Inicio Blog Página 337

Kallpa inicia operación comercial de Sunny Expansión

La empresa Kallpa Generación puso en marcha Sunny Expansión tras la autorización del COES, elevando a 345 MW la capacidad de su complejo solar en Arequipa y reforzando su posición en el mercado eléctrico nacional.

Kallpa Generación anunció que el Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional -COES- autorizó el inicio de la operación comercial de Sunny Expansión a partir de las 00:00 del 3 de abril de 2026.

En octubre pasado, había entrado en operación comercial la Central Solar Fotovoltaica Sunny, ubicada en La Joya, Arequipa, que, a partir de la fecha, junto a Sunny Expansión, incrementa su capacidad a 345 MW.

La consolidación de este importante proyecto permite a la compañía seguir generando energía segura, eficiente y competitiva, acorde a las necesidades del país y las señales que brinda el mercado, reafirmando así el liderazgo de Kallpa como la principal generadora eléctrica del Perú.

Perú importó más de 300 mil toneladas de urea en 2025 y expone rezago en petroquímica

Dependencia total de fertilizantes importados y precios por encima de USD 750 por tonelada evidencian vulnerabilidad estructural y reabren debate sobre una petroquímica nacional.

Perú importó más de 300.000 toneladas de urea en 2025, en un contexto de precios internacionales que superan los USD 750 por tonelada, lo que vuelve a poner en evidencia el rezago del país en el desarrollo de su industria petroquímica y su alta dependencia de insumos críticos para la agricultura.

Un análisis técnico advierte que la ausencia de una industria nacional de urea no solo representa una oportunidad perdida, sino también un riesgo estructural que quedó expuesto durante las recientes crisis internacionales de precios y abastecimiento.

Dependencia total y presión sobre la economía

Según el informe elaborado por el especialista en hidrocarburos Ricardo E. Bisso Fernández, Perú cubre el 100% de su demanda de urea mediante importaciones, lo que lo hace altamente vulnerable a shocks externos.

Durante la crisis global de fertilizantes en 2022 —marcada por la guerra en Ucrania y sanciones a Rusia— los precios llegaron a niveles de entre USD 800 y 1.000 por tonelada. Aunque se moderaron, en 2026 se mantienen entre USD 650 y 750, más del doble del promedio previo a 2021.

Entre 2023 y 2025, el costo de importación de urea y otros fertilizantes superó los USD 400 millones anuales, presionando las cuentas fiscales y afectando la competitividad del sector agrícola.

El factor gas y la falta de industria local

El único proyecto en evaluación para desarrollar una planta petroquímica está a cargo de Transportadora de Gas del Perú, con una inversión estimada en USD 1.500 millones. No obstante, el avance es limitado y enfrenta cuestionamientos tras incidentes recientes en la infraestructura de transporte de gas.

El principal obstáculo identificado no es técnico, sino de política energética: la priorización de la exportación de gas natural frente a su uso industrial en el país.

Propuestas para destinar parte del gas de Camisea al desarrollo petroquímico no han sido implementadas, pese a su potencial para generar valor agregado y reducir la dependencia externa.

Dos escenarios para la próxima década

El análisis plantea dos rutas posibles:

  • Sin petroquímica nacional: el país continuará expuesto a volatilidad de precios, escasez y presión fiscal, con riesgos para la seguridad alimentaria.
  • Con industria de urea: Perú podría cubrir su demanda interna (350.000–400.000 toneladas anuales), estabilizar precios y generar excedentes exportables.

Además, el consumo de gas requerido para una planta de urea sería relativamente bajo —entre 6% y 8% de la producción de Camisea—, lo que refuerza su viabilidad técnica frente a otras alternativas petroquímicas más intensivas.

Dependencia externa y riesgos geopolíticos

Actualmente, los principales proveedores de urea al Perú son China, Malasia y Rusia, lo que concentra el riesgo en mercados asiáticos y expone al país a decisiones comerciales externas, problemas logísticos y fluctuaciones globales.

Esta dependencia quedó en evidencia durante las crisis recientes, cuando las restricciones de exportación y el alza de precios afectaron directamente el abastecimiento local.

Una inversión estratégica para la seguridad alimentaria

El desarrollo de una petroquímica basada en metano es planteado como una política de seguridad nacional. Una planta integrada demandaría una inversión estimada de USD 2.000 millones —hasta USD 2.600 millones si se amplía a otros derivados—, con capacidad de producir entre 1,2 y 1,4 millones de toneladas anuales.

