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Jóvenes lideran la compra de vivienda en Lima: 42% de interesados tiene hasta 35 años y prioriza precio, ubicación y funcionalidad

El estudio del área de Real Estate Data Analytics de CODIP revela que la mayor concentración de la demanda se observa en departamentos de 2 y 3 dormitorios. Además, se identifica una mayor preferencia por atributos como balcones y áreas verdes, así como por la ubicación en distritos como Jesús María y Lince.

El mercado inmobiliario limeño viene siendo impulsado por compradores jóvenes que buscan ingresar por primera vez a la propiedad. El 77% de las personas interesadas en adquirir una vivienda no cuenta actualmente con un inmueble propio, lo que confirma que la demanda está compuesta mayoritariamente por nuevos compradores.

Así lo revela el más reciente estudio sobre el perfil del comprador inmobiliario elaborado por el área de Real Estate Data Analytics de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP), el cual señala que el 42% de los jefes de hogar interesados tiene hasta 35 años. Este perfil no solo define la dinámica del mercado, sino también el tipo de vivienda que se busca y el presupuesto disponible.

Presupuestos ajustados y decisión más racional

Si bien el ingreso bruto mensual promedio de los interesados alcanza los S/ 7,015, una parte importante se ubica por debajo de esa cifra, lo que explica un comportamiento más prudente al momento de evaluar precios y financiamiento. En ese contexto, el precio promedio del departamento buscado se redujo de S/ 375,679 en 2024 a S/ 330,772 en 2025. Asimismo, el monto promedio disponible para la cuota inicial pasó de S/ 44,161 a S/ 37,035.

La cuota mensual que estarían dispuestos a pagar se sitúa en promedio en S/ 2,495. En línea con ello, la mayoría recurre al financiamiento bancario como modalidad de pago: el 35% ya cuenta con un crédito preaprobado y el 28% se encuentra evaluando alternativas en el sistema financiero.

Funcionalidad, áreas verdes y distritos céntricos

La decisión de compra está marcada por tres factores principales: la distribución del departamento (73%), el precio (71%) y la ubicación (63%). En ese contexto, los departamentos de 3 dormitorios concentran el 44% de la preferencia, mientras que los de 2 dormitorios alcanzan el 39%, consolidándose como alternativa tanto para familias jóvenes como para quienes buscan invertir.

En términos de atributos, el dormitorio principal es considerado el ambiente más importante dentro del hogar. Además, el 64% de los interesados manifiesta preferencia por que la sala-comedor cuente con balcón. Entre las áreas comunes preferidas por los compradores destacan la terraza (44%), el gimnasio (35%) y las áreas verdes (33%).

La ubicación también juega un rol determinante. Jesús María y Lince son los distritos que registraron el mayor interés, y el atributo más valorado del entorno es la cercanía a un parque. Asimismo, el 62% de los encuestados considera importante que el edificio sea apto para mascotas, siendo esta una preferencia más marcada en el segmento de menores de 35 años.

El estudio también muestra un comprador altamente digital: el 75% se informa a través de redes sociales y el 81% revisa más de un portal inmobiliario antes de tomar una decisión. La mayor actividad de búsqueda se registra en las noches de lunes a viernes, lo que evidencia que la compra de vivienda se gestiona fuera del horario laboral.

En conjunto, estos resultados exponen una nueva etapa en la dinámica inmobiliaria de Lima, con un mercado que se percibe más racional y selectivo, donde los jóvenes compradores priorizan la funcionalidad, una ubicación estratégica y el control estricto del presupuesto. Este panorama general sienta las bases para un análisis aún más profundo; el estudio completo de CODIP contiene capas de información desagregadas por distritos que revelan matices esenciales para comprender la demanda. Explorar estos datos podría ofrecer una visión más rica de las oportunidades del mercado.

 

Importaciones de útiles escolares para la campaña 2026 caen 22 % en valor y revelan ajuste estratégico del mercado

El menor monto importado, US$ 33 millones entre agosto de 2025 y enero de 2026, contrasta con un volumen que aún suma 559 millones de unidades, lo que evidencia presión en precios, optimización de inventarios y una demanda más cautelosa de cara al inicio del año escolar.

