El Instituto de Finanzas Internacionales estima que la región crecerá solo 1,9% en 2026 en medio de mayores tensiones geopolíticas, inflación persistente y condiciones financieras más restrictivas a nivel global.
El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) proyectó una desaceleración de la economía latinoamericana para 2026, año en el que la región crecería apenas 1,9%, por debajo del 2,1% alcanzado en 2025. Para 2027, la expansión sería ligeramente mayor, aunque moderada, con un avance estimado de 2,2%.
En su informe IIF Capital Flows Report, el organismo advirtió que la economía mundial atraviesa una etapa de mayor restricción financiera y presión inflacionaria derivada de tensiones geopolíticas, altos costos energéticos y cadenas de suministro más vulnerables.
“La economía mundial está entrando en una fase de mayor restricción”, señala el documento, que además advierte que los costos asociados al gas natural licuado, fertilizantes, transporte marítimo y bienes intermedios continúan elevando las presiones inflacionarias globales.
Brasil lideraría la región pese a riesgos sectoriales
El IIF prevé que Brasil crecerá 2% en 2026 y 2,2% en 2027, consolidándose como una de las economías más resilientes de la región gracias a su condición de exportador neto de energía.
Según el reporte, un incremento de US$10 por barril en el precio del petróleo podría generar ingresos adicionales cercanos a US$4.000 millones para el país, equivalentes al 0,2% de su PBI.
Sin embargo, persisten riesgos vinculados a la dependencia de fertilizantes nitrogenados provenientes de Medio Oriente y a la exposición comercial con Irán en exportaciones agrícolas.
El informe añade que un entorno macroeconómico relativamente estable ayudaría a sostener los flujos hacia renta variable y deuda brasileña, respaldando también al real.
México enfrentaría menor crecimiento y presión inflacionaria
Para México, el IIF proyecta un crecimiento de apenas 0,8% en 2026 y 1,1% en 2027, afectado por mayores costos energéticos y limitaciones para reducir tasas de interés.
El organismo explicó que la dependencia mexicana de productos refinados importados y gas estadounidense convierte al país en uno de los más afectados ante un alza sostenida del petróleo.
Además, la incertidumbre sobre la revisión del T-MEC, junto con debilidades institucionales y regulatorias, seguiría afectando la inversión privada pese a las oportunidades vinculadas al nearshoring.
Argentina y Centroamérica destacarían en crecimiento
Entre las economías analizadas, Argentina registraría uno de los mejores desempeños, con un crecimiento estimado de 3,3% en 2026 y 3,5% en 2027.
El IIF atribuye esta mejora a una mayor disciplina fiscal y a expectativas de fortalecimiento de los flujos privados de inversión extranjera directa.
En Centroamérica, Panamá y Costa Rica liderarían el crecimiento regional. Panamá expandiría su economía 4% en 2026 y 4,4% en 2027, mientras Costa Rica avanzaría 3,4% y 3,6%, respectivamente.
Por su parte, Perú crecería 2,8% en 2026 y 2,9% el año siguiente, mientras Chile registraría expansiones de 2,1% y 2,9%.
Economía mundial enfrentará mayor volatilidad
El IIF redujo también su proyección para la economía global, estimando un crecimiento cercano al 2,8% en 2026 frente al 3,1% proyectado previamente.
El organismo advirtió que el conflicto en Medio Oriente ya no afecta únicamente el precio del petróleo, sino también el transporte marítimo, los fertilizantes, productos refinados e insumos intermedios.
“El shock energético llegó a una economía global marcada más por la divergencia que por una expansión sincronizada”, indicó el reporte.
Además, señaló que los inversionistas están diferenciando cada vez más a los mercados emergentes según su fortaleza externa, exposición energética y credibilidad macroeconómica.
Flujos de capital hacia la región se moderarán
El IIF anticipa que los flujos de capital hacia América Latina caerán desde 5,1% del PBI en 2025 hasta 4% en 2026, debido a condiciones financieras más restrictivas y volatilidad política asociada a procesos electorales.
Aun así, el organismo considera que factores como la debilidad del dólar, los diferenciales de tasas de interés y la condición exportadora de energía de varios países latinoamericanos seguirán ofreciendo cierto respaldo a la región.
La inversión extranjera directa se mantendría relativamente estable entre 2026 y 2027, especialmente en sectores vinculados a energía, minería y agricultura.
Banco Mundial también ajusta proyecciones regionales
El Banco Mundial redujo igualmente sus perspectivas para América Latina y el Caribe, proyectando un crecimiento de 2,1% en 2026 y 2,4% en 2027.
Según el organismo, Guyana liderará el crecimiento regional con expansiones de 16,3% en 2026 y 23,5% en 2027, seguida por Paraguay, Panamá y Guatemala.
En contraste, Bolivia, Jamaica y Haití figuran entre las economías con peor desempeño proyectado para el próximo año.





