El incremento de los precios de los alimentos impulsó la inflación en junio, mientras la inflación subyacente mantiene presiones persistentes que reducen el margen del Banco Central para flexibilizar su política monetaria.
La inflación en Lima Metropolitana volvió a acelerarse en junio y se mantiene por encima del rango meta del Banco Central de Reserva (BCR). El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un avance mensual de 0.23%, con lo que la tasa anual alcanzó el 4.0%, superior al 3.9% observado en mayo y acumulando cuatro meses consecutivos fuera del objetivo de entre 1% y 3%.
Para José Silva, asociado senior del área de Asset Management de Intéligo, el resultado confirma que las presiones inflacionarias siguen mostrando una elevada persistencia, pese a que parte del incremento estuvo asociado a factores temporales relacionados con la oferta de alimentos.
Alimentos impulsaron el alza de precios
Durante junio, el principal aporte a la inflación provino del rubro de alimentos. El aumento en los precios de pescados, frutas y huevos respondió a condiciones climáticas adversas que redujeron temporalmente la oferta de estos productos en el mercado.
En contraste, la disminución de los precios internacionales del petróleo permitió una reducción en el costo de los combustibles, lo que contribuyó a moderar parcialmente el incremento del índice general de precios.
No obstante, Silva advirtió que la evolución de la inflación no responde únicamente a factores coyunturales.
La inflación subyacente continúa elevada
Al excluir los componentes más volátiles, como alimentos y energía, la inflación subyacente continuó acelerándose, reflejando que diversos bienes y, especialmente, servicios siguen incorporando mayores costos a los consumidores.
Según Intéligo, este comportamiento evidencia que las presiones inflacionarias permanecen relativamente generalizadas y que el proceso de convergencia hacia el rango meta del Banco Central podría tomar más tiempo del previsto inicialmente.
Banco Central mantendría una postura cautelosa
En este contexto, la entidad considera que el Banco Central mantendrá una estrategia prudente en los próximos meses. Aunque el mercado todavía no anticipa un endurecimiento inmediato de la política monetaria, la persistencia de la inflación limita el espacio para eventuales reducciones en la tasa de interés de referencia.
Silva indicó que, si las expectativas inflacionarias continúan deteriorándose, la autoridad monetaria podría verse obligada a adoptar una postura más restrictiva para contener las presiones sobre los precios.
Retorno gradual al rango meta
Las proyecciones de Intéligo apuntan a que, si bien parte de las presiones responde a factores temporales, la combinación de una demanda interna que mantiene dinamismo y una inflación subyacente todavía elevada hará que el retorno al rango meta sea gradual.
En ese escenario, el Banco Central continuará evaluando la evolución de los indicadores económicos antes de decidir cualquier modificación en su tasa de referencia, privilegiando un enfoque dependiente de los datos para preservar la estabilidad de precios.