Menor inversión importadora pese a volumen elevado

A pocas semanas del inicio del año escolar, el mercado de útiles muestra una corrección en el valor importado. De acuerdo con el Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), en el periodo agosto 2025 – enero 2026 las importaciones de productos escolares alcanzaron US$ 33 millones y 559 millones de unidades.

En comparación con la campaña escolar 2025 (agosto 2024 – enero 2025), cuando se registraron US$ 43 millones y 563,6 millones de unidades, el resultado implica una caída de 22 % en valor y una leve reducción de 1 % en volumen.

La diferencia entre la fuerte contracción en monto y la estabilidad relativa en unidades sugiere un entorno de mayor competencia en precios y ajustes en la estructura de costos.

Demanda conservadora y optimización de inventarios

Óscar Quiñones, jefe del Idexcam de la CCL, explicó que el desempeño responde a una moderación en las importaciones ante una demanda más conservadora, así como a estrategias de optimización de inventarios y una mayor presión competitiva en el mercado local.

El análisis comprende borradores, lapiceros, lápices, lápices de colores, plumones, resaltadores, tajadores y tijeras escolares.

Crecimientos puntuales en volumen, pero con menor valor

Aunque la mayoría de productos registró caídas en el valor importado, algunos mostraron incrementos relevantes en volumen. Los borradores crecieron 15 % en unidades, los lapiceros 57 % y los tajadores 43 %. Sin embargo, en términos de valor estos mismos productos retrocedieron 17 %, 8 % y 33 %, respectivamente.

En contraste, lápices, lápices de colores, plumones, resaltadores y tijeras evidenciaron descensos tanto en valor como en volumen, reflejando un ajuste más amplio en el portafolio escolar importado.

China consolida su liderazgo como proveedor

China se mantiene como el principal país proveedor de útiles escolares para el mercado peruano, consolidando su participación en una campaña caracterizada por mayor cautela importadora y presión en márgenes.

Clínica Javier Prado acelera su expansión en alta complejidad y apunta a nuevos segmentos sin cobertura privada

La propuesta se apalanca además en el dinamismo inmobiliario de distritos como Lince, San Isidro, Surquillo y Magdalena.

En el marco de su 61° aniversario, la Clínica Javier Prado consolida una nueva etapa de crecimiento enfocada en servicios de alta complejidad, transformación digital y expansión hacia segmentos desatendidos del mercado privado de salud.

Como parte de su estrategia de fortalecimiento de infraestructura crítica, la institución inauguró su Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Neonatal y Pediátrica, ampliando su capacidad resolutiva en atención de pacientes críticos y reduciendo la necesidad de derivaciones externas. Esta inversión le permite robustecer su oferta en el segmento materno-infantil y elevar su nivel de complejidad dentro del portafolio de servicios.

“Con la implementación de la UCI Neonatal y Pediátrica fortalecemos nuestra autonomía clínica y ampliamos nuestra capacidad de atención en casos de alta complejidad, un paso clave dentro de nuestro plan de crecimiento sostenido”, señaló el Dr. Jorge Ruiz, gerente general de la Clínica Javier Prado.

En paralelo, la clínica continúa innovando con herramientas digitales como “JAVI”, el primer asistente virtual del mercado con inteligencia artificial integrado a WhatsApp, que permite gestionar citas, resolver consultas y procesar pagos, reduciendo tiempos de respuesta y mejorando la experiencia del paciente.

Expansión hacia adultos jóvenes y usuarios subatendidos

Uno de los ejes estratégicos más relevantes es la evolución de su plan de salud, creado como una alternativa accesible y flexible para adultos jóvenes que no cuentan con un seguro privado y buscan atención de calidad a un precio competitivo.

El plan se diferencia del mercado al permitir la afiliación de cualquier persona sin necesidad de vínculo sanguíneo, eliminando una limitación habitual en otros planes o seguros de salud. Asimismo, ofrece coberturas y copagos accesibles y competitivos en los servicios de emergencias, consultas ambulatorias y procedimientos quirúrgicos.

