La economía estadounidense ofrece señales de notable resiliencia combinadas con alertas sectoriales específicas. La Reserva Federal de Atlanta revisó al alza su previsión del Producto Interior Bruto para el segundo trimestre, situándola en el 4,3% frente al 4,0% estimado previamente. En la misma línea de firmeza, el mercado laboral sigue mostrando solidez, ya que las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo disminuyeron hasta las 209.000, mejorando la previsión de 210.000, mientras que las solicitudes continuas se ubicaron en 1.782.000. El sector inmobiliario también reflejó dinamismo en abril, periodo en el que los permisos de construcción repuntaron un 5,8% hasta alcanzar 1.442.000 licencias, superando las expectativas, al tiempo que los inicios de viviendas cedieron un 2,8% para situarse en 1.465.000 unidades, una cifra que resultó mejor de lo previsto. Asimismo, los indicadores adelantados de mayo mostraron que el PMI manufacturero preliminar sorprendió al alza con 55,3 puntos, compensando la ligera moderación del sector servicios que se ubicó en 50,9 puntos, dejando el PMI compuesto en 51,7 enteros. La nota negativa de la jornada macroeconómica provino del Índice de Perspectivas Empresariales de la Fed de Filadelfia, el cual sufrió un desplome devastador al hundirse a -0,4 puntos en mayo, muy lejos de los 17,8 esperados por el consenso, señalando una contracción repentina de la actividad manufacturera regional.
Esta dualidad genera posturas diversas en el seno de la Reserva Federal. Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, alertó sobre un problema bastante significativo de inflación, reconociendo estar más sintonizado con este flanco del mandato. Por su parte, Thomas Barkin, presidente de la Fed de Richmond, afirmó que la política actual está en una buena posición frente a los shocks en curso y que la necesidad de subir los tipos dependerá de cómo reaccionen las empresas y los consumidores. Barkin respaldó el crecimiento reciente del empleo, señalando que las empresas gestionan las mejoras de productividad mediante la rotación de personal y no a través de despidos masivos. Respecto a la Inteligencia Artificial, apuntó que los empleadores fuera del software aún no reducen plantillas por este motivo y que, aunque la transición podría ser difícil, no prevé que el impacto neto final sea negativo. En el plano de la administración central, el presidente Donald Trump sugirió la probabilidad de tener que devolver 149.000 millones de dólares en aranceles y justificó haber pospuesto la orden ejecutiva sobre Inteligencia Artificial por desacuerdos con ciertos aspectos de su redacción. Asimismo, vinculó la seguridad de la Casa Blanca a la aprobación de fondos presupuestarios por parte del Partido Republicano, en una jornada donde también escenificó un anuncio público junto al jefe de la Agencia de Protección Ambiental.
El precio medio de la gasolina en Estados Unidos se ha mantenido durante gran parte de mayo por encima de los 4,50 dólares por galón, acumulando un alza superior al 50% desde el inicio de las hostilidades con Irán. El director de la Agencia Internacional de la Energía advirtió que los mercados petroleros entrarán en zona roja en julio debido al agotamiento estacional de las reservas antes de la temporada de viajes de verano. Ante este escenario de ajuste de oferta, fuentes del sector apuntan a que la OPEP+ acordará un aumento de la cuota de producción de petróleo de 188.000 barriles diarios en su reunión del próximo 7 de junio. En paralelo, la diplomacia estadounidense busca abrir alternativas, y el Secretario de Estado, Marco Rubio, manifestó formalmente el deseo de vender a la India tanta energía como el país asiático sea capaz de adquirir.
La tensión internacional se concentra de forma crítica en el Estrecho de Ormuz, especialmente tras revelarse que Irán y Omán discuten la implementación de un peaje permanente para el paso marítimo. Ante esto, Marco Rubio declaró que dicho sistema haría inviable cualquier acuerdo diplomático. El presidente Trump adoptó una postura de fuerza, afirmando que Estados Unidos monitoriza de cerca la situación, posee un control total sobre el estrecho mediante avanzada tecnología de drones para derribar amenazas y exigió el libre tránsito sin peajes. Desde la perspectiva económica de la Fed, Thomas Barkin matizó que, incluso en el escenario de una pronta reapertura del Estrecho de Ormuz, los precios de la gasolina en las estaciones de servicio podrían tardar meses en registrar un descenso efectivo.
La información sobre el programa nuclear iraní ha estado marcada por fuertes contradicciones y desmentidos de alto nivel. Un funcionario iraní negó a través de la cadena Al Jazeera los informes que apuntaban a que el Líder Supremo exigía retener de forma inamovible el uranio enriquecido en el país. Sin embargo, la Casa Blanca desmintió posteriormente un informe emitido por la agencia Reuters sobre avances fluidos, señalando que Irán mantiene una postura inflexible sobre su uranio, lo que genera nuevas fricciones con Washington. El presidente Trump advirtió que el alto el fuego podría romperse si Teherán se niega a llegar a un acuerdo, afirmando que Estados Unidos conseguirá y probablemente destruirá dicho uranio, previendo un pronto fin del conflicto.
