Los mercados operan con cautela mientras los inversionistas esperan los resultados de Nvidia y las señales de Jackson Hole, en medio de nuevas tensiones geopolíticas.
La jornada financiera concluyó con un tono de cautela estratégica en los mercados globales, en un entorno donde los datos macroeconómicos de Estados Unidos y las crecientes tensiones geopolíticas marcaron el ritmo de la sesión. En el plano cuantitativo estadounidense, la segunda revisión del PIB del segundo trimestre se mantuvo en un ritmo anualizado del 1,5%, mientras que los indicadores de inflación mostraron un índice de precios PCE subyacente del 0,2% m/m y 3,3% a/a en julio (con la tasa trimestral revisada al 3,6%) reflejando cierto conformismo. En el mercado energético, el crudo mostró alta volatilidad a lo largo del día, registrando un incremento en los inventarios de Cushing de 1,176 millones de barriles según la EIA. El trasfondo geopolítico añadió complejidad al escenario: Donald Trump destacó la efectividad del bloqueo militar y económico a Irán en Ormuz, mientras que el jefe nuclear iraní Mohammad Eslami condicionó las inspecciones del OIEA, el primer ministro Benjamín Netanyahu descartó acuerdos diplomáticos con Teherán, Vladimir Putin advirtió sobre una eventual escalada en Ucrania y el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la incautación de plataformas de ciberataques chinas.
Dentro del segmento de las megacapitalizaciones tecnológicas, el foco del mercado estuvo puesto en la entrega de resultados trimestrales de Nvidia, donde el consenso anticipa ingresos récord de 92,3 mil millones de dólares, lo que supone un crecimiento del +1,278% en cuatro años, al tiempo que analistas de Bank of America señalaban que un giro hacia programas de recompra de acciones podría actuar como catalizador para extender la durabilidad del ciclo. Paralelamente, Apple captó la atención bursátil tras fijar oficialmente su evento de presentación del nuevo iPhone para el 9 de septiembre, mientras que Meta Platforms proyectó un incremento en sus previsiones de gasto legal cercano a los 10,000 millones de dólares para el tercer trimestre de 2026. En el sector financiero bancario, el vicepresidente del Banco Nacional de Suiza (SNB), Martin, destacó la conveniencia de que las instituciones mantengan colchones de capital sólidos para capturar cuota de mercado frente a competidores extranjeros ante eventuales escenarios recesivos.
En lo relativo al comportamiento de los activos globales, los principales índices cerraron con movimientos contenidos. En Wall Street, el S&P 500 avanzó un marginal +0,04% para ubicarse en 7,680,1 puntos, mientras que el Nasdaq 100 subió un +0,11% hasta los 29,244,2 puntos; en contraste, el Dow Jones cedió un -0,20% cerrando en 53,461,8 puntos. En Europa, el STOXX Europe 600 cerró plano (-0,01%) en 656,42 puntos, mientras que en Asia el Nikkei 225 cayó un -0,03% (65,958 puntos) y el China A50 repuntó un +0,58%. En los mercados de divisas y materias primas, el índice dólar (DXY) subió un +0,26% a las 99,162 unidades, presionando al oro, que cayó un -1,33% a $4,596,86 dólares por onza, y a Bitcoin, que retrocedió un leve -0,27% a los $78,302,2 dólares. Por su parte, el crudo avanzó con el WTI ganando un +1,28% ($82,817) y el Brent un +1,01% ($89,271).
Desde mi perspectiva, el balance de la sesión refleja una postura de esperada prudencia por parte de los inversionistas, quienes prefirieron no tomar posiciones direccionales agresivas a la espera de asimilar los números finales de Nvidia y los mensajes clave del simposio de Jackson Hole. Aunque los datos macroeconómicos confirman la resiliencia del consumo, las persistentes presiones inflacionarias de fondo mantienen abierta la discusión sobre el rumbo de la política monetaria. Para los próximos días, la atención del mercado estará centrada en la guía estratégica del sector tecnológico y en los discursos de los banqueros centrales en Jackson Hole; la confirmación de la solidez en el gasto en infraestructura de IA sumada a un tono equilibrado en las minutas y presentaciones oficiales podría reactivar el impulso alcista en la renta variable, mientras que cualquier endurecimiento en las expectativas de tasas o un repunte de las tensiones geopolíticas dispararía tomas de beneficios y flujos de refugio hacia el dólar.
Laura Torres, Directora de Inversiones IMB Capital Quants




