El estudio de Rankmi analiza los retos y oportunidades del talento senior frente al envejecimiento laboral y la transformación tecnológica.
El envejecimiento de la población peruana está transformando progresivamente el mercado laboral y plantea nuevos desafíos para las empresas. Con una mayor presencia de personas mayores de 50 años en las organizaciones, la experiencia acumulada, el conocimiento del negocio y la capacidad de liderazgo de este grupo adquieren una relevancia creciente. Sin embargo, este cambio demográfico todavía no se refleja al mismo ritmo en las estrategias de gestión del talento, lo que abre una oportunidad para que las compañías adapten sus políticas y aprovechen mejor la convivencia de distintas generaciones.
En este contexto, el pasado jueves 13 de agosto se presentó en Lima el estudio Economía Plateada, desarrollado por Rankmi para analizar cómo se prepara el Perú frente a una fuerza laboral cada vez más longeva y cuáles son los desafíos y oportunidades que plantea este escenario en la era de la inteligencia artificial. El encuentro contó con la participación de Adolfo Ortuzar, CEO de Sudamérica de Rankmi, como moderador, y de Eddy Morris, decano de Ingeniería de ESAN; Mariella Ackermann, fundadora de Tribu Sabia; y Carla Olivieri, CEO de Aktiva & Speaker, quienes abordaron desde distintas perspectivas el impacto del cambio demográfico en el mundo laboral.
“La Economía Plateada en el Perú todavía está en una etapa muy inicial; podríamos decir que ni siquiera está en pañales. Estamos por debajo de lo que ocurre en otros mercados y todavía tenemos mucho camino por recorrer para entender que las personas mayores no representan un problema, sino una oportunidad. El reto está en reconocer el valor que tienen y generar las condiciones para que puedan seguir aportando con toda su experiencia”, señaló Mariella Ackermann, fundadora de Tribu Sabia.
Los hallazgos del estudio muestran precisamente que existe una oportunidad para que las empresas cambien la manera en que entienden al talento senior. En Perú, el 71,4% de los trabajadores reconoce el valor de los profesionales mayores de 50 años, mientras que este grupo registra una antigüedad promedio de 14,3 años, lo que representa un importante conocimiento acumulado sobre los procesos, la cultura y el funcionamiento de las organizaciones. Al mismo tiempo, el desafío no pasa únicamente por mantener a estos profesionales en el mercado laboral, sino por acompañar su experiencia con capacitación y actualización permanente, especialmente frente a la incorporación de nuevas tecnologías.
En esa transformación, la inteligencia artificial puede convertirse en una aliada del talento senior. “La inteligencia artificial está ayudando cada vez más en la parte operacional y permite automatizar o agilizar muchas tareas. Pero la experiencia del talento senior puede complementar esa tecnología, porque ese conocimiento acumulado permite hacer mejores preguntas, pulir los prompts, interpretar los resultados y aplicar la información de manera más estratégica. No se trata de elegir entre experiencia o IA, sino de lograr que ambas trabajen juntas”, explicó Eddy Morris, decano de Ingeniería de ESAN.
Esta complementariedad cobra especial importancia en un contexto en el que todavía persisten barreras para la empleabilidad de los profesionales mayores de 50 años. Según el estudio, la principal dificultad identificada en Perú es la brecha digital, con 36,4%, seguida por los sesgos y prejuicios asociados a la edad, con 27,2%. Sin embargo, la disposición hacia las nuevas tecnologías muestra un escenario distinto: 90,3% de los trabajadores peruanos de entre 50 y 59 años manifiesta entusiasmo frente a la inteligencia artificial.
Así, la Economía Plateada plantea una discusión que va más allá de la edad y obliga a las empresas a pensar cómo combinar experiencia, aprendizaje continuo y tecnología. Para un país que avanza hacia una fuerza laboral cada vez más longeva, el desafío no será únicamente incorporar nuevas herramientas digitales, sino también evitar que el conocimiento acumulado durante décadas quede fuera de esa transformación. La convivencia entre talento senior, nuevas generaciones e inteligencia artificial puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el liderazgo, la transferencia de conocimiento y la competitividad de las organizaciones.



