Talía Díaz, asociada del área Tributaria del estudio Miranda & Amado, analiza los desafíos fiscales y el nuevo control digital de la SUNAT sobre las ventas por internet, redes sociales y plataformas de entretenimiento.
El vertiginoso crecimiento del comercio electrónico y los servicios digitales en el Perú ha transformado la forma de hacer negocios, pero también ha puesto en la mira de la SUNAT a las operaciones virtuales. Ante este escenario, es fundamental comprender que las obligaciones tributarias en el entorno digital son exactamente las mismas que aplican en el comercio tradicional, exigiendo la inscripción en el RUC, emisión de comprobantes de pago, llevado de registros y la presentación de declaraciones según el régimen acogido.
Talía Díaz, asociada del área Tributaria de Miranda & Amado, indica que “el ecosistema de fiscalización ha ampliado significativamente su ámbito de control. Desde abril de este año, la SUNAT cuenta con la facultad legal para realizar acciones de fiscalización en el entorno digital, permitiendo a sus agentes replicar los operativos de los comercios tradicionales en los diversos canales virtuales. Además, la especialista añade que, si bien esta medida es reciente, la entidad ya disponía de herramientas previas de fiscalización, como el cruce de datos financieros por la Ley de Bancarización.
Frente a este nuevo entorno de control digital, la especialista detalla cinco aspectos clave y recomendaciones preventivas indispensables para que las empresas y emprendimientos eviten contingencias, multas y sobrecostos tributarios:
- Evitar los errores comunes de la migración digital: Los desafíos de los negocios en internet son los mismos que en el canal tradicional, por eso es importante asumir los costos de formalización y cumplir con los plazos. El éxito radica en mantener un orden estricto para llevar los registros contables, emitir los comprobantes de manera oportuna y presentar las declaraciones a tiempo para evitar sanciones.
- Monitorear el impacto del IGV en servicios digitales extranjeros:Desde diciembre de 2024, las plataformas de sujetos no domiciliados (como los servicios de streaming) utilizadas por personas naturales están gravadas con el 18% del IGV. Debido a que la norma obliga a estos proveedores a percibir o retener el impuesto, el usuario final ha visto un incremento directo en las tarifas del mercado.
- Sustentar correctamente los gastos por publicidad y servidores en el exterior: A diferencia de las personas naturales, las empresas que contratan publicidad digital o servidores internacionales deben retener el 30% del Impuesto a la Renta y pagar el 18% del IGV. Para que la SUNAT acepte el gasto y no aplique cobros adicionales, es obligatorio contar con un comprobante válido del exterior, cumplir con el principio de causalidad, usar medios de pago y acreditar la fehaciencia de la operación.
- Prepararse para la automatización en ventas por redes sociales:Aunque la legislación sobre comprobantes electrónicos está lista desde hace años para regular las ventas por WhatsApp o Instagram, el sistema actual de libre acceso sigue siendo manual. Ante los rumores de un proyecto de la SUNAT para emitir comprobantes mediante billeteras electrónicas, las empresas deberán evaluar si esta herramienta facilita su facturación.
- Implementar una estrategia preventiva basada en el orden:La SUNAT tiene acceso a los movimientos bancarios y tarjetas desde el año 2004 mediante la Ley de Bancarización. Por ello, la mejor defensa para evitar discrepancias en las declaraciones anuales es mantener una contabilidad impecable y responder de manera oportuna a los requerimientos del fisco.
La especialista de Miranda & Amado recalca que, para una startup o negocio digital, mantener una estructura tributaria ordenada desde el inicio es vital al momento de buscar capital o pasar por una auditoría externa. Contar con un respaldo financiero transparente no solo minimiza riesgos frente a la SUNAT, sino que previene el impacto económico de multas e intereses que podrían comprometer la viabilidad de la empresa.




