La cartera contempla cuatro proyectos, entre ellos Tía María, Los Chancas, Michiquillay y una nueva fundición en Ilo. La compañía busca elevar su producción de cobre hasta 1,6 millones de toneladas anuales en 2035.
Southern Copper Corporation prevé desplegar más de US$8.200 millones en inversiones en el Perú hasta 2033, como parte de una estrategia de expansión que contempla cuatro grandes proyectos mineros y metalúrgicos.
La cartera está liderada por Tía María, actualmente en construcción en Arequipa, y se complementa con Los Chancas, en Apurímac; Michiquillay, en Cajamarca; y una nueva fundición en Ilo.
Durante su participación en el Investor Day de la Bolsa de Valores de Lima, Raúl Jacob, CFO de Southern Copper Corporation, explicó que la compañía busca incrementar progresivamente su producción de cobre hasta alcanzar 1,6 millones de toneladas anuales en 2035, frente a las poco más de 900.000 toneladas que produce actualmente.
“Nuestra meta es producir 1.600.000 toneladas, hoy día estamos un poquito más de 900.000”, señaló Jacob.
Tía María concentra una inversión de US$1.800 millones
El proyecto que ya se encuentra en ejecución es Tía María, en Arequipa, que contempla una inversión de US$1.800 millones y cuya puesta en operación está prevista para 2027.
La iniciativa tendrá una capacidad de producción de aproximadamente 120.000 toneladas de cobre anuales durante sus primeros cinco o seis años de operación.
Jacob señaló que la construcción avanza a buen ritmo y que la ejecución se encuentra cerca del 50%.
“Tía María está en este momento en construcción, estamos avanzando a buen ritmo, casi llegando a un 50% de ejecución del proyecto”, afirmó.
El proyecto constituye una de las principales apuestas de Southern Copper para ampliar su producción en el Perú y forma parte de la cartera que permitirá a la compañía avanzar hacia su meta de producción para 2035.
Los Chancas espera superar los US$2.600 millones
El segundo gran proyecto es Los Chancas, ubicado en Apurímac, que contempla una inversión estimada de US$2.600 millones.
Southern Copper espera que la iniciativa pueda agregar aproximadamente 130.000 toneladas de cobre a su producción y apunta a culminar su desarrollo hacia 2031.
Sin embargo, el avance del proyecto está condicionado a la solución de problemas vinculados con la minería ilegal dentro del depósito.
De acuerdo con Jacob, la compañía espera resolver esta situación hacia finales de este año y posteriormente avanzar con el estudio de impacto ambiental.
La solución de esta problemática será uno de los factores determinantes para que Southern Copper pueda avanzar con las siguientes etapas del proyecto.
Michiquillay, uno de los activos con mayor potencial
En Cajamarca, Southern Copper contempla desarrollar Michiquillay, proyecto que demandaría una inversión de US$2.500 millones.
La compañía prevé que la futura operación pueda producir más de 225.000 toneladas de cobre al año, convirtiéndose en uno de los proyectos de mayor escala dentro de su cartera.
Jacob destacó especialmente el potencial del yacimiento por su calidad y magnitud.
“Michiquillay es una mina importante de las que ya no hay a nivel mundial”, afirmó.
El ejecutivo añadió que se trata de un proyecto “de muy buena calidad” y de una magnitud comparable con operaciones como Toquepala y Cuajone.
Por sus características y potencial productivo, Michiquillay aparece como uno de los principales activos de crecimiento de Southern Copper para los próximos años.
Nueva fundición en Ilo
La cuarta inversión corresponde a una nueva fundición en Ilo, para la que Southern Copper contempla destinar US$1.300 millones hacia 2033.
El desarrollo de esta infraestructura estará condicionado, entre otros factores, por las condiciones del mercado internacional de concentrados de cobre.
La nueva fundición forma parte de la estrategia de la compañía para ampliar su capacidad metalúrgica en el país y complementa las inversiones destinadas a incrementar la producción minera.
En conjunto, Tía María, Los Chancas, Michiquillay y la nueva fundición en Ilo representan los US$8.200 millones de inversiones que Southern Copper contempla desplegar en el Perú.
México también forma parte de la expansión
La estrategia de crecimiento de Southern Copper también contempla importantes inversiones en México. La compañía prevé destinar aproximadamente US$4.551 millones hasta 2032.
Entre los proyectos considerados se encuentran El Pilar, con una inversión de US$551 millones y una entrada en operación prevista para 2029; El Arco, con US$2.900 millones para 2030; y Empalme Smelter, con US$1.100 millones hacia 2032.
Actualmente, México representa aproximadamente el 64% del EBITDA de Southern Copper, mientras que el Perú aporta el 36%.
Pese a ello, el Perú mantiene un papel relevante dentro de la estrategia de crecimiento de la compañía por el potencial de proyectos como Tía María, Los Chancas y Michiquillay.
Southern Copper apunta a 1,6 millones de toneladas de cobre
El desarrollo de los proyectos forma parte de un objetivo global de incremento de producción.
Southern Copper espera pasar de alrededor de 917.000 toneladas de cobre este año a 1,6 millones de toneladas en 2035.
Jacob explicó que Tía María, Los Chancas y Michiquillay serán algunos de los proyectos que permitirán incrementar la producción desde el Perú, mientras que México contribuirá mediante sus propias iniciativas de expansión.
“Esa es nuestra meta, con un costo muy competitivo y con una generación de valor constante para nuestros accionistas”, afirmó.
Dentro de esta estrategia, el ejecutivo volvió a destacar el potencial de Michiquillay, cuya producción podría superar las 225.000 toneladas anuales.
“Todos los proyectos son importantes. Pero uno que nos entusiasma y nos gusta mucho es Michiquillay”, comentó.
Demanda de cobre abre oportunidades para nuevos proyectos
El plan de expansión de Southern Copper se desarrolla en un contexto de perspectivas favorables para el mercado internacional del cobre.
Jacob señaló que la compañía estima actualmente un déficit de aproximadamente 350.000 toneladas de cobre, dentro de un mercado mundial de cobre refinado de alrededor de 28 millones de toneladas.
Según explicó, la demanda está siendo impulsada cada vez más por actividades relacionadas con los centros de datos, la inteligencia artificial y los vehículos híbridos y eléctricos.
“Lo que ha reemplazado esa demanda que se tenía en el pasado es básicamente inversiones en centros de datos, inversiones relacionadas con la inteligencia artificial, todo lo que está relacionado con nuevas formas de transporte, vehículos híbridos y eléctricos”, sostuvo.
Este escenario se suma a una oferta minera que enfrenta dificultades para incorporar nuevos proyectos de gran escala.
La menor incorporación de nuevas operaciones podría mantener restringida la oferta de cobre durante los próximos años, en un contexto en el que sectores vinculados con la electrificación y la infraestructura digital demandan mayores cantidades del metal.
“A nivel mundial no se están construyendo nuevos proyectos con la excepción de nuestro proyecto Tía María que está siendo construido y que va a buen paso”, concluyó Jacob.




