El crecimiento de las agroexportaciones y la alerta de El Niño Costero plantean nuevos desafíos para la adaptación y el uso eficiente de los recursos en el agro peruano.
El agro peruano continúa mostrando un desempeño positivo. Entre enero y mayo de 2026, las agroexportaciones alcanzaron los US$ 4,713 millones, un crecimiento de 5.2% frente al mismo periodo del año anterior, según cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI).
Sin embargo, este crecimiento se produce en un escenario climático cada vez más desafiante. La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene vigente el estado de Alerta de El Niño Costero, situación que vuelve a poner sobre la agenda agrícola la adaptación de los cultivos, el manejo eficiente del agua y la planificación de las nuevas campañas.
Para Percy Pérez, Gerente General de Frutos Rojos del Perú – Fundo Vermelho y especialista en agricultura especializada, este escenario evidencia la necesidad de avanzar hacia modelos productivos capaces de anticiparse a las condiciones climáticas.
“Hoy no basta con preguntarnos qué cultivo puede tener mayor demanda o rentabilidad. También debemos analizar cómo responderá frente a determinadas temperaturas, qué disponibilidad de agua requiere y qué variedades pueden adaptarse mejor a cada zona. La agricultura necesita cada vez más planificación y menos improvisación”, explica Pérez.
Adaptarse para reducir riesgos
Frente a una mayor variabilidad climática, factores como la selección de variedades, las características del suelo y las condiciones de cada territorio adquieren mayor relevancia. Evaluar previamente estos elementos permite reducir riesgos y utilizar los recursos de manera más eficiente.
Esta planificación resulta especialmente importante para cultivos que todavía se encuentran en etapas iniciales de desarrollo comercial en el Perú, como la frambuesa y la zarzamora, donde la investigación y evaluación en campo permiten identificar las variedades con mejores condiciones de adaptación.
El uso eficiente del agua será clave
La disponibilidad del recurso hídrico representa otro de los grandes desafíos para el agro. Ante escenarios climáticos más variables, optimizar su uso será cada vez más importante para mantener la productividad y sostenibilidad de los proyectos agrícolas.
Para el especialista de más de 20 años en el agro, Percy Pérez, el sector debe pasar de reaccionar ante las condiciones climáticas a anticiparse mediante información, tecnología y planificación.
“La eficiencia agrícola no debería medirse únicamente por cuánto producimos, sino también por cómo utilizamos recursos como el agua. La tecnología y el conocimiento técnico permiten tomar mejores decisiones y prepararnos frente a escenarios que pueden afectar los cultivos”, sostiene.
En este contexto, la adaptación climática y el manejo eficiente de los recursos serán factores determinantes para mantener la competitividad alcanzada por el agro peruano.
“El reto es construir una agricultura más especializada, eficiente y preparada para enfrentar escenarios climáticos cada vez más cambiantes”, concluye Pérez.




