Además, según el estudio realizado el 59% de asesores nacionales afirma que ya está utilizando herramientas de inteligencia artificial en su práctica diaria para comunicarse con los clientes, realizar investigaciones y llevar a cabo operaciones, así como para realizar análisis de carteras y de riesgos. Por otro lado, cuatro de cada diez encuestados creen que las herramientas de inversión DIY potenciadas por la inteligencia artificial competirán con ellos por los activos de los clientes, mientras que solo el 17% cree que competirán con otros asesores.
¿Cómo podemos definir la IA? En la mayoría de los sectores, esta herramienta ha revolucionado la forma de hacer negocios, pero en otros ha planteado una pregunta decisiva: ¿esta herramienta me reemplazará o me ayudará? Para los asesores financieros de todo el mundo, la respuesta es ambas cosas. El estudio sobre Asesores Financieros de Natixis Investment Managers busca responder a esa pregunta. Los resultados mostraron que los asesores, tanto en Perú como en Latinoamérica, saben que la IA puede ser un competidor en un futuro cercano, pero que, aun así, ya la utilizan como parte de su práctica.
El 38% de los encuestados en Perú cree que las herramientas mejoradas para inversionistas autónomos (por ejemplo, la IA generativa) serán su mayor competidor dentro de cinco años, mientras que el 39% de los asesores peruanos está incorporando capacidades de IA a sus carteras con el fin de atraer a clientes más jóvenes. Asimismo, el 59% afirma que utiliza la herramienta a diario en su práctica profesional, cifra que se eleva a 62% en Latinoamérica.
¿Para qué utilizan los asesores la inteligencia artificial?
En Perú, Natixis IM preguntó a los asesores para qué utilizaban las herramientas de IA en su práctica diaria, y los resultados fueron reveladores tanto en lo que respecta a las tareas operativas como a las aplicaciones especializadas. El 64% de los encuestados utiliza la IA para la comunicación con los clientes (por ejemplo, correos electrónicos, notas de reuniones, contenido educativo), el 54% la utiliza para la investigación y el 42% para tareas operativas y administrativas.
En cuanto a la práctica profesional, el 39% de la muestra utiliza la IA para realizar análisis de carteras y de riesgo, el 41% para herramientas orientadas al cliente (por ejemplo, portales de clientes, herramientas de planificación) y el 17 % la utiliza para implementar herramientas de pronóstico para los clientes (por ejemplo, planificación de vida).
Estos datos muestran que, si bien la IA todavía se utiliza más como herramienta para tareas ejecutivas en el asesoramiento financiero, su uso para el desarrollo de conocimientos especializados y modelos está aumentando, lo cual se ve respaldado por el hecho de que el 79% de la muestra cree que el sector de la IA aún tiene un largo camino por recorrer en cuanto a crecimiento.
“El hecho de que casi tres cuartas partes de los asesores encuestados consideren que el sector de la inteligencia artificial tiene un largo camino por recorrer nos indica que apenas estamos en los inicios de esta transformación. Al integrar estas herramientas en su práctica diaria de pronóstico y análisis, los asesores de Perú y el resto de la región están mejorando activamente sus capacidades para satisfacer las exigencias de un mercado en constante cambio”, afirma José Luis León, Country Manager para Perú y Colombia de Natixis IM.
¿En qué aspectos representa la IA una amenaza para los asesores?
Aunque pueda mejorar las capacidades de los asesores, la creciente sofisticación de los modelos de IA también representa una amenaza competitiva significativa. En Latinoamérica, aproximadamente la mitad de los millennials (49%) y el 40% de la Generación X afirman que prefieren el asesoramiento digital a los modelos tradicionales presenciales. Además, el 47% de los millennials y el 41% de la Generación X son los más propensos a confiar en los algoritmos a la hora de recibir asesoramiento financiero.
Como resultado, los asesores en Perú predicen que, dentro de cinco años, las herramientas mejoradas para inversionistas autónomos serán su mayor competencia (38%), en comparación con sólo el 17% que cree que competirá con otros asesores.
A pesar de ello, solo el 28 % cree que esto los dejará fuera del negocio y el 77% considera que la IA libera a los asesores para que dediquen más tiempo a los clientes; además, el 82 % de los asesores que adopten la IA de manera efectiva tendrán una ventaja competitiva.
Sin embargo, aunque pueda resultar tentador recurrir a un agente de IA para obtener asesoramiento, el 71% de los asesores peruanos afirma que los inversionistas están asumiendo riesgos innecesarios al hacerlo. Una posible preocupación podría ser la calidad de los prompts que las personas introducen en los sistemas de IA, así como la propensión de la IA a generar resultados erróneos. Por ello, los asesores buscan diferenciar el servicio que ofrecen. En general, el 81% afirma que se enfoca en las relaciones personales y en su responsabilidad fiduciaria al posicionar su valor frente a los clientes en comparación con la IA.
“Si bien los algoritmos pueden procesar datos a la velocidad del rayo, carecen por completo de la inteligencia emocional necesaria para guiar a un cliente en medio de la volatilidad del mercado. Un agente de IA no puede mirar a los ojos a un inversionista, comprender sus inquietudes más profundas ni cumplir con un deber fiduciario. La verdadera ventaja competitiva para los asesores de nuestra región será combinar herramientas digitales avanzadas con relaciones humanas irreemplazables y basadas en la confianza”, agrega León.
Adaptarse a una base de clientes en constante cambio
A medida que los asesores buscan responder al volumen y la velocidad actuales del cambio, una de las primeras cosas que deberán abordar es retener los activos que ya han ganado, ya que el 90% de los asesores peruanos informa que los clientes se sienten inquietos por la incertidumbre actual del mercado y, como resultado, desean tener más dinero en efectivo.
Esta no será una tarea fácil, ya que la preocupación de los inversionistas ha ido creciendo desde hace algún tiempo y las narrativas del mercado pueden llevar a los clientes a tomar decisiones precipitadas. Como resultado, los asesores afirman que reaccionar emocionalmente ante los titulares es el error número uno que cometen los inversionistas (58%).
Los asesores tienen buenas razones para preocuparse por la amenaza digital, especialmente cuando buscan incorporar a inversionistas más jóvenes a su cartera de clientes. Al igual que ocurre con muchas poblaciones en todo el mundo, una base de clientes que envejece representa un desafío a largo plazo para las firmas, ya que los intereses de los inversionistas de mayor edad cambian y el patrimonio pasa a otras manos.
Sin embargo, los clientes más jóvenes siguen estando subrepresentados en las prácticas de los asesores, ya que los menores de 45 años representan apenas más de un tercio de la base. Los asesores saben que necesitan nuevas estrategias para atraer a los inversionistas más jóvenes: a nivel mundial, el 43% está integrando herramientas digitales en su oferta y el 44% está incorporando servicios especializados que atraen a esta nueva base de clientes, como estrategias para acceder a la vivienda y la gestión de la deuda estudiantil.
En cuanto a la captación de clientes, los asesores también están comenzando a explorar nuevas vías, y un tercio (32%) utiliza ahora las redes sociales como una forma de llegar a una base de clientes más joven.
El informe global de Natixis Investment Managers sobre los resultados de su encuesta de 2026 a asesores financieros se puede consultar aquí.




