Edmundo Lizarzaburu señaló que la estatal espera concretar nuevas operaciones financieras en los próximos meses para recuperar liquidez y elevar la producción de la Refinería de Talara.
Petroperú continúa enfrentando importantes desafíos financieros. El presidente de su directorio, Edmundo Lizarzaburu, reveló que la empresa estatal viene operando bajo restricciones de liquidez que han impactado directamente en su capacidad de producción, especialmente en la Nueva Refinería de Talara, uno de los activos más importantes de la compañía.
En entrevista con La República, el ejecutivo explicó que la actual administración ha dedicado sus primeros 75 días a identificar los principales problemas que afectan a la petrolera estatal y a diseñar una hoja de ruta que permita fortalecer la gobernanza y recuperar la confianza de los distintos actores vinculados a la empresa.
“Durante estos primeros 75 días hemos identificado las causas que han llevado a Petroperú a la situación en la que se encuentra actualmente. Estamos trabajando para fortalecer la gobernanza y asegurar que la empresa tenga viabilidad en el largo plazo”, señaló Lizarzaburu.
La situación financiera de la empresa ha obligado a priorizar el manejo de caja y ha limitado su capacidad para operar a plena capacidad. Según indicó, el objetivo de la actual gestión es estabilizar la compañía y generar las condiciones necesarias para iniciar un proceso de recuperación sostenido.
Refinería de Talara opera muy por debajo de su potencial
Uno de los principales impactos de la falta de liquidez se observa en la Nueva Refinería de Talara. Si bien la infraestructura está diseñada para procesar hasta 95 mil barriles diarios, actualmente la producción se mantiene entre 50 mil y 55 mil barriles por día.
“La refinería tiene capacidad para procesar 95 mil barriles diarios, pero hoy estamos entre 50 mil y 55 mil barriles. Eso no responde a un problema técnico, sino a un problema financiero que esperamos resolver conforme avancemos con las operaciones previstas para los próximos meses”, afirmó.
Lizarzaburu precisó que la reducción en la producción no está relacionada con aspectos operativos o tecnológicos, sino exclusivamente con las restricciones económicas que enfrenta la compañía. Añadió que, una vez superado este escenario, la refinería podría incrementar significativamente sus niveles de procesamiento y contribuir de manera más importante al abastecimiento nacional de combustibles.
La Nueva Refinería de Talara representa una de las mayores inversiones realizadas por el Estado peruano en infraestructura energética y fue concebida para producir combustibles con menores niveles de azufre, además de fortalecer la seguridad energética del país.
Petroperú proyecta captar US$2.500 millones
Como parte de su estrategia financiera, Petroperú espera concretar en los próximos meses dos operaciones clave. La primera corresponde a un crédito puente por US$500 millones, cuyo cierre se estima entre finales de julio y la primera quincena de agosto.
La segunda contempla una operación financiera por US$2.000 millones, prevista para agosto o septiembre. En conjunto, ambas iniciativas permitirían a la empresa disponer de US$2.500 millones para fortalecer su posición de caja y asegurar la continuidad de sus operaciones.
“Esperamos que el crédito puente esté disponible entre finales de julio y la primera quincena de agosto. Adicionalmente, seguimos avanzando en una operación financiera mayor que nos permitirá fortalecer la liquidez de la empresa y asegurar la continuidad de nuestras operaciones”, indicó el titular de Petroperú.
El ejecutivo explicó que estos recursos permitirán mejorar la capacidad de compra de crudo, incrementar progresivamente la producción de Talara y atender con mayor eficiencia la demanda del mercado local.
ProInversión y gobernanza
Otro de los aspectos abordados por Lizarzaburu fue la participación de ProInversión en el proceso de fortalecimiento institucional de Petroperú. Según indicó, el trabajo conjunto apunta a implementar mejores prácticas de gestión y establecer mecanismos que permitan garantizar la sostenibilidad de la empresa.
Asimismo, destacó que uno de los principales retos de la actual administración es recuperar la confianza de proveedores, acreedores y entidades financieras, elemento que considera indispensable para consolidar el proceso de recuperación.
“Nuestro objetivo es construir una empresa sostenible, con mejores estándares de gobernanza y con la capacidad de recuperar la confianza de todos los actores que hoy observan con atención el desempeño de Petroperú”, manifestó.
El presidente del directorio reconoció que el camino será complejo, aunque reiteró que la empresa cuenta con activos estratégicos y con la capacidad necesaria para revertir la situación actual si logra concretar las operaciones financieras previstas.
El financiamiento será determinante
La evolución de Petroperú durante los próximos meses dependerá, en gran medida, de su capacidad para acceder a nuevas fuentes de financiamiento y consolidar las medidas de fortalecimiento institucional impulsadas por la actual gestión.
Mientras tanto, la estatal continuará operando por debajo de su capacidad instalada, en un contexto en el que la recuperación de la liquidez y el incremento de la producción de la Refinería de Talara serán determinantes para definir el futuro de la principal empresa energética del país.




