La alianza comercial permitirá a productores de Sandia acceder a mercados internacionales, asegurar ventas periódicas y avanzar hacia estándares exigidos por la agroexportación.
Los productores de la Asociación Frutícola de Quiaca, ubicada en la provincia de Sandia, región Puno, lograron un importante avance comercial al concretar la primera venta de 1,850 kilogramos de granadilla “ready to eat” a la empresa Noval Company SAC, que exportará el producto por vía aérea hacia Alemania. La operación representa una oportunidad para posicionar la oferta agrícola de la región en mercados de mayor valor agregado y fortalecer la participación de pequeños productores en cadenas de exportación.
La articulación comercial fue impulsada por Agromercado, organismo adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), tras un proceso de identificación de la oferta productiva, visitas de campo y evaluación de la capacidad de abastecimiento de la organización. El interés de la empresa exportadora respondió a la calidad de la granadilla producida en las zonas de ceja de selva de Sandia, una región que viene consolidando su potencial para abastecer mercados especializados.
Alemania impulsa nuevas oportunidades para la agroexportación puneña
El ingreso al mercado alemán marca un paso importante para la diversificación de destinos de exportación de la agricultura familiar. La comercialización de granadilla con valor agregado abre oportunidades para que productores organizados accedan a mejores condiciones de mercado y fortalezcan su capacidad de negociación frente a compradores nacionales e internacionales.
Además del impacto económico directo para las familias productoras, este tipo de operaciones contribuye a impulsar el desarrollo de cadenas agroexportadoras en regiones que históricamente han enfrentado limitaciones logísticas y comerciales. La experiencia de Sandia demuestra que la articulación entre productores, entidades públicas y empresas privadas puede generar nuevas oportunidades de crecimiento para el sector agrario.
Compras programadas fortalecen ingresos y planificación productiva
El acuerdo comercial contempla entregas quincenales de dos toneladas de granadilla seleccionada hasta noviembre de 2026. Asimismo, establece la compra de la fruta a S/ 6 por kilogramo puesto en Lima, generando mayor previsibilidad para los productores y permitiéndoles planificar su producción con una demanda previamente asegurada.
La Asociación Frutícola de Quiaca está conformada por 32 productores, de los cuales 18 son hombres y 14 mujeres. Actualmente cultivan 22 hectáreas de granadilla y registran una producción cercana a las 100 toneladas durante cada campaña, que se desarrolla entre abril y noviembre. Gracias al convenio alcanzado, proyectan comercializar alrededor de 40 toneladas este año bajo condiciones comerciales más favorables.
Certificación internacional busca ampliar el acceso a mercados de mayor valor
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es el compromiso de financiar la implementación de la certificación GLOBAL GAP, un estándar ampliamente requerido por compradores internacionales y cadenas de distribución que exigen altos niveles de trazabilidad, sostenibilidad y calidad en la producción agrícola.
Como parte de este proceso, la empresa exportadora también brindará asistencia técnica, cajas de transporte y mallas de protección para optimizar el manejo de la fruta. Estas mejoras permitirán fortalecer la competitividad de la organización y elevar sus posibilidades de acceder a nuevos mercados internacionales con mayores exigencias y mejores precios.
Agricultura familiar gana competitividad con apoyo técnico y articulación comercial
Paralelamente, Agromercado continúa brindando acompañamiento técnico y comercial mediante un gestor especializado que promueve buenas prácticas de cosecha y poscosecha. Asimismo, se coordinan acciones con Agroideas para evaluar la implementación de un plan de negocios orientado a fortalecer la capacidad productiva y comercial de la asociación.
La experiencia de la Asociación Frutícola de Quiaca refleja cómo la articulación comercial, la asistencia técnica y el acceso a mercados especializados pueden convertirse en herramientas efectivas para mejorar la competitividad de la agricultura familiar. Además de generar mayores ingresos para los productores, iniciativas de este tipo contribuyen a impulsar la agroexportación regional y a fortalecer la presencia de productos peruanos en mercados internacionales.




