La filial venezolana se mantiene como el último activo no estratégico de la compañía en Latinoamérica y continúa generando beneficios pese al complejo entorno económico.
Telefónica mantiene su estrategia de salida de mercados no estratégicos en Latinoamérica, pero mientras concreta la venta de su filial en Venezuela continúa aprovechando los recursos que genera este negocio en un entorno económico marcado por la inestabilidad.
En los últimos 18 meses, Telefónica Hispanoamérica aprobó dos operaciones para recibir más de €200 millones provenientes de su filial venezolana, entre dividendos y devolución de reservas, fondos que fueron destinados a reducir la deuda que mantiene con el grupo español.
La operación refleja un cambio frente a años anteriores, cuando las restricciones cambiarias y la crisis económica del país dificultaban la transferencia de recursos desde Venezuela hacia la matriz.
Filial venezolana entregó más de €218 millones
Durante 2025, Telefónica aprobó el cobro de €143 millones en dividendos provenientes de su operación en Venezuela. Este monto representó alrededor del 60% de los ingresos por dividendos recibidos desde Latinoamérica durante ese periodo.
El otro mercado que generó retornos para la compañía fue Uruguay, que aportó €111 millones antes de su venta al grupo Millicom en mayo de 2025 por €370 millones.
Posteriormente, en abril de 2026, Telefónica Venezuela aprobó una devolución de reservas por 41.941 millones de bolívares, equivalente a unos €75 millones al tipo de cambio vigente en ese momento.
Con esta operación, los fondos transferidos desde la filial venezolana hacia Telefónica Hispanoamérica superaron los €218 millones.
Venezuela es la última filial pendiente de venta
Desde la llegada de Marc Murtra a la presidencia de Telefónica, la compañía aceleró la venta de activos considerados no estratégicos en la región.
En los últimos años, el grupo concretó la salida de mercados como Argentina, Uruguay, Ecuador, Colombia, Chile y México, siendo Venezuela la única filial latinoamericana pendiente de una operación de venta.
La compañía mantiene su intención de desprenderse del negocio venezolano, aunque la situación política y económica del país había dificultado encontrar compradores interesados.
Sin embargo, algunos analistas consideran que los recientes cambios políticos y una posible apertura hacia nuevos inversionistas podrían generar mejores condiciones para una eventual transacción.
En Venezuela, Telefónica ocupa el segundo lugar por número de clientes en un mercado donde compiten tres operadores, incluida una empresa estatal.
Filial registra beneficios pese a la crisis económica
A diferencia de otras operaciones latinoamericanas vendidas por Telefónica, la filial venezolana mantiene resultados positivos y acumula varios años con beneficios, aunque enfrenta el impacto de la depreciación de la moneda local.
En 2025, la compañía registró un beneficio neto de €71,9 millones, una cifra similar a la del año anterior. Además, fue la filial con mayores ganancias dentro de la cartera latinoamericana de Telefónica y la que presentó el mayor valor contable, con €403 millones registrados al cierre del ejercicio.
Pese a estos resultados, Telefónica y sus auditores aplicaron un deterioro de €116 millones sobre el valor de la filial, dentro de un ajuste general de €967 millones realizado sobre el negocio hispanoamericano.
En total, Telefónica Hispanoamérica cerró 2025 con pérdidas de €1.150 millones, aunque los números rojos fueron 32% menores frente al año anterior. Esta sociedad no incluye las operaciones en Brasil, el único mercado latinoamericano que Telefónica mantiene como estratégico.
Al cierre del año pasado, la filial contaba con 56 trabajadores, 11 menos que en el ejercicio anterior, debido al proceso de ajuste de personal aplicado por la compañía.