La estrategia también apunta a un segmento que actualmente cuenta con cobertura estatal a través de EsSalud, pero que, ante demoras y limitaciones en la atención, muchas veces no utiliza el servicio cuando requiere una consulta inmediata. La clínica busca convertirse en una alternativa eficiente para quienes necesitan rapidez, precio accesible y atención de calidad.

“Existe una población económicamente activa que hoy depende únicamente del sistema público, pero que está dispuesta a invertir en una opción accesible que le garantice oportunidad y calidad en la atención. Nuestro plan responde a esa demanda con flexibilidad y respaldo clínico”, añadió el Dr. Ruiz.

La propuesta se apalanca además en el dinamismo inmobiliario de distritos como Lince, San Isidro, Surquillo y Magdalena, donde se concentra un creciente número de jóvenes profesionales que están formando —o proyectan formar— una familia. La clínica busca posicionarse como su aliado estratégico en salud desde etapas tempranas.

Con esta combinación de inversión en infraestructura crítica, digitalización y expansión hacia nuevos nichos de mercado, la Clínica Javier Prado refuerza su modelo de negocio y consolida su crecimiento en un entorno cada vez más competitivo dentro del sector salud peruano.

Yobel refuerza su modelo logístico regional con la recertificación BASC

La multinacional peruana refuerza su modelo operativo con certificaciones que garantizan seguridad, trazabilidad y cumplimiento normativo en la cadena de suministro de nueve países en Latinoamérica.

Yobel, compañía multinacional especializada en soluciones de logística y manufactura, obtuvo la recertificación de BASC (Business Alliance for Secure Commerce) en sus operaciones, reforzando su sistema de gestión de seguridad en la cadena de suministro. La certificación se suma a un portafolio de 11 reconocimientos internacionales que respaldan las operaciones de la compañía en Perú, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, El Salvador, México, Panamá y República Dominicana.

BASC es un estándar internacional orientado a la prevención de riesgos y actividades ilícitas en la red de distribución. Esta recertificación fortalece los controles operativos existentes y la trazabilidad de los procesos, aportando mayor previsibilidad y confianza a colaboradores y aliados, en un contexto regional marcado por mayores exigencias regulatorias y de seguridad.

“Para nosotros, las certificaciones no son sellos aislados: forman parte del diseño de nuestro modelo operativo. La recertificación BASC demuestra nuestra capacidad de anticipar y gestionar riesgos en un entorno logístico cada vez más complejo, protegiendo los productos y asegurando el cumplimiento normativo”, señaló Miluska Prado, Gerente Corporativo de Calidad y SSOMA de Yobel Perú.

El ecosistema de certificaciones de la compañía cubre distintas dimensiones de la operación. Yobel opera bajo estándares como ISO 9001, orientado a la gestión de calidad y mejora continua, e ISO 27001, que protege la información en entornos intensivos en datos. En sostenibilidad y ética, SMETA alinea la operación con estándares ESG internacionales, mientras que reconocimientos como Bandera Azul, en Costa Rica, promueven una gestión ambiental responsable. En el ámbito aduanero, OEA facilita flujos de importación y exportación con menor fricción operativa.

En manufactura, certificaciones como BPM (Buenas Prácticas de Manufactura), BPL (Buenas Prácticas de Laboratorio) y BPA (Buenas Prácticas de Almacenamiento) aseguran procesos productivos y logísticos controlados, alineados a exigencias regulatorias en sectores como el farmacéutico, cosmético y de alimentos. En Colombia, la certificación INVIMA habilita a la compañía para la gestión de productos regulados con cumplimiento sanitario.

En la práctica, este enfoque integrado permite operar bajo un modelo regional estandarizado sin perder flexibilidad local, reducir riesgos operativos y facilitar auditorías y procesos de validación por parte de aliados locales y multinacionales. Para el sector, estos reconocimientos indican que los estándares internacionales han dejado de ser un diferenciador opcional y se consolidan como un requisito habilitador para participar en cadenas de suministro cada vez más integradas.