Esto no solo permitiría abastecer el mercado interno, sino también posicionar al país como exportador regional, reduciendo la salida de divisas y fortaleciendo la estabilidad de precios en el sector agrícola.

En ese contexto, la industria de urea se perfila como un “seguro estratégico” frente a la volatilidad internacional, con impactos directos en la inflación alimentaria, la productividad y la sostenibilidad económica del país.

Acuicultura en El Salvador supera los 13 millones de libras impulsada por tilapia y camarón

Producción acuícola mantiene enfoque comercial y se concentra en pocos departamentos, con fuerte presencia de pequeños productores y creciente rol de intermediarios mayoristas.

La producción acuícola de El Salvador superó los 13 millones de libras entre mayo de 2024 y abril de 2025, impulsada principalmente por la tilapia y el camarón, dos actividades que consolidan su peso en la economía rural y evidencian una clara orientación hacia el mercado.

Tilapia lidera con más de 8 millones de libras

Según el censo del Banco Central de Reserva de El Salvador, la producción de tilapia alcanzó las 8.192.060 libras en el periodo analizado. De este total, el 99,3% se destinó a la venta, confirmando el carácter comercial del sector.

La producción se concentra principalmente en La Libertad (28,8%), Cuscatlán (22,3%) y Chalatenango (20,7%), mientras que La Unión registra una participación marginal de apenas 0,3%.

En términos de comercialización, los comerciantes mayoristas desempeñan un rol clave: aunque son menos en número, absorben más de la mitad de la producción total, actuando como intermediarios hacia distintos mercados. Los minoristas y las ventas directas al consumidor tienen menor peso en volumen.

Camarón supera los 5 millones de libras

Por su parte, la producción de camarón alcanzó las 5.242.356 libras en el mismo periodo. El 84,9% fue destinado a la venta, mientras que el resto se distribuyó entre autoinsumo y autoconsumo.

La actividad se concentra en La Paz (68,4%), seguida por Usulután (25,2%) y Sonsonate (6,1%), evidenciando una alta especialización territorial.

Al igual que en la tilapia, los mayoristas dominan la cadena comercial al adquirir el 88,3% del volumen producido. Aunque el 43% de productores vende a minoristas y el 22% directamente al consumidor, estos canales representan una menor proporción del total comercializado.

Estructura productiva y desafíos del sector

El sector acuícola salvadoreño está compuesto mayoritariamente por personas naturales, que representan el 92,7% de los productores de tilapia y el 81% en el caso del camarón. Sin embargo, las personas jurídicas concentran gran parte del volumen, especialmente en la producción camaronera, donde alcanzan el 91,1%.

Otro rasgo relevante es la composición demográfica: más de la mitad de los productores supera los 50 años, y la participación masculina predomina ampliamente en ambas actividades.

En cuanto a los recursos, la tilapia depende principalmente de nacimientos de agua, ríos y pozos, mientras que el camarón utiliza mayoritariamente agua marina (86,3%), lo que marca diferencias estructurales en los sistemas productivos.

Un sector clave para la economía rural

Los resultados evidencian una acuicultura con fuerte vocación comercial, pero también con desafíos en términos de diversificación de mercados, modernización productiva y renovación generacional.

La alta concentración geográfica y la dependencia de intermediarios reflejan oportunidades para mejorar la eficiencia de la cadena de valor, así como para fortalecer la competitividad del sector en el mediano plazo.

Salud laboral: un compromiso que empieza dentro de las empresas

Por María Elena Iturrizaga, gerente de Limpieza y Medio Ambiente del Grupo EULEN Perú

En los últimos meses, situaciones como la alta demanda en emergencias, los brotes estacionales y la presión operativa en hospitales han puesto en evidencia que garantizar espacios seguros no depende únicamente del personal médico. Detrás de cada atención existe un trabajo silencioso, pero esencial: mantener entornos limpios, seguros y controlados.

En el marco del Día Mundial de la Salud (7 de abril), es necesario ampliar la conversación sobre el bienestar en los centros de salud e incluir a todos los actores que forman parte de esta cadena. Entre ellos, el personal de limpieza cumple un rol clave en la prevención de infecciones y en la seguridad de pacientes y profesionales.

La limpieza en instalaciones de salud no puede entenderse como una tarea operativa básica. Se trata de un servicio especializado que exige capacitación constante, protocolos estrictos y supervisión permanente. El manejo adecuado de agentes químicos, la correcta disposición de residuos y el cumplimiento de estándares de bioseguridad son aspectos que impactan directamente en la calidad de la atención.

