído será recogido y trasladado mediante un sistema interno de cintas transportadoras. Los escombros serán conducidos hacia la parte posterior de la máquina, desde donde podrán ser retirados de la zona de excavación.

Perforación y revestimiento en una misma operación

Una de las principales ventajas de la tecnología TBM es que permite desarrollar distintas etapas de la construcción prácticamente al mismo tiempo. Mientras la cabeza de corte continúa perforando la roca, detrás de ella avanzan brazos mecánicos encargados de instalar las dovelas de hormigón armado prefabricadas.

Estas piezas son ensambladas hasta formar anillos que constituyen el revestimiento de las paredes del túnel. De esta manera, la estructura queda consolidada poco después de que la máquina atraviesa cada sector, reduciendo la exposición de la excavación y los riesgos asociados a posibles desprendimientos.

Este sistema también permite mantener un ritmo de avance superior al de métodos tradicionales basados en perforaciones y voladuras con explosivos. La integración de excavación, extracción y revestimiento convierte a la TBM en una pieza central para una obra de la complejidad y longitud proyectadas para Agua Negra.

¿De dónde vienen estas máquinas?

Las tuneladoras de este nivel tecnológico no se fabrican como unidades estándar. Son diseñadas y construidas a medida en instalaciones industriales especializadas, con participación de empresas de países como Alemania, China e Italia, de acuerdo con las características geológicas y los requerimientos de cada proyecto.

Para el cruce de la Cordillera de los Andes, la TBM deberá responder a condiciones particularmente exigentes de presión, temperatura y dureza de las formaciones rocosas. Además, tendrá que operar a más de 3.600 metros de altura, lo que incrementa las exigencias técnicas de la construcción.

Dos túneles atravesarán los Andes

El proyecto de Agua Negra contempla la construcción de dos túneles paralelos, cada uno destinado a un único carril y con una extensión aproximada de 14 kilómetros. Ambos deberán atravesar una de las zonas geológicamente más complejas de la región para establecer una conexión vial entre Argentina y Chile.

La dificultad no estará solamente en perforar la montaña. La infraestructura deberá enfrentar diferentes condiciones de presión, temperatura y composición de las formaciones rocosas a lo largo del recorrido, además de mantener condiciones de seguridad durante todo el proceso de excavación.

Una conexión estratégica entre Argentina y Chile

El túnel internacional de Agua Negra está proyectado como una conexión vial entre San Juan y Coquimbo, atravesando la Cordillera de los Andes. La utilización de una tuneladora permitirá abordar una excavación de gran profundidad y longitud mediante un sistema mecanizado que integra la perforación, extracción del material y revestimiento.

La megaobra se plantea como una pieza central para mejorar la conexión terrestre entre ambos países y profundizar la integración regional. Su ejecución implicará resolver importantes desafíos de ingeniería asociados al cruce de la cordillera, con una infraestructura diseñada para mantener la operación en condiciones geográficas particularmente exigentes.