Durante CONAMIN 2026, el organismo señaló que una supervisión técnica basada en riesgos permite fortalecer la confianza, reducir conflictos socioambientales y generar mejores condiciones para el desarrollo de proyectos mineros.
El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) resaltó el rol estratégico de la fiscalización ambiental para fortalecer la sostenibilidad de la minería peruana durante su participación en el XVI Congreso Nacional de Minería (CONAMIN 2026). La entidad señaló que una supervisión moderna, preventiva y basada en riesgos contribuye a garantizar el cumplimiento ambiental y, al mismo tiempo, genera condiciones más favorables para el desarrollo de inversiones responsables.
Durante el encuentro, el director de Supervisión Ambiental en Energía y Minas del OEFA, Zelmar Sueldo, explicó que la fiscalización ambiental actualmente busca ir más allá de la verificación de obligaciones, incorporando criterios técnicos que permitan anticipar riesgos y promover una gestión ambiental eficiente dentro de las operaciones mineras.
Fiscalización ambiental como soporte para la inversión minera
Sueldo destacó que una supervisión objetiva permite compatibilizar el crecimiento de la actividad minera con la protección del ambiente, la salud de la población y el bienestar de las comunidades vinculadas a las zonas de influencia de los proyectos.
En ese sentido, remarcó que una fiscalización con enfoque preventivo puede convertirse en una herramienta para reducir incertidumbre y fortalecer la viabilidad de nuevas inversiones en el sector minero, uno de los principales motores económicos del país.
“El OEFA no solo verifica el cumplimiento de obligaciones ambientales, sino que promueve una gestión ambiental responsable”, señaló durante su intervención.
Tecnología para mejorar monitoreo y respuesta ante riesgos
El representante del organismo también resaltó la importancia de incorporar nuevas tecnologías en los procesos de monitoreo y supervisión ambiental de las operaciones mineras.
Según explicó, el uso de herramientas digitales y una mejor gestión de información permitirán optimizar la identificación temprana de posibles riesgos, fortalecer la capacidad de respuesta y mejorar la toma de decisiones de los equipos técnicos encargados de la fiscalización.
Asimismo, indicó que el fortalecimiento de las capacidades profesionales es un elemento clave para consolidar un sistema de supervisión más eficiente y alineado con los desafíos actuales de la industria extractiva.
Confianza ciudadana y prevención de conflictos
Otro de los puntos abordados por el OEFA fue la necesidad de fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones encargadas de la gestión ambiental. Para ello, el organismo considera fundamental que las acciones de supervisión se desarrollen bajo criterios técnicos, transparentes e imparciales.
La entidad sostuvo que una fiscalización ambiental preventiva contribuye a evitar conflictos socioambientales y favorece la continuidad de los proyectos mineros, permitiendo avanzar hacia un modelo que combine crecimiento económico, protección ambiental y desarrollo sostenible.