Sin embargo, este nivel de exigencia también plantea un desafío importante para las empresas: proteger a quienes están en la primera línea de estos procesos. Garantizar equipos de protección personal, brindar formación continua y promover condiciones laborales seguras no solo es una obligación, sino también una inversión en la sostenibilidad del servicio.

A ello se suma la necesidad de reconocer el impacto emocional de trabajar en entornos de alta exposición, como hospitales o clínicas. La presión operativa y el contacto constante con situaciones críticas hacen indispensable que las organizaciones incorporen el bienestar integral dentro de su gestión.

La coyuntura actual deja una lección clara: la salud no se sostiene únicamente desde la atención médica, sino desde todo el ecosistema que la hace posible. En ese sistema, la limpieza especializada cumple un rol estratégico que debe ser destacado, valorado y fortalecido.

Resulta fundamental reforzar una visión integral que incluya todos los componentes del entorno asistencial. Asegurar condiciones adecuadas, estandarizar procesos y proteger al personal operativo son acciones clave para sostener servicios de calidad. Se trata de un desafío compartido que requiere un compromiso continuo tanto del sector público como del privado.

OCDE advierte que amnistías en pesca frenan la adhesión de Perú al organismo

Informe del organismo internacional señala que la condonación de multas debilita la lucha contra la pesca ilegal y pone en riesgo la sostenibilidad del sector, pese a los avances técnicos del país.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos advirtió que la aplicación recurrente de amnistías y reducciones de multas en el sector pesquero peruano está afectando directamente el proceso de adhesión del país al organismo, al debilitar el régimen sancionador y restar eficacia a la lucha contra la pesca ilegal.

Amnistías debilitan el sistema sancionador

Según el informe, pese a que Perú cuenta con un sistema avanzado de seguimiento, control y vigilancia (SCV), así como monitoreo electrónico y sanciones administrativas, la condonación de multas genera incentivos perversos que reducen el efecto disuasorio de la normativa.

El documento subraya que decisiones políticas que permiten amnistías o reducciones significativas de sanciones —como el recorte del 80% aplicado en 2024 por el Ministerio de la Producción del Perú— terminan afectando la gobernanza del sector y fomentando una percepción de impunidad.

Un obstáculo para la adhesión a la OCDE

El organismo internacional es claro: estas prácticas van en contra de sus estándares y representan un freno para el ingreso de Perú. En ese sentido, recomienda fortalecer el sistema sancionador y evitar nuevas condonaciones, garantizando que las penalidades sean proporcionales a la gravedad de las infracciones.

Un sector sólido, pero con debilidades estructurales

A pesar de estas observaciones, la OCDE destaca que Perú es uno de los principales actores globales en pesca, con una producción de 5,5 millones de toneladas en 2022 (3% del total mundial).

El país ha desarrollado uno de los sistemas más sofisticados de manejo pesquero, especialmente en la anchoveta (Engraulis ringens), con esquemas de cuotas individuales y vedas dinámicas en tiempo real. Asimismo, el 97% de las poblaciones evaluadas se mantiene por encima de niveles de sostenibilidad.

Sin embargo, persisten desafíos estructurales relevantes:

  • Más del 90% de los pescadores artesanales opera en la informalidad.
  • Existe crecimiento descontrolado de la flota artesanal.
  • Los gobiernos regionales enfrentan limitaciones técnicas y operativas.
  • Hay riesgos de sobreexplotación en especies no monitoreadas.

Acuicultura y cambio climático: el nuevo frente

La acuicultura, aunque representa solo el 2,6% de la producción, creció 95% en la última década y es vista como un eje estratégico hacia el 2030. No obstante, enfrenta barreras como la informalidad, trámites burocráticos y la creciente exposición a eventos climáticos extremos.

La OCDE plantea fortalecer la coordinación institucional, mejorar la Ventanilla Única de Acuicultura y avanzar en una planificación territorial más eficiente.

Hoja de ruta para alinearse a estándares internacionales

El informe propone medidas concretas para cerrar brechas:

  • Eliminar amnistías y asegurar el cobro efectivo de sanciones.
  • Formalizar la pesca artesanal y controlar su expansión.
  • Fortalecer capacidades regionales y el monitoreo electrónico.
  • Evitar subsidios que incentiven la sobrepesca.
  • Reforzar la gobernanza ambiental y adaptación climática.

El diagnóstico concluye que, aunque Perú posee un sector pesquero robusto y técnicamente avanzado, su sostenibilidad y proyección internacional dependen de corregir distorsiones institucionales y evitar decisiones de corto plazo que comprometan su credibilidad.