Pese a las fricciones directas, el presidente de Irán aseguró en la televisión estatal que su gobierno no se retirará de las mesas de negociación. Con la mediación de Pakistán, la agencia oficial de noticias IRNA, citando a Al Arabiya, informó de que se ha alcanzado el borrador final de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. El documento definitivo contempla un alto el fuego inmediato e integral en todos los frentes, el compromiso mutuo de abstenerse de atacar infraestructuras críticas, la garantía de la libertad de navegación en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz mediante un mecanismo conjunto de vigilancia, el levantamiento gradual de las sanciones internacionales a cambio del cumplimiento iraní y el inicio de negociaciones sobre los asuntos pendientes en un plazo máximo de siete días.
En el ámbito empresarial de los mercados de valores, la multinacional energética Exxon Mobil Corporation se encuentra evaluando un posible retorno operativo a Venezuela, un movimiento estratégico de gran calado que pondría fin a una prolongada disputa legal y comercial sostenida con los dirigentes del país latinoamericano. Por su parte, en el sector tecnológico de semiconductores, Intel Corporation realizó la presentación oficial de su nueva solución avanzada de Inteligencia Artificial denominada Agente Híbrido SuperClaw, reforzando su posicionamiento competitivo.
En el Reino Unido, Charles Taylor, miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, reconoció que la institución se encuentra balanceando cuidadosamente los efectos de segunda ronda de la inflación con los riesgos de una recesión económica, cuya probabilidad estadística ha escalado hasta situarse en una banda entre el 30% y el 40%. Taylor señaló que no se esperan señales claras sobre la respuesta salarial hasta finales del presente año, por lo que el enfoque a corto plazo de la entidad radica en evaluar el poder de fijación de precios de las empresas.
Aunque el impacto del último dato del IPC fue menor de lo que se anticipaba originalmente por el consenso, el funcionario consideró que es demasiado pronto para confiar en la tendencia desinflacionaria. Aseguró no estar preocupado por una reversión de la política monetaria y destacó que las tasas de mantenimiento adoptadas han permitido un endurecimiento efectivo sin necesidad de ser reactivos ante volatilidades puntuales, concluyendo que la configuración actual de la curva de rendimientos no anticipa el rumbo exacto que adoptará el tipo de interés bancario oficial del organismo.
Desde mi punto de vista, el mercado global se encuentra en una encrucijada donde la solidez macroeconómica de los Estados Unidos sostiene la valoración de los activos de riesgo, pero convive con severos riesgos de carácter inflacionario derivados de las materias primas y las tensiones geopolíticas. El devenir financiero y bursátil de los próximos trimestres dependerá fundamentalmente de la ratificación formal del borrador de acuerdo diplomático entre Washington y Teherán, así como de la normalización del tránsito comercial en el Estrecho de Ormuz.
En el escenario base, que cuenta con una probabilidad del 65%, se consolida la vía diplomática y se logra una desescalada efectiva en Oriente Medio. La reapertura garantizada de Ormuz y el aumento coordinado de producción por parte de la OPEP+ alivian las tensiones sobre los inventarios globales de crudo de cara al cierre del verano. Bajo estas condiciones, la Reserva Federal puede permitirse mantener los tipos de interés en niveles restrictivos por más tiempo sin necesidad de aplicar subidas adicionales, logrando el ansiado aterrizaje suave de la economía. La renta variable continuaría respaldada por la expansión de beneficios en sectores clave como la tecnología y la energía, mientras que Europa y el Reino Unido lograrían esquivar una recesión severa a medida que la inflación se modera gradualmente.
En el escenario de riesgo estanflacionario, se produce una ruptura del borrador de acuerdo debido a la inflexibilidad nuclear de Irán o a disputas directas por la imposición de peajes marítimos. El petróleo entraría inmediatamente en la zona roja de inventarios proyectada para julio, impulsando los precios de los combustibles al consumidor muy por encima de los niveles actuales y desatando un shock de oferta. Ante un indicador manufacturero que ya muestra debilidad latente, la Reserva Federal se vería presionada a reanudar las alzas de tipos de interés para contener las expectativas inflacionarias. Esto provocaría una corrección severa en las bolsas mundiales, un fuerte tensionamiento en los rendimientos de los bonos y empujaría de forma directa al Reino Unido y al resto de Europa hacia una recesión técnica combinada con alta inflación generalizada.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group





