Las exportaciones tradicionales del Perú crecieron 49,3% en marzo de 2026 y alcanzaron los US$ 8.263 millones, impulsadas principalmente por el fuerte incremento de los precios internacionales del oro, cobre y plomo.
Las exportaciones tradicionales peruanas mantuvieron un fuerte dinamismo durante marzo de 2026. Según cifras oficiales, los envíos de este segmento alcanzaron los US$ 8.263 millones, registrando un crecimiento interanual de 49,3%.
El resultado estuvo impulsado principalmente por el desempeño del sector minero, favorecido por el aumento de los precios internacionales de los principales metales exportados por el país.
Oro y cobre lideran crecimiento exportador
Entre los productos con mayor incidencia destacaron el oro, cobre y plomo. Los precios de exportación del oro aumentaron 62,6%, mientras que los del cobre crecieron 55,5%.
En el caso del plomo, el incremento alcanzó 45,7%, impulsado en parte por el contenido de plata presente en los embarques exportados.
El desempeño de los minerales permitió compensar parcialmente la caída registrada en otros sectores vinculados a hidrocarburos.
Exportaciones pesqueras crecieron por mayores envíos de aceite de pescado
Las exportaciones pesqueras también mostraron un resultado positivo durante marzo, explicado principalmente por mayores envíos de aceite de pescado.
En contraste, las exportaciones de hidrocarburos registraron una disminución debido a la deflagración de una tubería de gas natural que paralizó temporalmente la producción del lote destinado a exportación.
Sin embargo, el impacto negativo fue parcialmente mitigado por el aumento de precios internacionales asociado al conflicto en Irán, que elevó las cotizaciones energéticas globales.
Exportaciones tradicionales suman más de US$ 23 mil millones en el primer trimestre
En el acumulado del primer trimestre de 2026, las exportaciones tradicionales alcanzaron los US$ 23.276 millones, también con un crecimiento de 49,3% frente al mismo periodo del año anterior.
El avance estuvo favorecido principalmente por el incremento de 49,9% en los precios internacionales de exportación, en un contexto de elevada demanda global de minerales y volatilidad en los mercados energéticos.




