12.6 C
Peru
lunes, agosto 17, 2026
Inicio ACTUALIDAD Fenómeno El Niño podría generar un shock de oferta: ¿cuánto más pagarían...

Fenómeno El Niño podría generar un shock de oferta: ¿cuánto más pagarían los peruanos por sus alimentos?

Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad están entre las regiones con mayor impacto de El Niño. Juntas concentran más del 23% de la producción agrícola del país y enfrentan una mayor exposición a inundaciones y daños en carreteras e infraestructura, señaló Elgegren.

El Fenómeno El Niño representa un riesgo para la producción agrícola y el abastecimiento de alimentos en el país, un escenario que podría terminar impactando a las familias peruanas. Durante estos eventos, la producción agrícola puede registrar una caída no menor de 5% o 8%, mientras que las alteraciones climáticas y las dificultades para trasladar las cosechas pueden reducir la oferta en los mercados. Esto puede generar un incremento de precios de productos agrícolas en un rango entre 20% y 100%, dependiendo del producto, y disparar la inflación varios puntos por encima de la meta del gobierno (2% – 3% anual), impactando en la capacidad de compra de los hogares.

Jorge Elgegren, docente de Economía y Gestión Ambiental de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), señala que El Niño puede golpear al sector agrícola porque las lluvias intensas pueden dañar o destruir los cultivos, reduciendo la cantidad de alimentos que llega a los mercados y afectando los ingresos de los productores. El escenario, agrega, podría complicarse aún más porque, según Midragri, el 39.62% de los distritos del país presentan condiciones de vulnerabilidad frente a eventos climáticos.

“La vulnerabilidad se concentra en la costa norte, sobre todo en Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad. Estas regiones representan más del 23% de la producción agrícola nacional y son las más expuestas a inundaciones y destrucción de infraestructura. Sin embargo, la sierra sur también es extremadamente vulnerable debido a las sequías severas que El Niño provoca, afectando la agricultura de secano y la ganadería. En eventos pasados, el 80% de las pérdidas por inundaciones se concentraron en el norte, mientras que el 20% restante correspondió a sequías en el sur”, detalló.

Impacto en el bolsillo peruano

Según el experto UARM, El Niño puede generar un “shock de oferta”: si se produce menos y, además, existen dificultades para llevar los alimentos a los mercados, la cantidad disponible disminuye y los precios pueden aumentar. “Si las carreteras se bloquean, los productos tampoco pueden llegar a las ciudades, y eso puede generar escasez en determinados mercados”, precisa.

En esa línea, indica que la experiencia de años anteriores muestra que este efecto puede ser significativo. Durante el Fenómeno de El Niño de 1997-1998, algunos alimentos registraron fuertes incrementos de precios. Más recientemente, durante el Niño Costero de 2017, el limón llegó a aumentar hasta 167% en mercados mayoristas, debido a la menor producción y los problemas logísticos. Asimismo, señala que, entre los productos que podrían verse más afectados se encuentran limón, mango, arroz, cebolla, tomate y papa, además de otros cultivos de la costa norte. El pescado también podría experimentar variaciones, debido a que el calentamiento del mar puede modificar la disponibilidad de determinadas especies. En lo que va del año ya se han registrado incrementos en el precio de algunos productos hidrobiológicos en Tumbes y Piura en un rango entre 33% y 75% como consecuencia de El Niño costero. La agencia de los Estados Unidos encargada de monitorear los océanos y la atmósfera ya ha indicado que hay un 96% de probabilidad de que, a partir de este mes, se dé inicio al Niño Global, el cual se pronostica que será el más severo de la historia.

“Para las familias, esto significa que un mismo presupuesto podría alcanzar para comprar menos alimentos. Por eso, el impacto de El Niño no debe medirse únicamente por los daños en infraestructura, sino también por cómo puede afectar la producción, el abastecimiento y los precios que enfrentan los consumidores”, concluye el profesor Elgegren.