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martes, agosto 18, 2026
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¿Está realmente sano un edificio? Una tecnología permite monitorear su estado estructural en tiempo real

El sistema analiza más de 50 datos por segundo de cada señal instalada, para identificar alteraciones en una estructura y determinar dónde se encuentra afectada. La tecnología permite evaluar la respuesta de una edificación ante sismos, desgaste, modificaciones del entorno, lluvias u otros agentes externos.

Tras los recientes terremotos registrados en Colombia y Venezuela, Estructura, empresa de monitoreo estructural, pone en el foco una tecnología que permite monitorear la salud de una infraestructura en tiempo real. La solución integra sensores de GeoSIG, de origen suizo, con información satelital de TerraIntel, de origen estadounidense, para registrar el comportamiento de una estructura y detectar cambios que no son visibles a simple vista.

Fernando Neris, cofundador de Estructura, señala que una infraestructura tiene un comportamiento dinámico que puede cambiar por distintos factores, mientras que las evaluaciones estructurales convencionales se realizan de manera puntual. El sistema permite establecer una línea base de comportamiento y registrar más de 50 datos de cada sensor para identificar variaciones respecto de sus parámetros normales.

“Los análisis estructurales permiten conocer el estado de una edificación en distintos momentos. El monitoreo continuo complementa esa evaluación al aportar información sobre cómo se comporta la estructura frente a cambios y eventos en tiempo real. En nuestro caso, el sistema registra más de 50 medidas y calculaciones por cada señal, lo que permite contar con información continua y generar una trazabilidad del comportamiento de la infraestructura”, señala Neris.

Cómo una estructura revela su estado en tiempo real

Antes de un sismo, el monitoreo permite conocer el comportamiento habitual de una infraestructura y detectar alteraciones respecto de sus parámetros. Durante el evento, registra cómo responde la estructura e identifica qué zonas presentan una mayor afectación y cuáles mantienen estabilidad, información que puede contribuir a orientar evacuaciones diferenciadas. Después, los datos permiten identificar dónde se produjeron cambios y aportar evidencia para una evaluación más rápida del estado de la infraestructura.

El monitoreo también permite seguir factores distintos a los sismos que pueden modificar el comportamiento de una infraestructura, como el desgaste, cambios en edificaciones cercanas, variaciones en las cargas, lluvias, vientos o problemas asociados al diseño y la construcción. “La estructura tiene una vida”, explica Neris, al señalar que sus condiciones pueden cambiar conforme evoluciona su uso y su entorno.

La primera implementación de esta tecnología en Perú se encuentra en la triple torre del Centro Empresarial CEJA, en San Isidro, que recientemente se iluminó de verde como muestra de apoyo a la prevención y la importancia de estar preparados ante posibles emergencias. El desafío, según Estructura, es ampliar este tipo de monitoreo a infraestructura crítica como hospitales, colegios y puentes. Contar con información continua puede contribuir no solo a la seguridad de las personas, sino también a decisiones de mantenimiento y continuidad operativa, especialmente frente a eventos que pueden afectar su funcionamiento.