“Trabajar bajo certificaciones globales permite hablar el mismo idioma operativo con aliados y partners en distintos mercados, reduciendo fricciones y acelerando decisiones. Esa integración es parte de nuestro valor como operador regional», añade Prado.

En un escenario donde las cadenas de suministro regionales enfrentan crecientes exigencias de seguridad, trazabilidad y cumplimiento, las certificaciones internacionales se han convertido en habilitadores críticos de competitividad.  En ese contexto, Yobel responde con un modelo operativo que integra calidad, seguridad y sostenibilidad como una ventaja competitiva de largo plazo.

De la visita tradicional a la experiencia inmersiva: las inmobiliarias redefinen el proceso de compra

La venta inmobiliaria evoluciona en medio de un mercado récord: más proyectos, más competencia y consumidores que priorizan conexión emocional.

El proceso de compra de una vivienda está experimentando una transformación profunda en el Perú. Más allá de las visitas convencionales a proyectos inmobiliarios, las empresas del sector vienen incorporando experiencias inmersivas que permiten al comprador “vivir” el estilo de vida que ofrecerá el futuro hogar. Este enfoque, que pone al cliente en el centro, ya está generando resultados comerciales contundentes y está redefiniendo la forma en que se venden propiedades.

Un piloto implementado recientemente en Lima y Arequipa reveló que el impacto de estas experiencias es sustancial. De 30 experiencias vividas por potenciales compradores en Lima, 15 se transformaron en ventas exitosas, lo que representa una tasa de cierre del 50% tras la experiencia.

En comparación, la efectividad de venta sin experiencia que solo obtiene 8.4% de ratio de cierre en promedio, lo que implica que los clientes que vivieron una experiencia tienen casi siete veces más probabilidad de decidirse por la compra. Las experiencias fueron “Cena Gourmet” (74% de preferencia), “Noche de pelis” (16%), “Family Game” y “Noche de Spa” (5% cada una), lo que refleja cómo los compradores priorizan escenarios cotidianos y vivenciales antes de materializar su decisión de compra.

Para Antonio Concha Pitta, gerente comercial de Lider, este cambio de paradigma está ligado a una nueva lógica de consumo: “Los compradores actuales ya no se conforman con ver un plano o una maqueta. Quieren imaginar su vida en ese espacio. Cuando logras ese vínculo emocional, la decisión de compra se acelera y se hace más consistente”, detalló.

Esto coincide con tendencias globales en bienes raíces donde la experiencia del cliente se ha convertido en un factor clave de diferenciación competitiva frente a la tradicional transacción comercial.

Un mercado con crecimiento sostenido

Los datos del mercado inmobiliario confirman que 2025 fue un año de alto dinamismo y crecimiento en el sector. En Lima Metropolitana se vendieron 24,713 viviendas en 2025, un crecimiento de 19% frente a 2024, con un valor total de ventas que superó los S/ 11,000 millones, marcando un récord histórico de comercialización.

Solo en el primer trimestre de 2025, se reportaron 6,237 viviendas vendidas, reflejando un aumento de aproximadamente 30% interanual, lo que demuestra que la demanda inmobiliaria continúa vigorosa.

Esta solidez del mercado indica que el cambio hacia estrategias de ventas experienciales no ocurre en un vacío, sino en un contexto donde la demanda y la confianza del consumidor inmobiliario se mantienen fuertes.

“Nuestros datos muestran que, cuando un cliente participa en una experiencia diseñada para que pueda proyectar momentos reales se genera una conexión emocional con el espacio. Eso reduce significativamente las barreras de decisión y fortalece la intención de compra”, acotó el especialista.

Con este enfoque, las inmobiliarias buscan no solo incrementar las ventas, sino también disminuir los tiempos de cierre y mejorar la satisfacción del cliente, en un mercado cada vez más competitivo donde las decisiones no se toman solo por precio o ubicación, sino por la capacidad del proyecto de proyectar bienestar y estilo de vida.