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miércoles, mayo 20, 2026
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Perú logra frenar 180 casos de biopiratería en el mundo y protege su biodiversidad

Sangre de grado, maca y marañón figuran entre los recursos genéticos más expuestos a esta práctica a nivel global, advierte Indecopi.

La Comisión Nacional contra la Biopiratería (CNB), presidida por el Indecopi, informó que el Perú evitó 180 casos de biopiratería en sistemas de patentes a nivel mundial en los últimos 20 años, como parte de las acciones para proteger los recursos genéticos del país y los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas.

La biopiratería ocurre cuando personas naturales o jurídicas —como empresas, universidades u otras organizaciones, tanto nacionales como extranjeras— solicitan el registro de patentes sobre recursos biológicos o conocimientos ancestrales de un país sin su consentimiento previo y sin garantizar una distribución justa de los beneficios. Este problema no solo tiene implicancias económicas, sino que también pone en riesgo la valorización del conocimiento ancestral.

Para contrarrestar esta práctica, la CNB realiza un monitoreo constante y especializado de las solicitudes de patentes que se presentan en las oficinas de propiedad intelectual más importantes del mundo, incluyendo China, Estados Unidos, Japón, Brasil y la Oficina Europea de Patentes.

Gracias a esta constante labor se detectan a tiempo los intentos de apropiación indebida de recursos que registran una creciente demanda global en las industrias farmacéutica, alimentaria y cosmética. Entre las especies peruanas más expuestas y protegidas con éxito destacan la sangre de grado, maca, marañón, cacao, achiote, guayaba, tara, sacha inchi y el camu camu.

Cabe precisar que, recientemente, Perú dio un paso importante con la aprobación del Tratado sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales, que obliga a declarar el origen de estos en las solicitudes de patentes. Esta medida, impulsada tras más de 20 años de negociaciones con participación del país, busca fortalecer la transparencia del sistema y prevenir la apropiación indebida de la biodiversidad y los saberes ancestrales.