Actividades primarias tuvieron su primera caída trimestral desde 2022. Impacto del FEN se evidenció en los resultados negativos de agro y pesca. Más de 160 mil trabajadores a nivel nacional perdieron su empleo en actividades primarias. Todavía quedan 300 mil empleos juveniles por recuperar frente al 2019. Hacia los próximos meses, el riesgo climático se mantiene: ENFEN advirtió que predominarían las condiciones de un episodio de magnitud fuerte o extraordinario.
Las cifras de coyuntura económica del segundo trimestre del 2026 muestran que la economía peruana ya viene siendo golpeada por el Fenómeno El Niño. El PBI creció 2.6%, una desaceleración respecto del incremento de 3.6% que mostró en el primer trimestre. En tanto, si bien se crearon 316 mil empleos a nivel nacional, el empleo en los sectores primarios, afectados por las condiciones climáticas, se redujo en 163 mil trabajadores.
El dinamismo de la economía se moderó por impacto del FEN
La economía peruana creció 1.8% en junio, menor al resultado del mes previo (mayo: 2.2%). Con ello, acumuló un crecimiento de 2.6% durante el segundo trimestre de 2026 y de 3.1% en la primera mitad del año. En el segundo trimestre, se observa un contraste entre la caída de las actividades primarias (-4.9%), ante el impacto de las condiciones climáticas del Fenómeno El Niño (FEN) Costero, y el alza de los sectores no primarios (4.7%). Con ello, la economía tuvo su resultado más bajo en nueve trimestres.
La producción primaria tuvo su primera caída desde 2022, explicada por el impacto del FEN Costero en actividades como el agro (-2.0%) y la pesca (-49.2%). En el agro, las cosechas de productos como aceituna, cebolla, trigo, entre otros, se vieron afectadas por las condiciones climáticas desfavorables, que derivaron en precipitaciones en la costa y sierra. En tanto, el menor desembarque pesquero se explicó por la suspensión de la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona Norte-Centro debido a las condiciones climáticas cálidas en el mar. En consecuencia, en el trimestre, los resultados en el agro y la pesca, afectados por el impacto del FEN, tuvieron una contribución negativa de 0.4 puntos porcentuales en el crecimiento del PBI.
Esto fue parcialmente contrarrestado por el dinamismo del PBI no primario. Estos sectores crecieron 4.7%, un ritmo superior al del trimestre previo (4.4%), explicado principalmente por el alza de la construcción que creció 8.9% y mantiene un ritmo mayor al promedio de 2025 (6.7%). En dicho sector, destacó tanto la mayor ejecución de obras privadas, reflejada en el incremento del consumo de cemento, como de las obras públicas a nivel subnacional. A esto se sumó el dinamismo en los sectores de consumo: comercio y los servicios. El comercio avanzó 7.3% por una mayor venta de vehículos en un contexto favorable para el financiamiento vehicular. En tanto, los servicios crecieron 3.3%, favorecidos por el desempeño del rubro de restaurantes con un mayor consumo en todas sus categorías.
Empleo juvenil: todavía quedan más de 300 mil empleos por recuperar tras la pandemia
En el segundo trimestre, el empleo total (formal e informal) a nivel nacional creció 1.8%, lo que equivale a un incremento de 316 mil trabajadores en la fuerza laboral, según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN). El avance fue impulsado por los sectores vinculados al consumo, como los servicios (4.3%), que sumaron 319 mil nuevos trabajadores. En cambio, el empleo en las actividades primarias (principalmente el agro) disminuyó 3.9%, equivalente a la pérdida de 163 mil empleos, en línea con la caída de la producción a causa del FEN.
Según grupos de edad, las cifras muestran que el empleo juvenil (de 14 a 24 años) aún no recupera sus niveles prepandemia. El empleo en este grupo disminuyó 3.0% en el segundo trimestre, una pérdida de 73 mil puestos, luego de un leve incremento en el primer trimestre. Con ello, aún hay cerca de 300 mil empleos juveniles que no se han recuperado frente al 2019. En contraste, en el grupo de 25 a 44 años y de 45 años a más, el empleo aumentó en 81 mil y 308 mil puestos adicionales, respectivamente.
Pese a ello, otros indicadores del mercado laboral evidencian una mejora en la calidad del empleo. La tasa de informalidad laboral se redujo a 69.3% en el periodo de julio 2025 a junio 2026, frente al 70.7% registrado en los 12 meses previos. Mientras, la tasa de empleo adecuado aumentó de 54.5% a 57.2%, en el mismo periodo. Además, el ingreso promedio de los trabajadores aumentó 6.4% en el último año, ajustado por inflación. Así, los ingresos crecieron a su mayor tasa desde 2007, excluyendo el rebote postpandemia.
Para sostener el crecimiento del empleo e ingresos en el tiempo se requieren medidas que promuevan la inversión privada, principal generador de contratación formal; así como políticas que eleven la productividad laboral. En este contexto, el gobierno anunció medidas para impulsar el empleo juvenil y reorientar la fiscalización laboral, además de fortalecer a las Mypes mediante financiamiento y asistencia técnica. No obstante, también se aumentaría la RMV de S/1,130 a S/1,300, una medida que eleva los costos de contratación, especialmente en el segmento Mype, y dificulta el acceso a un empleo formal.
Perspectivas de crecimiento
Hacia los próximos meses, la economía continuará siendo afectada por el FEN: según la comisión ENFEN, se prevé un evento de magnitud fuerte o extraordinaria hasta marzo de 2027. Las altas temperaturas y lluvias intensas perjudicarán principalmente a los sectores primarios como el agro, la pesca y la manufactura primaria.
En contraste, los sectores no primarios seguirían mostrando un alto dinamismo. Los indicadores adelantados del consumo evidencian este panorama: la demanda de electricidad creció 7.4% en julio, su mayor ritmo en más de tres años, impulsado en gran parte por el mayor consumo de los hogares y pequeños negocios (12.3%), según las cifras del COES. Respecto de los indicadores de inversión, los despachos de cemento aumentaron 9% en julio, según ASOCEM; y las importaciones de bienes de capital se incrementaron 35% según cifras de ADEX. Además, las expectativas empresariales sobre la economía se ubican en sus niveles más altos desde fines de 2017.
De acuerdo con sus últimas proyecciones, el IPE estima que un FEN de magnitud fuerte reducirá el crecimiento del PBI en 0.7 puntos porcentuales en 2026 y 0.8 puntos en 2027. Con ello, se espera un crecimiento de 3.3% para 2026 y 3.4% para 2027. Sin el impacto sobre la actividad primaria, este crecimiento podría haber sido superior al 4%. El IPE continúa atento a nueva información para modificar sus proyecciones.




